Cambio climático

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Los modelos climáticos no son fiables y son demasiado sensibles al dióxido de carbono

Esta afirmación es incorrecta y demuestra un pobre entendimiento acerca del funcionamiento de los modelos, a la par que menosprecia el alcance del cambio climático. Existe una amplia gama de modelos climáticos, desde aquellos que se ocupan de mecanismos específicos, como puede ser los ciclos de las nubes, hasta los modelos de circulación general (MCG), los cuales se utilizan para predecir el clima futuro de nuestro planeta.

Hay más de 20 centros en todo el mundo en los que algunas de las personas más inteligentes del planeta han dado forma y dirigen modelos de circulación general que contienen millones de líneas de código que representan la vanguardia de lo se conoce sobre el sistema climático. Estos modelos se someten continuamente a pruebas con datos históricos y paleoclimáticos, así como con acontecimientos climáticos independientes, como grandes erupciones volcánicas, para confirmar que reconstruyen el clima de manera correcta (como, de hecho, así es).

Foto: NASA

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Fotografía ganadora absoluta de la competición

Víctima del cambio climático, una gran ola azotó un barrio pobre en Bandra, Mumbai, arrojando a un pescador de 40 años de su casa. Fue arrastrado por las fuertes corrientes, y fue rescatado por otros pescadores. En la actualidad, la ciudad de Mumbai se enfrenta un riesgo cada vez mayor de inundaciones costeras como resultado del Cambio Climático.

“Creo que el cambio es un fenómeno constante" declara el autor de la fotografía. Hoy este cambio se manifiesta en forma de cambio climático. Como fotoperiodista, veo como todo se despliega ante mis ojos. He visto sequías, lluvias excesivas, veranos cada vez más calurosos e inviernos cada vez más fríos. Creo que este cambio no es bueno y debemos actuar ahora, de lo contrario impactará a las generaciones futuras ".

 

Foto: EPOTY2019 /S.L. Shanth Kumar

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Deshielo en Groenlandia

Mientras, la capa de hielo de Groenlandia está perdiendo alrededor de 287 gigatoneladas de hielo por año, es decir, el equivalente al peso de aproximadamente 50.000 pirámides de Giza.

Foto: Sarah Das

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Océano Ártico

Foto: iStock

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Volcán Ilopango, El Salvador

Foto: Cordon Press

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Fiordo de Inglefield Bredning, Groenlandia

Foto: Steffen M. Olsen

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Centrales termoeléctricas de carbón Neurath I y Neurath II, Alemania

Foto: AgeFotostock

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Valerie Masson Delmotte, Vigilante del Clima

En octubre, Valérie Masson-Delmotte y sus colegas presentó una noticia alarmante sobre el futuro del mundo. Dentro de tan solo 12 años, la temperatura promedio de la Tierra podría alcanzar los 1.5 °C por encima de lo que era la temperatura promedio de mediados del siglo XIX, lo que provocará una ola de cambios que transformarían muchos ecosistemas y matarían a la mayoría de los arrecifes de coral del mundo, entre muchos otros impactos. La advertencia llegó por cortesía de un informe especial del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), en el que Masson-Delmotte jugó un papel principal.

Según los resultados, aún manteniendo el aumento a 1,5ºC, desaparecerán más de un 6% de la superficie terrestre de los ecosistemas y entre el 70% y el 90% de los arrecifes de coral.  Valérie Masson-Delmotte, como copresidenta del grupo de trabajo de evaluación de las ciencias físicas del cambio climático del IPCC, aparece este año en el especial de Nature por haber tenido un papel clave en la publicación de este informe. La climatóloga, que también es investigadora del Laboratorio de Ciencias del Clima y el Medioambiente de Gif-sur-Yvette (Francia), consiguió reunir a los autores, coordinar el trabajo y obtener la aprobación del informe por los gobiernos, en un tiempo récord.

Foto: Laurence Gea for Nature

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Olas de calor

Las olas de calor son cada vez más frecuentes. Los escenarios futuros barajados por Greenpeace indican que se repetirán cada verano y superarán los récords de temperaturas hasta ahora registrados. De hecho, este fenómeno ya se ha duplicado desde que tenemos datos. Y en la práctica se está generando un estrés hídrico que mata bosques enteros, incluso de árboles tan recios como las encinas, muchas de las cuales ya tienen hojas rojas, síntoma de su agotamiento y futura muerte. Desde 1975, la duración de las olas de calor ha ido en aumento en España. En 2015 se sufrió un episodio de 26 días de duración. Si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, en el año 2100  podrían durar hasta tres meses.

Foto: Greenpeace

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Pérdida de glaciares

En nuestro país se han perdido ya más del 80% de los glaciares pirenaicos y para 2050 podrían desaparecer irreversiblemente. El del Monte Perdido ha decrecido de media 5 metros de grosor en las últimas décadas, aunque hay puntos en los que son hasta 14 metros menos. En general retrocede un metro al año. De los 52 glaciares que había en 1850 han desaparecido ya 33, la mayoría de ellos después de 1980. Las 3.300 hectáreas de lenguas de hielo que existían a principios del siglo XX en el Pirineo se han reducido a 390.

Foto: Greenpeace

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Glaciar Baishui 1

Foto: AP

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Un huracán categoría 4

A finales de agosto de 2018 las aguas del Atlántico se calentaron, generando un caldo de cultivo perfecto para la gestación de los huracanes. La consecuencia fue este enorme huracán, Florence, que puso en alerta a Estados Unidos.

Foto: ESA

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Tuvalu (antiguas Islas Ellice)

Este es uno de los lugares más remotos del mundo y también es uno de los más bellos. Tuvalu (o como se conocía antes, Islas Ellice) es un archipiélago situado al este de las Islas Solomon y posee una superficie, desperdigada entre pequeñas islas, arrecifes de coral y atolones, de 26 km2. Para imaginar lo remoto que está basta conocer cuáles son los países más próximos: Kiribati, Samoa y Fiyi, que ya de por sí, pueden entrar en esta lista con todos los honores. No es sólo uno de los países más inaccesibles; lamentablemente, con una altura máxima de 5 metros sobre el nivel del mar, también es uno de los lugares del planeta más amenazados por el cambio climático. La catástrofe para este pequeño paraíso parece ser inevitable.

Foto: AgeFotostock

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Osos polares

Escapando

Los osos polares dependen del hielo marino para atrapar su presa. Se abalanzan sobre las focas cuando emergen a través de sus respiraderos y las acechan mientras toman el sol al aire libre, pero el hielo se está derritiendo a medida que nuestro clima se calienta. En los trece inviernos que siguen al año 2003 se produjeron las trece extensiones de hielo más pequeñas registradas por los satélites. Las temporadas de caza son cada vez más cortas, y por cada semana de hielo que se pierde en los inviernos del Ártico, los osos polares pierden alrededor 7 kg de grasa.

Foto: Tim Flach

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El deshielo

El agua dulce congelada en el Ártico, en Groenlandia, en la Antártida y en todas las regiones alpinas del mundo se está derritiendo y yendo a parar a los océanos, ríos y suelos de todo el planeta. 

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El huracán Harvey

El satélite GOES-Este de la NOAA nos proporciona una imagen en luz visible de la tormenta tropical Harvey el miércoles 30 de agosto de 2017 tras alcanzar tierra firme al oeste de Cameron, en el estado de Louisiana, Estados Unidos.

Foto: NASA / NOAA GOES Project

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Desde la Estación Espacial Internacional

Fotografía tomada por el astronauta de Randy Bresnik desde la Estación Espacial Internacional el 28 de agosto de 2017.

Foto: NASA

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Perfil térmico

Perfil térmico respecto al perfil urbano aproximado. El perfil se ha calculado a partir de la observación, durante veinte noches, del transecto transversal que recorre 35 kilómetros de la zona más poblada del área metropolitana de Barcelona y que atraviesa la ciudad de Barcelona de suroeste a noreste.

Imagen: Universitat de Barcelona

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Barcelona y su área metropolitana

Mapa de isotermas de Barcelona y su entorno metropolitano del 17 de enero de
2015, a las 22:15 h (UTC).

Imagen: UB / AMB

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Glaciar Breiðamerkurjökull, Islandia

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Una cicatriz en la Antártida

Vista aérea de la grieta en la plataforma Larsen C, en la península Antártica.

Foto: AP

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Evolución de la grieta en Larsen C

Esta secuencia de imágenes tomada por el Satélite Copernicus Sentinel de la ESA muestra la evolución en el tiempo se la grieta que ha dado lugar al iceberg de más de 1 billón de toneladas y más de 5.800 kilómetros cuadrados de superficie que en la actualidad flota en las aguas de océano Antártico.

Foto: Copernicus Sentinel / ESA

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El cierre de la fractura

La misión Sentinel-1 de la ESA ha sido testigo del desprendimiento del bloque de hielo que duplica el tamaño de Luxemburgo, dando lugar a uno de los mayores icebergs jamás conocidos y modificando para siempre el contorno de la península Antártica.

Foto: Copernicus Sentinel / ESA

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Plataforma Larsen C en la Antártida

Mapa de situación de la plataforma Larsen C. La información aparece superpuesta a la imagen térmica tomada por satélite Aqua MODIS de la NASA el pasado 12 de julio.

Foto: MIDAS Project

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Secuencia de la fractura

Secuencia de la apertura de la grieta en la plataforma de hielo Larsen C de la peninsula Antártica.

Foto: ESA / Sentinel 1 / Midas Proyect

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Situación de la plataforma de hielo de Larsen C en la península Antártica

La grieta en la plataforma de hielo de Larsen C presenta un crecimiento mucho más rápido que el anticipado por los científicos. Una vez esta llegue a conectar con el mar, originará uno de los mayores icebergs jamás registrados.

Foto: National Geographic /

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Un mosaico de hielo

La plataforma de hielo Larsen está situada a lo largo de la costa noreste de la Península Antártica, uno de los lugares de mayor calentamiento del planeta. En las últimas tres décadas, dos grandes secciones de la plataforma de hielo -Larsen A y B- se han derrumbado. Una tercera sección, Larsen C, parece seguir una trayectoria similar, con un nuevo iceberg a punto de formarse.

El mosaico de la fotografía, centrado en la parte norte de la plataforma de hielo de Larsen, está compuesto por cuatro imágenes de satélite a color natural capturadas entre el 6 y el 8 de enero de 2016. En ella se muestran los remanentes de Larsen A y B.

Foto: NASA / Adam

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Vista aérea de la grieta en Larsen C

El 10 de noviembre de 2016, científicos de la misión IceBridge de la NASA, un estudio aéreo del hielo polar, obtuvo esta vista aérea de la gran grieta de la plataforma antártica de hielo Larsen C. Ahora, el gigantesco iceberg ya flota a la deriva, según han confirmado desde el proyecto MIDAS, quienes certificaron su desprendimiento entre los días 10 y 12 de julio.

Foto: NASA/John Sonntag

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De glaciar a iceberg

Las curvas de este iceberg dan testimonio del rápido derretimiento que ha experimentado desde que fue arrojado por un glaciar en el Canal Lemaire. En los últimos años se ha experimentado al oeste de la península antártica un aumento de 5 ºC durante el transcurso del invierno.

Foto:National Geographic / Camille Seaman

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Iceberg A56

El iceberg A56, fotografiado a través de las nubes desde la Estación Espacial Internacional. El mismo ha flotado a través de 1.000 kilómetros desde que se separó de la plataforma de hielo Filchner-Ronne en el año 2000.

Foto: Tim Peake / NASA / ESA

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Glaciar Totten

En la Antártida Oriental, investigadores australianos investigan las grietas del glaciar Totten, otro que ha empezado a parecer vulnerable.

Foto: Camille Seaman

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Bahía de Andvord

El flanco oeste de la Península Antártica se está calentando varias veces más rápido que el resto del planeta. El 90% de sus 674 glaciares están en retroceso en la actualidad. También esta aumentando el número de icebergs en el mar como este en la bahía de Andvord.

Foto: National Geographic / Camille Seaman

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Canal de Lemaire

Una puesta de sol sorprendente enrojece el Canal Lemaire, frente a la costa oeste de la Península Antártica. El hielo costero del continente se está desmoronando a medida que aumentan las temperaturas de océano y atmósfera.

Foto: National Geographic / Camille Seaman

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Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano

Foto: Bente Stachowske / Greenpeace

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"A Man Looks Out the Door"

Categoría: Sustanaible Travel

 

Cuando llegué por primera vez a Senegal, pasé mis primeros días preguntando a los lugareños cuáles eran los cambios que apreciaban en la comunidad que más les preocupaban. Mucha gente estaba preocupada por los crecientes impactos del cambio climático. Los pastores que vivían en el interior decían que había tan poca lluvia que no podían alimentar a sus rebaños. Se habían convertido en la primera generación de sus familias en buscar trabajo fuera del pastoreo. Los pescadores describieron sus casas siendo inundadas y los mares volviéndose más volátiles.

 

Pasé un mes en Senegal documentando el cambio climático como una cuestión de derechos humanos. Comencé a fotografiar el asunto a través de las relaciones humanas con el medio ambiente y entre sí. La mañana que fotografié las mareas altas y la pérdida de hogares comprendí que el cambio climático no es sólo un problema ambiental, sino humano. Y me di cuenta de que las personas que menos contribuyeren problema -los que viven en la pobreza o dependen directamente de los recursos naturales- serán las primeras en sentir sus impactos. De hecho, ya están empezando a sentir profundamente los efectos.

Foto: Greta Rybus / Smithsonian Photo Contest

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"Jakobshavn Melt"

Categoría: Sustanaible Travel

 

Esta instantánea fue capturada en el fiordo de Ilulissat, Groenlandia, durante una expedición para documentar uno de los mayores episodios de derretimiento de hielo de 2016. El objetivo del viaje fue promover la conciencia ambiental y educar sobre los significativos cambios climáticos que se producen en el Ártico. El hielo desprendido del fraccionamiento de este fiordo aportaría el agua dulce necesaria para satisfacer las necesidades domésticas de los Estados Unidos durante seis meses La imagen fue capturada a la 1:00 de la madrugada durante la última puesta de sol antes de las 24 horas diarias de luz del verano.

Foto: Kerry Koepping / Smithsonian Photo Contest

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Volumen / Área de hielo 1979 / 2013

El hielo más antiguo también es el más grueso. Este gráfico muestra cómo el espesor medio del hielo marino del Ártico ha disminuido a consecuencia de la fusión del hielo más antiguo.  Periódicamente, cada invierno se forma en el Ártico una nueva capa de hielo. Esta suele crecer en espesor entre un rango anual de 1 a 2 metros, aunque gran parte del mismo vuelve a fundirse en verano.  El hielo más antiguo, de varios años de edad, y que generalmente cuenta con un grosor de 3 a 4 metros, actúa como baluarte de resistencia al calor del verano.

Esta visualización muestra cómo área y volumen de hielo han disminuido dramáticamente entre 1979 y 2013. Esta disminución incrementa la vulnerabilidad del hielo restante al aumento de las temperaturas y al cambio en los patrones en la circulación atmosférica global.

Foto: Nasa

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Apertura de nuevas rutas marítmas

A medida que disminuya el hielo marino, se abrirán nuevas rutas marítimas en el Ártico. El cuadro muestra las posibilidades futuras. Las estimaciones para un escenario de emisiones de gases de efecto invernadero bajas se muestran a la izquierda. A la derecha encontraríamos un escenario de altas emisiones. 

Foto: Amelia et al./ Geophysical research Letters

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Desarrollo de la vegetación

Temperaturas más cálidas significan temporadas de cultivo más largas y productivas en el Ártico. Usando las mediciones satelitales de la luz visible y el infrarrojo cercano que es reflejada por la superficie terrestre, los científicos pueden cuantificar y mapear la cantidad de vegetación presente en un lugar. Este mapa muestra la variación en la vegetación más septentrional del planeta (durante la temporada de crecimiento máximo) entre 1982 y 2012.

A lo largo del Ártico, prácticamente toda la tundra se ha vuelto más verde a medida que los arbustos más altos y los árboles se han extendido. Esto se debe a una serie de factores entre los que se incluyen el aumento de temperatura, la reducción de la cubierta de nieve y algunos cambios en los patrones de circulación atmosférica. Así, los científicos estiman que la temporada de crecimiento ha aumentado alrededor de nueve días por década desde 1982.

Aún no está claro cómo el aumento de la vegetación de la tundra afectará el permafrost a largo plazo. A priori más vegetación debería tener connotaciones positivas. Sin embargo el permafrost podría desempeñar un papel importante en el futuro calentamiento: a medida que este se funde libera metano, un poderoso gas de efecto invernadero que podría acelerar aún más el calentamiento.

Foto: NOAA

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Población de osos polares

Los animales grandes y carismáticos que se encuentran en la parte superior de la cadena alimentaria de un ecosistema amenazado a menudo representan la difícil situación de todos los animales que se encuentran en niveles tróficos inferiores.  En el Ártico, este papel es indudablemente jugado por los osos polares. Existen 19 subpoblaciones reconocidas de osos polares en el Ártico. Estas distintas poblaciones ocupan diferentes nichos ecológicos, por lo que algunas se verán afectadas por el cambio climático antes que otras. 

Por varias razones, la historia climática del oso polar es complicada, sin embargo este mapa muestra la situación de las poblaciones actuales.  En él se puede apreciar como cuatro de las subpoblaciones están disminuyendo, cinco son relativamente estables y sólo uno está creciendo. Para casi la mitad de las subpoblaciones, no hay suficientes datos para saber lo que está pasando.

Foto: NOAA

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Disminución del volumen de hielo 1990 / 2016

Esta imagen nos muestra una comparativa a vista de satélite entre la cantidad de hielo presente en el océano Ártico durante el mes de septiembre de los años 1990 y 2016. La diferencia es evidente. 

Foto: NOAA

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Indices de radiación solar (2000-2014)

La capacidad de una superficie para reflejar la luz se conoce como efecto albedo. Así, la radiación solar y la formación de hielo se encuentran íntimamente relacionadas por la acción del albedo. De este modo, el hielo, blanco, y más reflectante que otras superficies, tiene una mayor capacidad para reflejar la radiación solar, evitando el calentamiento local. Por el contrario, superficies más oscuras absorberán el calor con mayor eficacia, motivando un aumento de temperatura. 

En la imagen se muestra en rojo el aumento en la absorción de radiación solar entre 2000 y 2014. Las áreas más oscuras corresponden a lugares donde el hielo marino ha disminuido exponiendo el agua oceánica. Entre 2000 y 2014 este proceso ha elevado la tasa de absorción de la radiación solar en el Ártico en un 5%. 

Foto: NASA Scientific Visualization Studio

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Temperaturas medias 1981 / 2010

En rojo se indica donde la temperatura promedio entre  los meses de octubre de 2010 y septiembre de 2011 han sido superiores a las temperaturas del periodo 1981-2010.

Foto: NOAA

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Disminución del volumen de hielo 1979 / 2016

Este gráfico basado en un modelo climático llamado PIOMAS -Pan-Arctic Ice Ocean Modeling and Assimilation System- muestra la disminución del volumen diario de hielo marino ártico entre 1979 hasta la actualidad. La tendencia en espiral muestra una evidente disminución del hielo a lo largo de los años, aunque también puede interpretarse en ella un mal presagio: sin remedio nos vemos arrastrados en una espiral que no sabemos a ciencia cierta donde puede desembocar. 

Foto: Ed Hawkins 7 University of Reading

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4 mapas del Ártico

Cuatro mapas de los Atlas de National Geographic muestran la variación del hielo ártico entre 1999 y 2014. 

El año pasado, citando pruebas de que los Estados Unidos ya están sintiendo los efectos del cambio climático, el expresidente Obama declaró públicamente: "la reducción de los casquetes de hielo polar han forzado a National Geographic a realizar el mayor cambio en sus atlas desde la disolución de la Unión Soviética".

 

 

Foto: National Geographic Maps

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Fluctuación del hielo marino 1979 / 2016

La extensión del hielo marino en el Ártico fluctúa a lo largo del año, como refleja en la curva de la gráfica animada. Sin embargo, la sucesión de curvas que devienen un año tras otro muestra como la tendencia general del hielo sigue una orientación negativa. 

Foto: NASA Earth Observatory

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Extensión del Ártico entre 1979 / 2014

Este gráfico de la NASA se basa en un concepto conocido como "pequeños múltiples", popularizado por el pionero de visualización de datos Edward Tufte. Se trata de una forma de mostrar un conjunto de datos particularmente apta para mostrar la alternancia temporal de una variable a estudiar,  lo que lo convierte en un formato eficaz para visualizar los efectos del cambio climático.

 

El gráfico muestra la extensión mensual del hielo marino del Ártico entre 1979 y la primera mitad de 2014.  Mirando de arriba a abajo, cada fila muestra el hielo durante un año dado. Y a medida que los ojos se mueven hacia la derecha, se puede observar la cantidad de hielo lentamente declinar. La tendencia es particularmente visible durante el mes de septiembre, cuando la extensión del hielo marino está en su punto más bajo del año.

Foto: NASA Scientic Visualization Studio

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Visibilidad nula

A escala mundial los incendios son una fuente importante de carbono atmosférico que contribuye al cambio en los patrones climáticos y al calentamiento global. Además, a estas emisiones hay que sumar que la desaparición de las grandes masas de vegetación que actúan como sumideros de carbono mina la capacidad de los ecosistemas para reintroducir este carbono en su ciclo natural, agravando aún mas el problema.

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El Ártico en peligro

En 2016 se registró el peor dato histórico de hielo invernal. 

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Ausencia del monzón en India

La disminución de las precipitaciones está conduciendo a la pobreza extrema a una considerable parte de la población agrícola en las zonas afectadas, en este caso a unos 34 kilómetros de Jammu, en India.

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