Educación e investigación para salvar el Mediterráneo

El biólogo marino Ricardo Sagarminaga lo tiene muy claro: la conservación de los ecosistemas marinos requiere la unión de fuerzas entre científicos, pescadores, agentes políticos y ciudadanos.

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Centro de operaciones. Un antiguo velero reconvertido en centro de operaciones

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Un antiguo velero reconvertido en centro de operaciones

Tras su restauración, el Toftevaag, un antiguo barco de pesca noruego y buque insignia de la organización Alnitak, navega hoy por aguas del Mediterráneo, donde la organización Alnitak desarrolla gran parte de sus proyectos. 

Foto: Estrella Damm

Tortuga boba

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Tortuga boba

El marcaje y la y la monitorización de la  tortuga boba, a menudo víctima de las redes de pesca, se cuenta entre los principales trabajos del Toftevaag, un antiguo barco de pesca noruego que hoy navega por aguas del Mediterráneo realizando tareas de conservación.

Foto: Age Fotostock

Un buque reconvertido

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Un buque reconvertido

Ricardo Sagarminaga a bordo del antiguo barco de pesca noruego Toftevaag. El buque se encuentra actualmente en Baleares, realizando tareas de monitorización de las biodiversidad de especies de los ecosistemas marinos.

Foto: Estrella Damm

Tortuga boba

Educación e investigación para salvar el Mediterráneo

Alnitak, la estrella más meridional del Cinturón de Orión, fue el nombre que Ricardo Sagarminaga eligió cuando cofundó esta organización dedicada a la conservación de los ecosistemas marinos, basada en la educación y la investigación.

Corría el año 1989 cuando comenzaron sus andaduras oceánicas al adquirir el Toftevaag, un antiguo barco de pesca noruego construido en 1910 para pescar arenque en el Atlántico Norte, que ostenta el nombre de una antigua aldea vikinga del fiordo de Hardanger. A Sagarminaga y su equipo la historia del Toftevaag les vino como anillo al dedo, pues uno de sus principales objetivos ha sido desde el inicio el trabajo codo a codo con las comunidades de pescadores.

"Las flotas pesqueras del Mediterráneo llevan explorando los mares desde hace milenios y acumulan un legado científico y cultural extraordinario. Creemos que es esencial trabajar juntos y en colaboración", afirma Sagarminaga. Así lo pudo comprobar tiempo atrás, después de una larga colaboración con una gran pesquería de pez espada en el Mediterráneo que tenía un problema importante con la captura accidental de tortugas. "Hasta 2008, más de 20.000 ejemplares al año quedaban atrapados en los anzuelos de palangre –explica–. Pero gracias a la interacción de varias instituciones y el desarrollo de medidas tecnológicas, como colocar los anzuelos a mayor profundidad y cambiar el tipo de cebo, se logró revertir la situación".

Voluntarios para salvar los océanos

La unión de fuerzas y la participación ciudadana son los ejes que subyacen en todas las líneas de actuación que este biólogo marino lleva emprendiendo desde hace una treintena de años en el Mare Nostrum y en otros mares y océanos del mundo. Hoy, el principal objetivo de Alnitak es monitorizar la biodiversidad de las especies pelágicas mediante expediciones y el marcaje satelital. "Los datos que recogemos con la ayuda de los voluntarios son open source y van directamente a la gestión de importantes áreas marinas protegidas en el Mediterráneo", añade Sagarminaga.

A bordo del Toftevaag se han dado cita hasta hoy más de 3.000 científicos, profesores, cineastas, equipos corporativos, voluntarios y estudiantes de 90 países. Con la participación de todo ese ejército de colaboradores, la organización lleva a cabo campañas de monitorización de atunes, cachalotes, delfines, aves marinas, calderones y otras especies. También realiza marcaje de tortugas, extracción y análisis de residuos plásticos del mar y programas de divulgación y cooperación con entidades pesqueras y gubernamentales para implementar la pesca sostenible. Asimismo, Alnitak trabaja estrechamente con las escuelas y organizaciones no gubernamentales de Baleares para acercar la conservación marina a los ciudadanos.

Este verano el Toftevaag seguirá surcando las olas y velando por las grandes especies pelágicas como la tortuga boba (Caretta caretta), a las que marcará y monitorizará. Todo indica que, en este mar de sinergias tan prometedoras, al viejo barco pesquero le quedan aún muchas millas por delante. ¡Buen viento!

Ricardo Sagarminaga, biólogo marino de Alnitak y experto en la creación de proyectos que combinan el crecimiento económico con la protección de los océanos, es uno de los protagonistas de la nueva campaña de la marca de cerveza Estrella Damm centrada en la protección del Mediterráneo.

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