Publican el nuevo Atlas Europeo de las Aves Reproductoras

Miles de personas colaborando de manera coordinada y voluntaria con un único fin: mejorar el conocimiento sobre la avifauna europea para conservarla y protegerla de los peligros que le acechan en un futuro cercano. Esta sería una buena definición de uno de los mayores proyectos de la historia de la ciencia ciudadana sobre la biodiversidad que acaba de ver la luz en forma de libro: el segundo Atlas Europeo de las Aves Reproductoras.

Portada del nuevo Atlas Europeo de las Aves Reproductoras

Portada del nuevo Atlas Europeo de las Aves Reproductoras

Foto: EBCC

10 años de trabajo, 120.000 trabajadores de campo, 11.075.000 de kilómetros cuadrados estudiados, 596 especies de aves detectadas… Las cifras de este proyecto son desorbitantes en lo que supone un hito para la investigación de la biodiversidad y la conservación de la naturaleza con muy pocos precedentes con los que compararse. Según los datos recogidos, en total se reproducen en Europa 596 especies de las cuales 539 son nativas y otras 57 son no nativas (introducidas desde otras partes del mundo). Y de las 539 especies de aves nativas registradas, 59 especies se concentran principalmente en el continente (casi endémicas) y 40 de ellas solo se pueden encontrar en este territorio (endémicas).

En total se reproducen en Europa 596 especies de las cuales 539 son nativas y otras 57 son no nativas (introducidas desde otras partes del mundo)

Como nos explica vía mail Sergio Herrando, perteneciente al equipo de coordinación de la EBBA2 e investigador del Institut Català d'Ornitologia (ICO), y del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), “este atlas muestra por primera vez la distribución completa de las especies en todo el continente europeo”. De este modo, cualquier docente, investigador o simple aficionado a la ornitología tiene a su alcance la información precisa sobre cada una de las cientos de aves que pueblan el viejo continente. Por ende, como apunta el propio Herrando, “esto nos permite saber dónde están las prioridades de conservación para cada especie y en conjunto. Además, este atlas nos nos da información robusta por primera vez de los cambios de distribución que han sucedido en todas las especies de Europa, así que por primera vez tenemos datos fiables sobre el efecto los cambios ambientales sucedidos en Europa (cambio climático, cambios usos de suelo, política de conservación, etc). Muy probablemente, no existe otro grupo de especies que tenga esta información a esta escala”, explica.

El libro cuenta con 568 ilustraciones realizadas por 46 artistas distintos.

El libro cuenta con 568 ilustraciones realizadas por 46 artistas distintos.

Foto: EBCC

Y es que este segundo Atlas Europeo de las Aves Reproductoras (el primero se publicó en 1997 a partir de datos de 1980) ve la luz tras 10 años de trabajo con el trabajo de campo concentrado en el periodo 2014-2017. “Hay que llegar a todos los rincones de Europa, se necesita mucha gente entrenada y entregada a esta causa, y muchos esfuerzos de organización y coordinación entre 50 países” apunta Herrando. Una tarea titánica que ha sido posible gracias al trabajo, en muchos casos voluntarios, de miles de personas de todos los países de Europa. Como explica la propia Verena Keller, directora del proyecto EBBA2 (European Bird Census Council) y autora principal del atlas, este trabajo “solo ha sido posible gracias a la red de organizaciones e individuos del Consejo Europeo de Censos de Aves que engloba todos los rincones de Europa, todos ellos dedicados a un objetivo común, cooperando más allá de las fronteras y las barreras”.

Precisamente la diferencia temporal entre el primer y el segundo informe ha permitido a los investigadores comprobar el estado y la evolución de la biodiversidad aviar. Este atlas y sus datos van a ser de ayuda a los organismos internacionales responsables de analizar el riesgo de extinción. Y los datos son preocupantes.

Trabajo de campo en Georgia, al este de Europa.

Trabajo de campo en Georgia, al este de Europa.

Foto: Marina Torrellas

El norte gana, el sur pierde

Una de las conclusiones del Atlas es que, después de 30 años el norte de Europa gana en cantidad de especies mientras que el sur y la cuenca mediterránea pierden biodiversidad. Los datos muestran que muchas especies están desplazando sus distribuciones hacia el norte, lo cual es especialmente evidente en los países nórdicos, aunque existen evidencias en este sentido en todas partes. En el sur de Europa el cambio no es tan evidente como en el norte, pero en conjunto sí se ve una ligera pérdida en el número total de especies. ¿Por qué? Herrando se muestra bastante claro: “el cambio climático es muy probablemente el factor que está detrás de estos cambios biogeograficos norte-sur, pero no debemos olvidar que hay otros factores, como el uso intensivo de los suelos agrícolas, y que todas estas presiones actúan a la vez”.

Para demostrar el peligro el especialista del CREAF nos detalla dos ejemplos: en Europa, tenemos diversas especies endémicas del continente (que solo se encuentran aquí) que están amenazadas globalmente, como por ejemplo el carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola). Es también el caso de otras que también se encuentran en otros continentes que están en regresión clara y ya han desaparecido de la mayor parte de Europa, como el Escribano aureolado (Emberiza aureola), en peligro crítico de extinción a nivel mundial, y que en Europa ya sólo sobrevive en Rusia (extinguido en Finlandia y Ucrania).

"El cambio climático es muy probablemente el factor que está detrás de estos cambios biogeograficos norte-sur, pero no debemos olvidar que hay otros factores, como el uso intensivo de los suelos agrícolas, y que todas estas presiones actúan a la vez”, explica Sergio Herrando.

Sin embargo, como apunta Petr Voříšek, del equipo de coordinación de la EBBA2 de la Sociedad Checa de Ornitología, "Muchas especies de interés para la conservación europea sufren pérdidas de distribución, pero también hay casos que muestran el buen funcionamiento de la conservación de la naturaleza. Muchas especies protegidas por la legislación internacional, como el pigargo europeo, Haliaeetus albicilla, han aumentado su distribución en Europa. Esto se puede observar también, por ejemplo, en el aumento de la distribución del área de cría de varias especies de humedales continentales que se beneficiaron de una mejor protección de las especies y los hábitats. Es el caso del avetoro común (Botaurus stellaris) o la avoceta común (Recurvirostra avocetta)".

La carraca europea (Coracias garrulus) es una de las especies que se pueden encontrar en Europa.

La carraca europea (Coracias garrulus) es una de las especies que se pueden encontrar en Europa.

Foto: Xavier Riera

La situación de las aves en España

La península Ibérica es un territorio con una gran diversidad ambiental y un lugar migratorio esencial para muchas especies en su camino hacia África. Durante años se han estudiado las poblaciones de decenas de especies de aves, como es el caso de buitres leonados, cernícalos primilla (Falco naumanni) o la garcilla bueyera (Bubulcus ibis). Como apunta Sergio Herrando, “los mapas de cambio dibujan un impacto importante de la intensificación de las prácticas agrícolas y otras, y muchas especies ibéricas están en en regresión, como la ganga ibérica (Pterocles alchata) o el alcaudón chico (Lanius minor), este último prácticamente extinguido de España”.

En esencia este nuevo Atlas Europeo de las Aves Reproductoras hace patente que España todavía tiene mucho que mejorar en lo que a conservación de aves se refiere.

El estornino negro (Sturnus unicolor) solo se puede encontrar en el Mediterráneo occidental.

El estornino negro (Sturnus unicolor) solo se puede encontrar en el Mediterráneo occidental.

Foto: Xavier Riera

Un futuro con más aves en Europa

Salvaguardar las poblaciones de aves en Europa es, sin duda, uno de los objetivos más evidentes de esta monumental obra de referencia pero, ¿qué medidas deberían tomarse para mejorar la situación de la avifauna europea? Además de luchar contra el evidente calentamiento global que desplaza los lugares donde pueden vivir y reproducirse las aves, existe otro factor esencial para la supervivencia y mejora de las especies de aves de cara al futuro: el uso y explotación del territorio por parte del ser humano.

En palabras de Sergio Herrando, “la intensidad con la que utilizamos determinados recursos naturales y los movemos de una parte a otra del planeta; esto nos conlleva al cambio climático y a la desaparición de paisajes que nos habían alimentado y mantenido las especies durante siglos. No es fácil cambiar esta tendencia pero movernos hacia sistemas más sostenibles parece en conjunto la solución más efectiva para mejorar la situación de la avifauna en Europa”. Pero todavía hay esperanza en lo que a conservación se refiere: “me parece que, aunque lentamente, la sociedad se está moviendo en la dirección acertada. Esto no va de aves solamente, ellas solo nos dicen que está pasando” explica Herrando.

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Fotografías

Más datos sobre el libro:

  • 556 fichas de especies completas.
  • 69 especies tratadas en el apéndice.
  • 689 mapas de cuadrículas de 50x50 km que muestran la abundancia o la evidencia de reproducción.
  • 222 mapas modelizados de resolución de 10x10 km2.
  • 446 mapas que muestran el cambio en la distribución desde el último atlas.
  • 568 ilustraciones de nuevas especies por 46 artistas.
  • 348 autores de textos sobre especies.
  • 960 páginas.