Meteoritos

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Las secuelas de un impacto cataclísmico

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Las secuelas de un impacto cataclísmico

Después de que un asteroide gigante golpeara la Tierra hace 66 millones de años, el 76% de las especies del mundo, incluidos los dinosaurios, desaparecieron. Sin embargo, tanto cómo y cuándo murieron, como cuán rápido se recuperaron los ecosistemas en la Tierra había sido un misterio hasta el momento. Ahora,el núcleo de sedimento extraído del lugar del impacto del asteroide en la península de Yucatán en México, junto con varios ricos hallazgos de fósiles en los Estados Unidos, están enfocando el cataclismo y sus consecuencias. El análisis de polen, fósiles de plantas, cráneos de mamíferos y otros huesos en diferentes lugares, parece indicar que la vida se impuso mucho más rápido de lo esperado. 

Foto: iStock

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Destello en la Luna

"Hay otros fenómenos que pueden producir en las imágenes fenómenos que son similares o idénticos a un destello de impacto, por ejemplo la interacción entre los rayos cósmicos y el sensor de la cámara, algún ruido de la electrónica del dispositivo o los reflejos de la luz solar producidos por los satélites o por la basura espacial. Para eliminar esas fuentes de falsos positivos se utilizan telescopios ubicados en varios observatorios", explica José María Madiedo, profesor titular en la Universidad de Huelva, a National Geographic España.

Imagen: proyecto MIDAS

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Durante la madrugada del lunes

El impacto del meteorito se produjo en la cara visible de la Luna exactamente a las 5:41:38 (hora peninsular española).

Imagen: proyecto MIDAS

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Ampliación del destello

La atmósfera de nuestro planeta actúa de escudo, pero en cambio "en la Luna básicamente no hay atmósfera y entonces no hay nada que frene a una roca cuando esta pone rumbo de colisión hacia la Luna", dice Madiedo.

Imagen: proyecto MIDAS

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Antes del impacto

Representación artística de varios fragmentos de un meteorito metálico antes de impactar al noroeste de Groenlandia.

Imagen: Cardiff University

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Impacto violento en el hielo

Representación artística del impacto del meteorito en la capa de hielo de Groenlandia. El meteorito metálico penetró 7 kilómetros en la corteza terrestre, creando un cráter que inicialmente era de 20 kilómetros de ancho y que acabó colapsando hasta convertirse en el cráter de 31 kilómetros de ancho actualmente descubierto.

Imagen: Carl Toft

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Radar de penetración del hielo

Los científicos se toparon con una enorme depresión circular que no había sido detectada anteriormente, situada en el extremo de la capa de hielo del noroeste de Groenlandia. Unas mediciones de radar, realizadas con un avión de investigación, "superaron todas las expectativas al revelar el cráter de impacto con todo detalle", según la Universidad de Cardiff.

Imagen: Cardiff University

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Obtención de muestras

Kurt Kjær, el principal autor del estudio, recoge muestras de arena en la parte frontal del glaciar de Hiawatha. La arena fue transportada por el glaciar desde la parte inferior del cráter de impacto y contiene mucha información sobre el mismo. 

Foto: Svend Funder

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Cráter de impacto

Mapa de la topografía que se esconde bajo la capa de hielo de Groenlandia y en el cual se distingue claramente el cráter de impacto de gran envergadura.

Imagen: Cardiff University

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Más grande que París

El cráter mide 31 kilómetros de ancho y es más grande que París: se trata de uno los 25 cráteres de impacto más grandes de la Tierra, según la NASA.

Imagen: Cardiff University

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Lágrimas de San Lorenzo

Foto: AgeFotoStock

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Ermelo, Países Bajos

Foto: K. Miskotte

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Un meteorito verde fortuito

Mención de honor en la categoría: Paisajes

Este meteorito verde fue capturado mientras se realizaba un time-lapse de las afueras de esta ciudad en la India. La cámara se ajustó en 15 segundos de exposición para realizar 999 fotografías. La presente imagen es fruto de uno de esos disparos. El color verdoso del meteorito proviene de una combinación entre el calentamiento del oxígeno alrededor del meteorito y la mezcla de minerales que entran en combustión al atravesar la roca la atmósfera terrestre. "Creo que durante esos 15 segundos, fui el fotógrafo más afortunado del planeta por capturar este fenómeno".

Foto: Prasenjeet Yadav

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Acumulación de meteoritos

Acumulación de meteoritos en el cráter Victoria, en Marte.

Foto: NASA / JPL / Cornell

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Análisis de un meteorito

Análisis de un meteorito hallado en la roca Santa Catarina, en el borde del cráter Victoria.

Foto: University of Stirling

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From Maurolycus to Moretus

Fotografía ganadora en la categoría "Nuestra Luna"

Una increíble y muy cercana visión de uno de los diversos paisajes lunares sembrados de los cráteres forjados por el impacto de meteoritos y asteroides.

Foto: © Jordi Delpeix Borrell / Insight Astronomy Photographer of the Year

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Bólido de Cheliábinsk

Un bólido sobrevoló Cheliábinsk en febrero de 2013 y dejó cientos de heridos y hospitalizados, sobre todo debido a la onda expansiva.

Foto: AP Photo / AP Video / Gtres

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Bólido de Cheliábinsk

Posible fragmento del bólido de Cheliábinsk, hallado en el lago Chebarkul, cerca de Cheliábinsk.

Foto: AP Photo / Alexander Firsov / Gtres

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Una bola de fuego

El 30 de septiembre de 2008, una bola de fuego surcó el firmamento y fue detectada desde el estado de Oklahoma.

Foto: Howard Edin (Oklahoma City Astronomy Club) / NASA

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El supervivivente del sistema solar

Vesta soportó millones de años de impactos y hoy, con más de 500 kilómetros de diámetro, es el tercer asteroide más grande del cinturón entre Marte y Júpiter. El 6 % de los meteoritos que caen en la Tierra son fragmentos de Vesta. 

Foto: NASA/JPL/UCLA/Sociedad Max Planck/Centro Aeroespacial Alemán/Instituto de Redes de Comunicación y Sistemas Informáticos

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Un cometa impacta en Júpiter

Seguida por telescopios y emitida por televisión, la colisión del cometa Shoemaker-Levy 9 en 1994 fue una prueba clara de que el sistema solar todavía es un lugar violento, y que Júpiter protege a la Tierra al actuar como una «aspiradora de cometas».

Foto: H. Hammel, MIT y NASA

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Polvo de cometa

Un científico examina los colectores con el polvo atrapado por la Stardust al pasar junto al cometa Wild 2. Cada mota dejó un rastro del grosor de un pelo (derecha) al incrustarse en el aerogel a más de 20.000 kilómetros por hora. 

Foto: Mark Thiessen

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La antena de Goldstone

La californiana antena Goldstone, de 70 metros de diámetro, genera imágenes de radar que revelan el tamaño, la velocidad y la distancia de los asteroides, y si se dirigen hacia la Tierra. En febrero, una roca de 40 metros pasó a 27.700 kilómetros de nuestro planeta.

Foto: Mark Thiessen

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Rocas viajeras

En el pasado, en algún lugar entre Marte y Júpiter, chocaron dos asteroides. Este meteorito de 900 gramos probablemente procede del más grande, llamado Vesta. La gravedad de Júpiter lo lanzó después hacia la Tierra y aterrizó en la Antártida. 

Foto: Mark Thiessen