Planetas

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Sistema estelar múltiple

Recreación artística del sistema estelar múltiple hallado con el Very Large Telescope en la constelación Centaurus. El planeta HD 131399Ab aparece abajo a la izquierda.

Imagen: ESO / L. Calçada

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Un planeta joven

El planeta HD 131399Ab tiene unos 16 millones de años de antigüedad, una masa cuatro veces superior a la de Júpiter y unos 580 grados de temperatura.

Imagen: ESO / L. Calçada

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Un planeta y tres estrellas

El planeta orbita la más grande y brillante de las tres estrellas y las otras dos, mucho menores, revolotean una alrededor de la otra.

Imagen: ESO

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Observación directa

El mundo HD 131399Ab ha sido detectado de forma directa con el denominado Very Large Telescope, situado en el desierto de Atacama, al norte de Chile. Se trata de uno de los pocos exoplanetas que se han observado directamente.

Imagen: ESO / K. Wagner et al.

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Constelación Centaurus

Una parte de la constelación Centaurus, con el sistema estelar triple visible en el centro.

Imagen: ESO / Digitized Sky Survey 2

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La misteriosa mancha roja de Júpiter

La Gran Mancha Roja, como la denominan los astrónomos, es el mayor vórtice anticiclónico del planeta y uno de los fenómenos que más fascinan a los científicos. Fue descubierta en el siglo XVII por Robert Hooke y continúa girando sin parar sobre sí misma como un gran tornado gigante. De hecho, los huracanes interminables de la superficie de Júpiter pueden llegar a tener el tamaño de la Tierra.

Foto: NASA

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Una masa descomunal

La masa de Júpiter, ( unos 1.900 x 10^27 kg) es exageradamente grande en comparación con cualquier otro planeta del Sistema Solar. Es 318 veces mayor que la masa de la Tierra y, para hacernos una idea, si juntásemos todas las masas del resto de planetas de nuestro sistema, seguiría siendo unas 2,5 veces mayor que el total.

 

Foto: NASA

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Las lunas de Júpiter

La Tierra solo tiene un satélite natural dando vueltas a su alrededor, la Luna. En Júpiter sin embargo hay más de 60 lunas de mayor o menor tamaño pululando cerca suyo. Cuatro de ellas son los satélites galileanos, pues fueron descubiertos hace más de 400 años por Galileo Galilei: Ío, Europa Ganímides y Calisto. De hecho pueden verse incluso con telescopios de baja potencia desde la Tierra.

Foto: NASA

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Meteorología en Júpiter

Los fenómenos que suceden en la atmósfera de Júpiter son insólitos y muchos de ellos inexplicables. La composición de la atmósfera, su gigantesco tamaño y su descomunal masa hacen que la meteorología de su atmósfera sea realmente inhóspita. Principalmente compuesta de hidrógeno en más de uno 80% en su atmósfera también podemos encontrar helio, metano, amoniaco, etano… y en su interior, según creen los científicos, un núcleo extremadamente denso de hierro y níquel, quizá rodeado por una capa de hidrógeno metálico líquido.. Su atmósfera tiene miles de kilómetros de grosor y las nubes más altas de esa atmósfera, compuesta mayormente de hidrógeno y helio, explican las franjas coloridas que circundan el planeta.

Foto: NASA

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Edad y formación de Júpiter

Este planeta tiene aproximadamente, según los cálculos de los astrónomos, unos 4.500 millones de años, prácticamente los mismos que el Sol. Se piensa que es el primer planeta que se formó del Sistema Solar.

 

Foto: NASA

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Auroras en Júpiter

Sí, las auroras no son exclusivas de la Tierra. De hecho, el telescopio espacial Hubble captó estas preciosas auroras en la superficie del planeta gaseoso recientemente. Las auroras en Júpiter son muchos más grandes que en nuestro planeta y mucho más energéticas. Además, por extraño que parezca, nunca se acaban.

Foto: NASA

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Planeta Marte

Imagen de Marte en la que destaca el Valles Marineris, un gigantesco sistema de cañones que recorre el ecuador del planeta. En la región septentrional de Marte hay una serie de formaciones que sugieren la existencia de antiguos océanos.

Foto: NASA / JPL-Caltech

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Depósitos de hielo

Depósitos de hielo con forma de lóbulos detectados en las llanuras septentrionales de Marte. Son vestigios de un megatsunami ocurrido hace millones de años.

Foto: Alberto Fairén

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Barrancos helados

Barrancos helados en las regiones septentrionales de Marte.

Foto: NASA / JPL / University of Arizona

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La superficie de uno de los planetas encontrados

La ilustración elaborada por el ESO muestra cómo podría ser la superficie de uno de los exoplanetas que podrían albergar vida.

Foto: ESO/M. Kornmesser

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Periodos orbitales muy pequeños

Dos de los exoplanetas encontrados tienen periodos orbitales de 1,5 y 2,4 días mientras que el periodo del tercero oscila entre 4,5 y 73 días. 

Foto: ESO/M. Kornmesser

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Unas estrellas muy comunes en la Vía Láctea

Estas estrellas son muy comunes en la Vía Láctea, pero hasta ahora no se habían encontrado planetas con unas condiciones aptas para la vida girando a su alrededor.

Foto: ESO/M. Kornmesser

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Saludos desde Saturno

Para crear esta panorámica del planeta Saturno que abarca unos 655.000 millones de kilómetros, el equipo de la sonda Cassini -un proyecto conjunto de la NASA, la ESA, y la Agencia Espacial Italiana- tuvo que procesar 141 imágenes de gran angular. La serie de instantáneas que conforman la fotografía del gigante gaseoso y sus anillos fue tomada desde 1.440 millones de kilómetros de distancia el 19 de Julio de 2013 y aparece exactamente igual a como la percibiría el ojo humano. No sin esfuerzo se puede apreciar en la parte inferior derecha, al margen de los anillos, un minúsculo punto de luz azul que corresponde al planeta Tierra. 

Foto: NASA / ESA / ASI

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Ahuna Mons junto a un cráter

La montaña Ahuna Mons, de unos cinco kilómetros de altura, junto a un cráter.

Foto: NASA / JPL-Caltech / UCLA / MPS / DLR / IDA

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Perspectiva lateral

Perspectiva lateral de Ahuna Mons.

Foto: NASA / JPL-Caltech / UCLA / MPS / DLR / IDA

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Vista en color

Vista topográfica en color de las distintas alturas de Anuha Mons.

Foto: NASA / JPL-Caltech / UCLA / MPS / DLR / IDA

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Cráter Occator

El cráter Occator en una representación coloreada.

Foto: NASA / JPL-Caltech / UCLA / MPS / DLR / IDA

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Manchas brillantes

El cráter Occator se encuentra a unos 670 kilómetros al noroeste de Ahuna Mons, tiene unos noventa kilómetros de diámetro y más de diez manchas brillantes en su interior.

Foto: NASA / JPL-Caltech / UCLA / MPS / DLR / IDA

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Sonda espacial

Representación artística de la sonda espacial Dawn aproximándose a Ceres.

Foto: NASA / JPL-Caltech

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Asteroides en el Sistema Solar

El punto blanco central representa el sol; los demás, Mercurio, Venus, la Tierra, Marte y  Júpiter respectivamente. Los puntos azules son asteroides cuyas órbitas no interferirían con la terrestre; al contrario que los puntos amarillos, los cuales representan asteroides cuya trayectoria se cruzaría con la de la Tierra.

 

Pan-STARRS / Nick Kaiser

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El asteroide 2013 TX68 podría pasar más cerca de la Tierra que algunos satélites geoestacionarios

El asteroide 2013 TX68 podría pasar más cerca de la Tierra que algunos satélites geoestacionarios 

ESA/NASA

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Un cometa impacta en Júpiter

Seguida por telescopios y emitida por televisión, la colisión del cometa Shoemaker-Levy 9 en 1994 fue una prueba clara de que el sistema solar todavía es un lugar violento, y que Júpiter protege a la Tierra al actuar como una «aspiradora de cometas».

Foto: H. Hammel, MIT y NASA

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El nacimiento de la Luna

El nacimiento de los planetas hace 4.500 millones de años fue extremadamente violento. Adquirieron su tamaño al absorber embriones planetarios rivales en una sucesión de colisiones titánicas, en una de las cuales la Tierra probablemente se hizo con su satélite (abajo). El gran tamaño, la baja densidad y otras características de la Luna sugieren que nuestro satélite nació de una explosión de detritos producida a raíz de la colisión de un protoplaneta del tamaño de Marte contra la Tierra, que se desintegró a sí mismo y destruyó parte del manto rocoso de la Tierra (izquierda). Una hipótesis reciente postula que en un principio la Luna tenía una hermana menor. 

Ilustración: Dana Berry / Fuentes: Robin Canup, SWRI

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Polvo de cometa

Un científico examina los colectores con el polvo atrapado por la Stardust al pasar junto al cometa Wild 2. Cada mota dejó un rastro del grosor de un pelo (derecha) al incrustarse en el aerogel a más de 20.000 kilómetros por hora. 

Foto: Mark Thiessen

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La antena de Goldstone

La californiana antena Goldstone, de 70 metros de diámetro, genera imágenes de radar que revelan el tamaño, la velocidad y la distancia de los asteroides, y si se dirigen hacia la Tierra. En febrero, una roca de 40 metros pasó a 27.700 kilómetros de nuestro planeta.

Foto: Mark Thiessen

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La perturbación de los gigantes

El Gran Bombardeo Tardío de la Tierra pudo ser el resultado de una fuerte alteración de las órbitas planetarias, que hizo que Neptuno (en primer término) y Urano trastocaran un cinturón de cometas, y Júpiter, el cinturón de asteroides. Según el modelo de Niza (así llamado en referencia a la ciudad donde se concibió), Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno nacieron muy juntos dentro de la nebulosa protosolar, una nube con forma de disco cuajada de detritos de roca y hielo. A medida que los cuatro planetas gigantes absorbían o repelían esos residuos con su potente gravedad, experimentaban en su propia órbita desplazamientos lentísimos que culminaron en un punto de inflexión. 

Ilustración: Dana Berry / Fuentes: Harold Levison y Dan Durda, SWRI

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Como un rejoj

Los antiguos planetarios de mesa representaban un sistema solar predecible. El real es más azaroso: deslizar hoy un lápiz sobre la mesa puede significar que dentro de mil millones de años Júpiter vaya media órbita más adelantado. 

Ilustración: Dana Berry / Fuentes: Harold Levison y Dan Durda, SWRI

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Rocas viajeras

En el pasado, en algún lugar entre Marte y Júpiter, chocaron dos asteroides. Este meteorito de 900 gramos probablemente procede del más grande, llamado Vesta. La gravedad de Júpiter lo lanzó después hacia la Tierra y aterrizó en la Antártida. 

Foto: Mark Thiessen

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Satélite Kepler

El lanzamiento que envió al satélite Kepler de la NASA a contemplar las estrellas el pasado mes de marzo atrajo a mucha gente a Cabo Cañaveral, Florida. La misión del Kepler consiste en observar más de 100.00 estrellas candidatas a tener a su alrededor planetas del tamaño de la Tierra.

 

 

Malcolm Denemark / Florida Today

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La clave: el agua líquida

¿Como la Tierra? Entre los cuatro planetas del sistema de Gliese, que orbitan una estrella más tenue que nuestro Sol a unos 20 años luz, figuran el recién descubierto Gliese 581 e (en primer término) —un mundo rocoso cuya masa es dos veces la de la Tierra— y 581 d, que podrían albergar agua líquida.

Ilustración: Dana Berry