El Indo y el Ganges en La India; el Yangtsé, el Río Amarillo, el Río de las Perlas y el Hai en China, el Mekong en el sudeste asiático, el Amur en Rusia; y el Nilo y el Río Níger, en África. Todos son grandes ríos pero tienen en común algo más. Juntos, estos 10 ríos transportan hasta el océano el 95% de los residuos plásticos que cada año acaban en el mar, que se sitúa en torno a las 4,8 y las 12,7 millones de toneladas anuales.

Las vías fluviales son uno de agentes más efectivos de transporte de nuestro planeta. Desde hace millones de años, estos aportan a los océanos los sedimentos y la materia orgánica que sostiene multitud de ecosistemas marinos, por lo que no resulta difícil aventurar que un material tan ligero como el plástico y que se puede degradar en partes diminutas, encuentre el los ríos una forma fácil, casi natural, de continuar su ciclo de vida hasta parar en el mar.

Cada año, entre 4,8 y 12,7 millones de toneladas de plástico acaba en los océanos

Esto fue comprobado en un estudio publicado en el año 2017 en la revista Environmental Science & Technology bajo el títuloExport of Plastic Debris by Rivers into the Sea. En él, sus autores, liderados por el doctor Christian Schmidt, hidrogeólogo en el Centro Helmholtz para la Investigación Medioambiental -UFZ- analizaron varios estudios científicos que examinaban la carga plástica en los sistemas fluviales, es decir, la cantidad de plástico transportado por el agua en los ríos.

Entre algunas de sus conclusiones, los autores encontraron que existía una relación directa entre la cantidad de desechos plásticos que acababan en los ríos, y la eliminación adecuada de los mismos en sus zonas de captación, es decir, en su lugar de origen, algo que también aumentaba proporcionalmente con el volumen de agua transportada por los ríos, así como con la distancia recorrida por los mismos.

Los investigadores también detallan que los 10 sistemas fluviales con la mayor carga plástica, 8 de los cuales transcurren por Asia y 2 por África, áreas la mayoría en vías de desarrollo en las que viven cientos de millones de personas, son responsables de alrededor del 90% de la entrada global de plástico al mar.

Pese a algunas iniciativas pioneras, limpiar el plástico de los océanos se presenta en la actualidad una tarea complicada, por ello, para los investigadores, reducir a la mitad la carga plástica que transportan los ríos al mar en el medio plazo ya supondría todo un éxito, para lo que plantean indispensable una mejora de la gestión de este tipo de residuos en su origen, además de medidas destinadas a la toma de conciencia en estos países sobre el problema de la contaminación plástica.