Planetas

151 / 155

151 / 155

La perturbación de los gigantes

El Gran Bombardeo Tardío de la Tierra pudo ser el resultado de una fuerte alteración de las órbitas planetarias, que hizo que Neptuno (en primer término) y Urano trastocaran un cinturón de cometas, y Júpiter, el cinturón de asteroides. Según el modelo de Niza (así llamado en referencia a la ciudad donde se concibió), Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno nacieron muy juntos dentro de la nebulosa protosolar, una nube con forma de disco cuajada de detritos de roca y hielo. A medida que los cuatro planetas gigantes absorbían o repelían esos residuos con su potente gravedad, experimentaban en su propia órbita desplazamientos lentísimos que culminaron en un punto de inflexión. 

Ilustración: Dana Berry / Fuentes: Harold Levison y Dan Durda, SWRI

152 / 155

Como un rejoj

Los antiguos planetarios de mesa representaban un sistema solar predecible. El real es más azaroso: deslizar hoy un lápiz sobre la mesa puede significar que dentro de mil millones de años Júpiter vaya media órbita más adelantado. 

Ilustración: Dana Berry / Fuentes: Harold Levison y Dan Durda, SWRI

153 / 155

Rocas viajeras

En el pasado, en algún lugar entre Marte y Júpiter, chocaron dos asteroides. Este meteorito de 900 gramos probablemente procede del más grande, llamado Vesta. La gravedad de Júpiter lo lanzó después hacia la Tierra y aterrizó en la Antártida. 

Foto: Mark Thiessen

154 / 155

Satélite Kepler

El lanzamiento que envió al satélite Kepler de la NASA a contemplar las estrellas el pasado mes de marzo atrajo a mucha gente a Cabo Cañaveral, Florida. La misión del Kepler consiste en observar más de 100.00 estrellas candidatas a tener a su alrededor planetas del tamaño de la Tierra.

 

 

Malcolm Denemark / Florida Today

155 / 155

La clave: el agua líquida

¿Como la Tierra? Entre los cuatro planetas del sistema de Gliese, que orbitan una estrella más tenue que nuestro Sol a unos 20 años luz, figuran el recién descubierto Gliese 581 e (en primer término) —un mundo rocoso cuya masa es dos veces la de la Tierra— y 581 d, que podrían albergar agua líquida.

Ilustración: Dana Berry