Los árboles milenarios son organismos extremadamente especiales. Cuando uno de ellos se tala, no solo se pierde un árbol, si no que se da sepultura a un ser que ya era testigo de lo que acontecía en nuestro planeta antes de que los Homo sapiens desarrolláramos, por ejemplo, la escritura, inventáramos la máquina de vapor o descubriéramos la electricidad. Estos árboles han visto surgir y caer imperios, cambiar sociedades y pasar generaciones de seres humanos por la faz de la Tierra. Por todo ello, no es de extrañar que muchos científicos se muestren interesados por el estudio de estos viejos habitantes de la Tierra.

Uno de estos árboles es el Gran Abuelo, también conocido como el Alerce Milenario, el cual resiste al paso del tiempo en un barranco fresco y húmedo de la costa de Chile, donde creció hasta convertirse en un gigante de 4 metros de ancho cubierto de musgos y líquenes. El gran abuelo sobrevive como puede: parte de su copa ya se ha caído, una sección de su tronco ya ha muerto y nuevos árboles aprovechan la madera del gigante para echar sus propias raíces. Sin embargo hay algo que puede hacer a este ejemplar de Fitzroya cupressoides, aún más especial: su edad, quizá de récord.

Los alerces son los segundos árboles más longevos del mundo, por detrás de los pinos de bristlecone y seguidos por las secuoyas

Y es que según Jonathan Barichivich, un científico ambiental chileno que trabaja en el Laboratorio de Ciencias Ambientales y del Clima en París, el Gran Abuelo podría ostentar el título del árbol individual vivo más antiguo de la Tierra, y eso precisamente es lo que está tratando de demostrar a partir de una combinación de modelos informáticos y métodos tradicionales para calcular la edad de los árboles.

¿Cómo se calcula la edad de un árbol milenario?

Para tratar de averiguar la edad del Gran Abuelo, Barichivivh y Antonio Lara, de la Universidad Austral de Chile, extrajeron parte del tronco del árbol con un barrenador incremental, una herramienta utilizada por los estudiosos de los árboles diseñada para perforar la madera y extraer una muestra muy delgada que se puede emplear para contar los anillos de crecimiento de los árboles, que es la materia de estudio de la llamada dendrocronología.

Pero debido a que su barrenador no pudo alcanzar el centro del árbol, los investigadores tuvieron que recurrir a modelos estadísticos para determinar la edad del árbol milenario: estos incluyeron la comparación con otros árboles y otros parámetros como la variabilidad de las condiciones ambientales. Para su sorpresa, los datos concluyeron que el Gran Abuelo podía tener hasta 5.484 años de edad, con una probabilidad mayor del 80% de que superara los 5.000 años.

El Gran Abuelo
Foto: Yiyo Zamorano

Sin embargo, el trabajo de Barichivivh y Lara no cuenta con el apoyo de toda la comunidad científica y muchos esperan impacientes la revisión por pares del artículo que será publicado por ambos en unos meses. Y es que, según muchos dendrocronólogos, la única manera de averiguar a ciencia cierta la edad de un árbol pasa por el conteo de todos y cada uno de sus anillos de crecimiento.

Por tanto, habrá que esperar todavía algunos meses para saber si estamos o no en lo cierto, y el Gran Abuelo es el árbol más antiguo del mundo. Sea como fuere, los investigadores esperan que su hallazgo sirva como impulso para que el Gobierno de Chile apruebe nuevas medidas para protegerlo. Por el momento, este árbol ya ha demostrado que algunos individuos pueden vivir extraordinariamente más que sus pares, aunque las razones aún se desconocen, pero un árbol de estas características podrían enseñarnos muchas más cosas. Recuerde, llevan aquí milenios.

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