Género

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Camino a clase

Un grupo de chicas vestidas de uniforme se dirigen a clase en una escuela metodista de Freetown, en Sierra Leona.


 

Foto: Stephanie Sinclair

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Expuestas a la violencia sexual

Aarti, de nueve años, se expone a la violencia sexual cuando vende flores en una calle de Delhi mojada por la lluvia. Pese a los riesgos que corren, millones de niños de todo el mundo trabajan para llevar dinero a casa en vez de ir al colegio.

Foto: Stephanie Sinclair

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Matrimonios concertados

Los matrimonios concertados son habituales en Sierra Leona. Baby Seibureh, de 17 años, y Claude Seibureh, de 48, vecinos de Freetown, se casaron en plena crisis del ébola. Cuando nació su hijo Joseph, a la madre hubo que hacerle una cesárea.

Foto: Stephanie Sinclair

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Lucha contra la trata sexual

Rinki Kumari (en primer término) y Arti Kumari comparten un momento distendido en su habitación durante un receso de las clases que reciben en la escuela pública a la que asisten, la Kasturba Gandhi Balika Vidyalaya de Forbesganj, en la India. Un centenar de niñas de los pueblos cercanos estudian en este centro gestionado por Apne Aaap, una entidad benéfica cuya misión es poner fin a la trata sexual.

Foto: Stepnanie Sinclair

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Salvatore Caruso, 106 años

Caruso camina sin bastón, no necesita gafas, recita a Dante de memoria y disfruta cantando con sus nietos. Uno de sus primeros recuerdos son los olivares de su familia en Molochio, en la región italiana de Calabria. Aunque las técnicas de recolección de la aceituna han cambiado de forma considerable (ahora se recogen con red y él solía hacerlo a mano, una por una), lleva toda la vida participando en la cosecha y en la producción de aceite.

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Foto: Fritz Hoffmann

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Pequeñas luchadoras

Los padres de Sunil organizaron la boda de su hija cuando ésta tenía 11 años, pero ella amenazó con denunciarlos a la policía en Rajastán, y cedieron. Ahora Sunil, de 13 años, sigue yendo a la escuela. «Estudiar le dará ventajas», dice su madre.

Foto: Stephanie Sinclair

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Arrastrada a una nueva vida

Aunque el matrimonio temprano es habitual en su pequeña aldea nepalí, Surita, de 16 años, se lamenta al abandonar su hogar, protegida por la tradicional sombrilla nupcial y trasladada en un carro al pueblo de su nuevo marido.

Foto: Stephanie Sinclair

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Tradición y mercancía

Rajani y su novio apenas se miran el uno al otro mientras son casados ante el fuego sagrado. La tradición dicta que la joven novia viva en su casa hasta la pubertad, cuando mediante una segunda ceremonia será entregada a su marido.

Foto: Stephanie Sinclair

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Secretos a voces

Mucho después de la medianoche despiertan a Rajani, una pequeña de cinco años, y su tío carga con ella para llevarla a su boda. El matrimonio infantil es ilegal en la India, por lo que las bodas suelen celebrarse de madrugada. Se convierten en un secreto que guarda toda la aldea, explicó un granjero.

Foto: Stephanie Sinclair

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Impunidad medieval

En Kandahar, la policía Malalai Kakar detiene a un hombre que ha apuñalado a su mujer, de 15 años, por haberlo desobedecido. «Nada –dijo Kakar cuando le preguntaron qué le pasaría al marido–. Aquí los hombres son los reyes.» 

Foto: Stephanie Sinclair

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Un paso al frente

Nujood Ali tenía diez años cuando huyó de su marido, despótico y mucho mayor que ella, y tomó un taxi hasta el Palacio de Justicia de Sanaa, Yemen. El valeroso acto de la niña, junto a la batalla legal que protagonizó, la convirtió en una heroína internacional de la lucha por los derechos de la mujer. Divorciada en la actualidad, ha regresado a casa con su familia y asiste de nuevo a la escuela.

Foto: Stephanie Sinclair

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Madre a los 14

Asia, una madre de 14 años, lava a su recién nacida en su casa de Hajjah mientras su otra hija de dos años juega. Asia todavía sangra a raíz del parto, pero no sabe qué debe hacer para cuidarse ni tiene acceso a ese tipo de información.

Foto: Stephanie Sinclair

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Casadas y sin estudios

Este grupo de jóvenes esposas de un pueblo del oeste de Yemen se mostraban tímidas y reservadas hasta que en la conversación salió el tema de la educación. La mayoría de las mujeres, que se habían casado entre los 14 y 16 años, nunca habían asistido a la escuela, pero todas afirmaron que aún esperaban poder acceder a una educación.

Foto: Stephanie Sinclair

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Sidaba y Galiyaah

Después de celebrar la fiesta nupcial con las mujeres de la familia, las novias yemeníes Sidaba y Galiyaah son veladas y acompañadas a la que será su nueva vida junto a sus maridos. «Algunas muchachas rurales ven el matrimonio como una forma de escapar del control familiar», dice un activista de Sanaa.

Foto: Stephanie Sinclair

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Tahani, 8 años.

«Cada vez que lo veía, me escondía. Odiaba verlo.» Tahani (de rosa) recuerda sus primeros meses de matrimonio con Majed, cuando ella tenía seis años y él, 25. La joven esposa, ahora de ocho años, posó para esta foto con su antigua compañera de clase Ghada, esposa niña también, a la puerta de su casa en Hajjah.

Foto: Stephanie Sinclair