Bosques

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Kunming, Provincia de Yunnan, China

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Kunming, Provincia de Yunnan, China

Foto: Cordon Press

Aldea de Chichester, Sussex del Oeste. Inglaterra

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Aldea de Chichester, Sussex del Oeste. Inglaterra

Foto: Cordon Press

The nurturing wetland

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The nurturing wetland

Foto: Rakesh Pulapa / Wildlife Photographer of the Year / Natural History Museum of London

Glowing Mushroom

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Glowing Mushroom

Premio Nacional de Letonia

"La luz pintando una tarde en un bosque letón" .

Foto: Janis Palulis / National Awards 2021 / Sony World Photography Awards

Autumn Snake

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Autumn Snake

Premio Nacional de Japón. Segundo puesto.

"Ésta es una fotografía aérea de una carretera de montaña en Hakone, Japón. El camino, visto desde el cielo, parecía una serpiente. Fotografiado en otoño, las hojas de los árboles de colores eran extremadamente hermosas".

Foto: Hiroki Nose / National Awards 2021 / Sony World Photography Awards

The forest born of fire

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The forest born of fire

Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Plants and Fungi

La región de la Araucanía, en Chile, lleva el nombre de sus árboles de araucaria, aquí erguidos sobre un fondo de bosque de hayas del sur de finales de otoño. Andrea había quedado encantada con esta vista un año antes y había programado su regreso para capturarla con la cámara. Caminó durante horas hasta una cresta con vistas al bosque y esperó la luz adecuada, justo después del atardecer, para enfatizar los colores. Los árboles relucían como alfileres esparcidos por el paisaje, y enmarcó la composición para crear la sensación de que el mundo entero estaba vestido con esta extraña tela de bosque.

Originaria del centro-sur de Chile y el oeste de Argentina, esta especie de araucaria fue introducida en Europa a finales del siglo XVIII, donde se cultivó como curiosidad y con fines ornamentales. Muy apreciado por su apariencia distintiva, con espirales de hojas puntiagudas alrededor de las ramas angulares y el tronco, el árbol adquirió el nombre en inglés de rompecabezas. En su hábitat natural, la Araucaria forma extensos bosques, a menudo en asociación con hayas del sur. La ecología de estas regiones está determinada por perturbaciones dramáticas, incluidas erupciones volcánicas e incendios. La araucaria resiste los incendios al tener una corteza gruesa y protectora y cogollos especialmente adaptados, mientras que el haya del sur, un pionero, se regenera vigorosamente después de los incendios. En tales entornos, la araucaria puede crecer hasta 50 metros de altura, y puede vivir más de 1.000 años.

Canon 6D + 100–400mm f4.5–5.6 lens; 20 sec at f8; ISO 640; Leofoto tripod + ball head.

Foto: Andrea Pozzi / Wildlife Photographer of the Year 2020 / Natural History Museum, London

StephenDavis AncientOaks. Ancient Oaks

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Ancient Oaks

Fotografía finalista en la categoría: Changing Forests

Stephen Davis es un ecologista jubilado con una larga carrera trabajando para organizaciones de conservación de la naturaleza tanto en el Reino Unido como en Europa. Sus intereses radican en los procesos ecológicos dinámicos de crecimiento, declive y descomposición que exhiben los árboles, y los múltiples nichos ecológicos que persisten durante la vida (y muerte) del árbol. Estas imágenes forman parte de una serie documental de fotografías que ilustran los antiguos robles de Savernake Forest en Wiltshire.

Estos robles crecen entre hayas mucho más jóvenes -plantadas en el siglo XX- y también se caracterizan por una tener una corteza profundamente agrietada, ramas rotas, heridas y fracturas, agujeros de podredumbre o ramas desnudas: son baúles huecos que cuentan una gran historia. Los árboles no son altos ni rectos, sino que tienen troncos relativamente cortos y rechonchos; el más antiguo tiene más de catorce metros de circunferencia. Sus magníficas copas extendidas, algunas con múltiples ramas ascendentes, ilustran la práctica histórica del desmochado.

Foto: Stephen Davis / Earth Photo 2020

StephenDavis OakPollard. Oak Pollard

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Oak Pollard

Fotografía finalista en la categoría: Changing Forests

El diámetro de las ramas ascendentes de algunos de estos árbols son muchas veces más grandes que los robles y hayas más jóvenes que se encuentran en el bosque. Estas extremidades desarrollan su propio ecosistema de plantas, helechos y líquenes.

Este es un bosque que cambia dinámicamente y está sujeto a ciclos de crecimiento y descomposición a corto y largo plazo. Es el hábitat con muchos insectos raros, moscas y escarabajos que son especialistas y que se alimentan de madera muerta. El bosque también alberga más de cien especies de líquenes y más de quinientas especies de hongos.

Foto: Stephen Davis/ Earth Photo 2020

Cleared Timber Stand

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Cleared Timber Stand

Fotografía finalista en la categoría: Changing Forests

Nick Green se ha dedicado a la fotografía durante más de 35 años, especializándose en ensayos fotográficos de arquitectura y paisajes. Su experiencia profesional se centra en la restauración de edificios históricos y urbanismo.

Esta fotografía muestra un rodal de bosque recientemente despejado, simbólico tal vez de la crisis climática, pero también de los efectos en el paisaje del cultivo de árboles con fines puramente utilitarios, ya sea para obtener madera o biocombustibles.

Foto: Nick Green / Earth Photo 2020

Power Of Growth

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Power Of Growth

Fotografía de la serie finalista en la categoría: Changing Forests

Esta imagen, como la anterior, fue tomada en invierno en el Parque del Humedal del río Darwen, en el distrito de Gangcheng de la ciudad de Jinan, en provincia china de Shandong. Según el fotógrafo, en el contexto del Cambio Climático, un paisaje helado en invierno es inspirador y fascinante

Foto: Qiyong Yu / Earth Photo 2020

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Selva de Irati (Navarra)

Ubicado en entre los valles de Aezkoa y Salazar, es un extenso territorio (17.195 Ha) de gran valor natural y ecológico, considerado como uno de los mayores hayedo-abetales de Europa. Para conocer Irati existe una red de 16 senderos señalizados que facilitan el recorrido. Los denominados SL son caminos balizados en verde y blanco, con panel de inicio y con una longitud inferior a 10 kilómetros aptos para todas las edades.

 

Foto: AgeFotostock

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Saja-Besaya (Cantabria)

Flanqueado por los ríos Saja y Besaya, es el parque natural más extenso de Cantabria y alberga los bosques caducifolios mejor conservados de la Cordillera Cantábrica. Robles, alisos, hayas, acebos y abedules se alían con sus tonos dispares para crear un gran espectáculo otoñal. Existen numerosas rutas para recorrerlo, una de ellas es la que va desde el pueblo de Bárcena Mayor al de Ozcaba (12 km ida y vuelta) y que atraviesa bosques de castaños, robledales y hayedos.

 

Foto: AgeFotostock

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La Fageda de’n Jordà (Cataluña)

En el corazón de la comarca de la Garrotxa, se trata de uno de los hayedos más espléndidos de Catalunya. Enclavado en el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, este bosque crece sobre la colada del antiguo volcán Croscat. Su suave relieve lo hace ideal para recorrer en excursiones a pie, a caballo o en carro. Dentro del hayedo se pueden seguir varios itinerarios señalizados de distinta dificultad y duración. El más popular es el sendero Joan Maragall, de poco más de un kilómetros de longitud, que parte del monolito dedicado al ilustre poeta catalán.

Foto: AgeFotostock

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Fuentes Carrionas (Palencia)

En plena montaña palentina, este parque natural es refugio del oso pardo y formado por bosques de sabinas, sobre todo en el valle del Pisuerga donde destacan extensas masas arboladas que flaquean el río. Una de las rutas más asequibles del parque es la que lleva hasta el Bosque Fósil de tres kilómetros de longitud y que parte de Cervera de Pisuerga.

 

Foto: AgeFotostock

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Hayedo de Tejera Negra (Guadalajara)

 Este excepcional bosque de hayas, uno de los más meridionales de Europa, esta situado entre los valles del río Lillas y el del Zarzas, en un paraje de belleza extraordinaria formado por profundos barrancos que son sobrevolados por el águila real, el azor y el Milano real. El hayedo forma parte del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara.

 

Foto: AgeFotostock

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Parque Natural de Gorbeia (entre Álava y Vizcaya)

Debe su nombre al pico homónimo de 1.482 metros de altitud. Una red de 14 sendas –unas comienzan en la vertiente alavesa y otras en la vizcaína– permiten descubrir los bellos parajes de este espacio protegido. Hayedos y robledales cubren buena parte del territorio, principalmente en su vertiente meridional, donde destaca el extenso hayedo de Altube. La excursión más típica es ascender a la famosa Cruz.

 

Foto: AgeFotostock

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General Sherman, el árbol más grande del mundo

El Sequoya National Park es el hogar de estos árboles de medidas superlativas y gran longevidad. Junto al aledaño parque de Kings Canyon albergan 67 de los 75 oquedales de secuoyas que quedan en el mundo. Uno de los más espectaculares es el Giant Forest donde se halla el Sherman Trail, un sendero de un kilómetro que conduce hasta el bosque de secuoyas gigantes más grande del mundo y hogar del gran General Sherman. 

Foto: AgeFotostock

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A San Zadornil se le conoce como el Nueva York de los bosques

San Zadornil, en la provincia de Burgos, es un enclave que forma parte del Parque Natural «Montes Obarenes-San Zadornil». Se muestra como un enorme oasis verde, al modo de una gran ciudad, que a los aficionados al senderismo y amantes de la naturaleza en general les gusta recorrer en cualquiera de las cuatro estaciones. 

Foto: AgeFotostock

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Un bosque de bosques

Todo un mosaico de culturas forestales, encinas, hayas, bojs, madroños, pinos, secuoyas y otras especies forestales de la Península Ibérica que se nutren del privilegiado clima de Las Merindades y que se ordenan en espacios diferentes con una detallada señalización que invita al senderista a disfrutarlo a través de sus espacios públicos habilitados para el descanso. 

 

 

Foto: Turismo de Burgos

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Snowflakes / Copos de Nieve

Fotografía galardonada con una mención de honor en la categoría: Lugares

 

El estanque azul de Japón en Biei-cho, Hokkaido, se ha hecho muy famoso por atraer turistas de todo el mundo. Está rodeado de hermosas montañas y árboles. Este estanque, congelado durante el invierno, se hizo artificialmente para evitar la contaminación del río desde el volcán activo cercano, el Monte Tokachi. El agua acumulada del estanque contiene altos niveles de minerales, como los que contienen aluminio. La vista seductora del estanque azul puede quitarle el aliento.

Foto: Rucca y Ito / National Geographic Photo Contest

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Barna Woods

El robledal más antiguo de Irlanda se localiza cerca de la ciudad de Galway. También poblado por hayas, alberga vestigios arqueológicos y está surcado por una red de senderos.

ACI

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Bosques brumosos

En Lindes (concejo de Quirós) se inicia una ruta circular de 7 kilómetros por uno de los hayedos más extensos de Asturias, en el P. N. de Las Ubiñas La Mesa. La Peña Ubiña (2.417 m), techo del parque, es la segunda cima más alta de Asturias después de los Picos de Europa.

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Manto otoñal

En esta fotografía podemos observar uno de los infinitos rincones de Campoo, antaño morada de urogallos, engalanado con los colores del otoño antes de la llegada de las nieves.

Foto: Roberto González García

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El ciclo de la vida

España es uno de los países más forestales de Europa y, a su vez, uno de los más diversos en sus masas de árboles. Con cerca de 25.000 hectáreas en las que abundan los hayedos y robledales, y conformado en casi su totalidad por montes de utilidad pública, en el Parque Natural de Saja-Besaya encontramos una de las mejores representaciones de bosque caducifolio de la península Ibérica.

Foto: Roberto González García

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Parque Nacional de Ranomafana, en Madagascar

El Parque nacional de Ranomafana forma parte de la denominación Pluviselvas de Atsinanana elegida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2007. Desde 2010 también se incluye en la lista Patrimonio de la Humanidad en peligro. Se localiza al sudeste de Madagascar y con más de 41.600 hectáreas de bosque húmedo, es hogar de un bgran número de especies raras de flora y fauna como los lémures. El parque fue establecido en 1991 con el propósito conservar la diversidad única del ecosistema local y reducir la presión humana sobre las áreas protegidas.

Foto: Gtres

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Parque Nacional de Garajonay

El bosque milenario de laurisilva, reliquia vegetal de la Era Terciara, es la principal atracción de esta reserva protegida por la Unesco. El parque debe su nombre al alto ode Garajonay que, con sus 1487 metros, es el punto más alto de la isla. 

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Río Tisza, Hungría

Foto: Csaba Daróczi / MopntPhoto 2017

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Parque Nacional de Dartmoor, Inglaterra

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Bosques primarios

La exploración de los frondosos bosques primarios de Papúa Nueva Guinea ha abarcado desde la costa hasta las montañas cubiertas de nubes.

Foto: Michelle Venter

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Bosque lluvioso de Salalah

Este frondoso bosque se beneficia de las precipitaciones monzónicas tres meses al año, de finales de julio a inicios de septiembre. 

Foto: Age Fotostock

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Bosque de piedra

Los caminos que se adentran en este conjunto kárstico de 400 km2 discurren entre agujas de formas curiosas y grutas con ríos subterráneos.

Foto: SJ Travel Photo and Video / Shuterstock

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Solos ante el peligro

“Vamos a los incendios más grandes y más comprometidos, a las zonas más jodidas e inaccesibles”

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Sierra Nevada de Santa Marta

El trekking hasta la Ciudad Perdida a través del valle alto del río Buritaca discurre por uno de los escenarios más bellos de Colombia. Amaneceres apoteósicos en los que el sol deshace la niebla matutina que se enreda en las copas de los árboles, donde anidan centenares de especies de aves; cascadas que se descuelgan entre los riscos comidos por la selva; rincones donde el bosque húmedo permanece igual que hace miles de años. Este bosque tropical primario posee una humedad del 85% que mantiene empapado al caminante todo el día. 

Foto: Getty Images

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"Into The Woods"

Categoría: Mobile

 

Una casa en un árbol entre las ramas de un bosque. Estaba de viaje en Bangalore durante una semana para visitar a unos amigos cuando fuimos a "Nandi Hills" y nos encontramos con esta fantástica visión".

Foto: Vickson Dasan / Smithsonian Photo Contest

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Montes Cárpatos

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Boque de Arashiyama, Kioto

En la parte oeste de la ciudad de Kioto y muy cerca del río Hozu se halla este bosque de bambú, una de la mayores atracciones turísticas de esta zona de Japón. Se dice que un paseo por este santuario vegetal es como una depuración del alma, algo que no se puede transmitir con palabras ni imágenes.

Foto: Getty Images

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Bosque de Arashiyama, Kioto

Un camino iluminado se abre paso entre los imponentes bambús, guiando al viajero por la ruta dentro del bosque. Tener el privilegio de pasear a los pies de estos enormes a la par que esbeltos árboles transporta al visitante a una atmósfera mágica.

Foto: AP Images

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Hayedo de Otzarreta

Este hayedo de Vizcaya es uno de los tesoros guardados entre las laderas del monte Gorbeia. Sus hayas repartidas junto a un sinuoso arroyo forman un paraje idílico y a menudo misterioso, por el que se camina sobre una alfombra de hojas y musgo. El aspecto singular del bosque, con las ramas creciendo verticales en vez de horizontales, se debe a las podas que en el pasado realizaban los carboneros.

Foto: Shutterstock

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The Lost Forest

Provincia de Hunan, China

Foto: Cedar-Kraus / Epson International Pano Awards 2016

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Artajona, Navarra

Foto: AP /Alvaro Barrientos

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Ouadi Qadisha y Horsh Arz el-Rab, Líbano

El Valle Sagrado y el Bosque de los Cedros de Dios: declarado bien del Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998 sus profundos desfiladeros y acantilados modelados durante siglos por el río Qadisha, sirvieron antaño de refugio para los cristianos maronitas. En la antigüedad Líbano albergó grandes bosques de cedros, tan característicos del país que, de hecho, su bandera esta adornada por uno de ellos. Dominando el valle que alimenta el río Qadisha se encuentra el monte Makemel, que da cobijo a uno de los pocos bosques de cedros que aún se conservan en la actualidad. A unos 2.000 metros de altura se encuentra el Bosque de los Cedros de Dios, con cuatro ejemplares de 35 metros de altura y troncos que van desde los 12 hasta los 14 metros de circunferencia.

Foto: AP Photo

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Punta de Garafía

La arcaica laurisilva también tapiza rincones del norte de la isla de La Palma como Garafía, donde se puede visitar la cueva de La Zarza que tiene algunos de los petroglifos más antiguos de las islas Canarias.

Foto: Getty Images

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La magia de Merlín en Broceliande en tierras bretonas.

Robles centenarios y menhires pueblan este bosque en la que según dice la leyenda yace el mago Merlín. Su presencia se percibe en cada árbol, arroyo y piedra de esta área forestal de 7.000 hectáreas situada a 30 kilómetros de Rennes, en el corazón de Bretaña. El lugar lleva habitado más de 5.000 años, desde el neolítico, como demuestran los numerosos menhires dispersos por la zona y prodigios naturales que han  sobrevivido al paso del tiempo como el roble de Guillotin (en Concoret), de casi 1.000 años y 9,65 metros de circunferencia, o el roble de Hindrés, a pocos metros de la tumba de Merlín el encantador.

Gtres

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Araucaria, la madre de todos los árboles, en Chile.

Uno de los parques más bellos y visitados de Chile es el del Conguillio poblado por densos bosques de este árbol ancestral que es la araucaria. El volcán Llaima domina todo el parque que está poblado por bellísimos lagos y lagunas todos ellos rodeados por estos árboles de ramas arqueadas, antiguos y de tronco delgado y sinuoso. En 1983 Conguillio fue nominada por la UNESCO como Reserva de Biosfera para proteger los densos bosques de araucarias y coihues milenarios.

 

Gtres

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Juegos de luz en la Selva de Tailandia

Salir de Bangkok, la capital tailandesa, y dirigirse hacia la provincia de Kanchanburi, 120 kilómetros al oeste, equivale a penetrar en un paraíso de bosques caducifolios y murmullos de agua. De los siete parques nacionales de Kanchanburi, el de Erawan es sin duda el más espectaular. El 80% de su superficie está tapizada de árboles que en otoño mudan el color de sus hojas del verde al oro. En medio de esta espesura, la cascada Erawan vuelca sus aguas en un lago esmeralda. Ardillas voladoras, monos y numerosas aves habitan este idílico rincón de Tailandia.

PATRICK FOTO / GETTY IMAGES

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El bosque mágico de Broceliande

El «espejo de las hadas», la «roca de los falsos amantes» y el «árbol de oro» parecen lugares imaginarios y, sin embargo, existen en el bosque de Paimpont, más conocido como de Broceliande. La leyenda del mago Merlín reside en cada árbol, arroyo y piedra de esta área forestal de 7.000 hectáreas situada a 30 kilómetros de Rennes, en el corazón de Bretaña. El lugar lleva habitado más de 5.000 años, desde el neolítico, como demuestran los numerosos menhires dispersos por la zona. Uno de ellos ha acabado siendo considerado la tumba de Merlín, el lugar donde el hada Viviene encantó a su amado mago para que no abandonara nunca Broceliande. El castillo de Comper, que según se cuenta fue la residencia del padre de Viviene, hoy es la sede del Centro Arturiano, una institución dedicada a divulgar las leyendas artúricas y también el valor natural de estos bosques. Las excursiones guiadas conducen entre rocas cubiertas de musgo y hojarasca hasta árboles históricos, como el roble de Guillotin (en Concoret), de casi 1.000 años y 9,65 metros de circunferencia, o el roble de Hindrés, a pocos metros de la tumba de Merlín el encantador.

PHILIPPE MANGUIN / GETTY IMAGES

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Giant Forest, un hogar para gigantes en California

En el área de Kings Canyon y dentro del bosque Grant Grove vive otra secuoya gigante: el General Grant, de 81 metros de alto. Sobre estos ejemplares colosales se puede aprender mucho en el Giant Forest Museum, una hora al norte de la entrada de Ash Mountain. Por otra parte los centros de visitantes de Foothills, Lodgepole y Kings Canyon cuentan también con excelentes exposiciones sobre fauna y flora. Sequoia & Kings Canyon suele formar parte del viaje que desde la ciudad de San Francisco visita el Parque Nacional Yosemite y el monte Whitney, de 4.418 metros.

AURORA PHOTOS / AWL IMAGES

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Araucanía, la gran floresta chilena

La araucaria, la conífera que da nombre a toda una región en Chile, caracteriza el paisaje del Parque Nacional de Conguillío, emplazado 800 kilómetros al sur de Santiago. Una red de senderos cruza los bosques en torno al gran lago Conguillío y se acerca hasta la base del volcán Llaima, cuya última erupción fue en enero de 2008. Las rutas guiadas ayudan a observar algunos de los animales más singulares del parque, como la güiña o gato colorado, el cisne de cuello negro, la lagartija café de rayas, el sapo de papilas y el tollo de agua dulce. Además de trekkings, también se hacen excursiones en barco por el lago. Se accede al parque por carretera desde la localidad de Temuco, capital de la provincia de Cautín, a 150 kilómetros.

RICARDO MARTINEZ

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Pasear entre los bambús de Sagano en Japón

Apenas media hora de tren separa la preciosa ciudad de Kioto del magnífico bosque de bambú de Sagano, en el distrito de Arashiyama. Mencionado en La historia de Genji, libro del siglo XI, este parque despliega en otoño una amplia gama de colores que convierten en una delicia pasear a pie o en bicicleta entre bambús de 50 especies y hasta 20 metros de altura. La luz produce efectos distintos según avanza el día, mientras que de noche, los senderos iluminados parecen adentrarse en un escenario mágico donde el viento silba viejas melodías. Antiguo lugar de retiro de la nobleza japonesa, el parque contiene, además, el templo budista Tenryuji (siglo XV), declarado Patrimonio de la Humanidad en 1994.

PETER ADAMS / AWL IMAGES

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Savernake Forest, la campiña inglesa

El bullicio de las calles londinenses parece un sueño lejano cuando uno se sienta bajo la cúpula dorada de Savernake Forest, en el condado de Wiltshire y cerca de la ciudad de Marlborough. Aquí el rey Enrique VIII conoció durante una de sus salidas de caza a Jane Seymur, madre de su único hijo, Eduardo VI. Este bosque de robles y hayas centenarios –2.600 y 2.400, respectivamente, de entre 400 y 600 años– apenas ha cambiado de aspecto desde aquellos tiempos y sus 1.100 hectáreas son ahora consideradas un lugar de especial interés científico por su excelente conservación. En primavera el suelo queda cubierto por el violeta de los jacintos, mientras que en otoño las hojas caídas forman un manto de tonos ocres.

NEILS VAN GIJN