Templos

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Mundos etéreos

En la base de uno de los círculos de pilares de Göbekli Tepe se conservan los restos de una puerta, tal vez una entrada simbólica a un mundo sobrenatural simbolizado al parecer por los animales que abundan en todo el yacimiento. Muchos de los animales eran carnívoros, incluido el zorro representado en el pilar del fondo de la imagen (arriba a la derecha).

Foto: Vincent J. Musi

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Dioses viperinos

Otro icono habitual de las primeras religiones era la serpiente. La que aparece en la foto fue hallada en la parte posterior de una cabeza humana en Nevalı Çori.

Pieza fotografiada en el museo de Şanliurfa, Turquía.

Foto: Vincent J. Musi

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Un bestiario sagrado

Indicios de lo que fue tal vez la primera religión organizada del mundo se encuentran dispersos en un conjunto de yacimientos neolíticos del sur de Turquía, norte de Siria e Iraq. Los iconos más frecuentes eran las bestias peligrosas que acechaban los asentamientos que los humanos acababan de crear como, por ejemplo, los jabalíes. El que aparece en la imagen procede de Göbekli Tepe.

Pieza fotografiada en el museo de Şanliurfa, Turquía.

Foto: Vincent J. Musi

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El nacimiento de los Dioses

Esta escultura de tamaño natural, que data por lo menos del año 8000 a.C., fue descubierta en el sudeste de Turquía, a 14 kilómetros de Göbekli Tepe, el templo más antiguo del mundo. Cuando los grupos de cazadores-recolectores evolucionaron hacia sistemas sociales más complejos la representación de seres humanos –o divinidades– hicieron su aparición.

Pieza fotografiada en el museo de Şanliurfa, Turquía.

Foto: Vincent J. Musi

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Cuenco de caliza hallado en Nevalı Çori

En un cuenco de caliza hallado en Nevalı Çori, un asentamiento fundado mil años después que Göbekli Tepe, dos figuras bailan con un animal. Los animales, tal vez guías espirituales, eran símbolos importantes en la época en que el hombre empezó a domesticar ovejas y cabras.

Foto: Vincent J. Musi

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Los inicios de la agricultura

En el sudeste de Turquía hay agricultores que aún siegan el trigo con una hoz. En esta región se domesticó por primera vez el trigo escaña, tal vez con el objetivo de alimentar a todos los peregrinos que se concentraban en Göbekli Tepe para llevar a cabo rituales religiosos. 

Foto: Vincent J. Musi

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Los guardianes del templo

La figura de un feroz depredador con las fauces abiertas surge de un bloque de piedra caliza de cinco toneladas de peso, que unos artesanos transportaron hasta Göbekli Tepe desde una cantera cercana sin ayuda de animales de tiro ni de ruedas.

Foto: Vincent J. Musi

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El templo más antiguo del mundo

Es probable que no viviera nadie en Göbekli Tepe, un centro religioso construido 7.000 años antes que la pirámide de Keops. Los arqueólogos han excavado menos de una décima parte del yacimiento, suficiente para comprender la enorme importancia del lugar.

Foto: Vincent J. Musi

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Pilares del templo de Göbekli Tepe

Los pilares del templo de Göbekli Tepe, en el sur de Turquía, de 11.600 años de antigüedad y hasta 5,5 metros de altura, podrían representar un grupo de sacerdotes danzando. Obsérvense, en la figura en primer término, las manos por encima del cinturón que sostiene el taparrabos.

Foto: Vincent J. Musi

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Inicio de las labores de excavación en el Templo Principal de Machu Picchu.

 El teniente Sotomayor, a la derecha, supervisa a la brigada de indios.

Foto: Hiram Bingham

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El templo de Khasekhemwy

Prosiguiendo un trabajo comenzado a finales del siglo XIX, los arqueólogos limpian de arena el único templo funerario que ha sobrevivido en el yacimiento. Esta estructura construida en ladrillo perteneció a Khasekhemwy, un gobernante de la II dinastía que murió hacia 2650 a.C. Posteriormente, los egipcios asociaron el lugar con la historia mítica del inicio de los tiempos, y en el primer milenio a.C se convirtió en un cementerio para momias votivas, que siguen apareciendo en las excavaciones actuales.

Foto: Richard Barnes

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Phnom Bakheng

Únicamente los sacerdotes podían ascender a la parte superior del templo de Phnom Bakheng. Hoy, el silencio reina sólo después de su cierre a los visitantes. El exceso de turistas, que suben para contemplar la puesta de sol, podría causar daños estructurales considerables.

Foto: Robert Clark

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Prasat Kravan

Un cielo nocturno barrido por el viento enmarca las serenas proporciones de Prasat Kravan, templo hindú construido en ladrillo durante el siglo X y laboriosamente reconstruido en la década de 1960 por conservadores franceses y camboyanos. Las obras se interrumpieron a comienzos de los años 1970, cuando estalló la guerra civil en Camboya y los combatientes plantaron minas cerca de las ruinas. Sólo a comienzos de los años 1990 pudieron los arqueólogos volver a trabajar sin peligro en Angkor.

Foto: Robert Clark

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Foto: Ta Prohm

Las colosales higueras estranguladoras y los líquenes engullen las ruinas de Ta Prohm, que en el pasado albergó a centenares de monjes. Para construir sus magníficos complejos, los monarcas de Angkor dependían de los ingresos generados por la producción de arroz.

Foto: Robert Clark

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Angkor Wat

Para los niños del lugar, el foso de Angkor Wat es una piscina. En el siglo XII simbolizaba los océanos que rodeaban la morada de los dioses. Además de este significado sagrado, también tenía un uso práctico: almacenar agua para la abundante población de la ciudad.

Foto: Fritz Hoffmann

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Angkor Wat

Icono de la civilización jemer, Angkor Wat perdura en Camboya como un venerado centro religioso.

Foto: Robert Clark