Monstruo marino

Desvelan el verdadero tamaño del tiburón Megalodon

Hasta ahora la comunidad científica únicamente tenía estimaciones de la longitud de este enorme monstruo marino emparentado con los tiburones actuales. Un nuevo estudio ha desvelado que medían unos 16 metros de longitud y contaban con una aleta dorsal de más de un metro y medio de alto.

Reconstrucción digital de un ejemplar de "Carcharocles megalodon"

Reconstrucción digital de un ejemplar de "Carcharocles megalodon"

Los científicos han determinado que estas criaturas medían más del doble que el gran tiburón blanco.

Ilustración: Istock

Megalodon

Megalodon no es solo el protagonista de una conocida película homónima de Hollywood. Esta enorme criatura existió de verdad durante el período cenozoico hace aproximadamente entre 20 y 2,6 millones de años. Sus mandíbulas, de las que se conservan registros fósiles, dan prueba de sus dimensiones y de su capacidad depredadora, pero la verdadera envergadura de este monstruo marino prehistórico era hasta la fecha un misterio, ya que únicamente se había estimado aproximadamente su longitud a partir del registro fósil. Ahora, un equipo de paleobiólogos de las universidades de Swansea y de Bristol ha concluido que estas criaturas llegaban a medir unos 16 metros de largo, más del doble que el gran tiburón blanco, su cabeza superaba los 4 metros de longitud, su aleta dorsal llegaba hasta los 1,62 metros y su enorme cola alcanzaba los 3,85 metros de alto. Un enorme monstruo cuya mordedura era de unas diez toneladas fuerza, según han concluido los científicos en una investigación publicada recientemente en la revista Nature.

Un registro fósil escaso

A pesar de la enorme fascinación que estas criaturas prehistóricas despiertan entre la comunidad científica, la tarea de calcular su auténtica envergadura se antoja una tarea especialmente difícil, habida cuenta de que todo lo que queda de ellas son fósiles de algunos de sus dientes.

Por este motivo, hasta la fecha los científicos habían elaborado estimaciones extrapolando la información de los dientes encontrados en fósiles y comparándola con las características anatómicas del tiburón vivo más temible de la actualidad: el gran tiburón blanco, un depredador marino que puede llegar a medir más de seis metros de largo y muerde con una fuerza de dos toneladas, menos de una cuarta parte de la potencia de Megalodon. Pero recientemente la comunidad científica descubrió que, en realidad, el tiburón prehistórico no pertenecía a la misma familia que el gran blanco (Lamnidae), sino que era miembro de la famila extinta Odontida, que se separó de la primera durante el período cretácico inferior, hace entre 145 y 115 millones de años.

Estos monstruos marinos contaban con 16 metros de largo, con una cabeza que podía superar los 4 metros de longitud

“Si bien los dientes de Megalodon son grandes, triangulares y dentados como los del gran blanco, ahora se sabe que aquellas criaturas prehistóricas no fueron antepasados directos de estos tiburones actuales -explica el paleobiólogo de la Universidad de Bristol Jack Cooper, autor principal del estudio, a National Geographic España-. Sin embargo, su posición exacta dentro del Orden Lamniformes (que comparten las dos familias) aún es incierta. Esto sugeriría que Carcharocles megalodon está igualmente emparentado los primos cercanos del gran blanco".

Un temible depredador

Un temible depredador

Ilustración: Istock

La clave está en otros tiburones

El equipo científico agrupó las especies similares del árbol filogenético para extrapolar las características de Megalodon en función de rasgos conocidos de sus parientes. Para ello, utilizaron rasgos anatómicos de otras especies , entre las que se cuentan en marrajo (Isurus oxyrinchus), el tiburón cailón (Lamna nasus) y el cailón salmonero (Lamna ditropis), todos ellos, igual que el gran blanco, grandes depredadores, y todos capaces de mantener una temperatura corporal intermedia, ni fría ni caliente, una cualidad denominada mesotermia que también tienen los actuales reptiles y los extintos dinosaurios.

Estas criaturas medían más del doble que el gran tiburón blanco

Esta metodología, explica Cooper, permite elaborar una estimación detallada de las dimensiones del tiburón prehistórico basándose en más datos de los que ofrece el simple análisis de los dientes. “El reemplazo de los dientes ocurre al mismo tiempo que la criatura va creciendo, es lo que llamamos una relación isométrica -explica el científico-. Sin embargo, no nos dice cuán alta es la aleta dorsal o cuán grande es su cola”.

Basándose en todos esos datos, los investigadores concluyeron que estos monstruos contaban con 16 metros de largo, con una cabeza que podía superar los 4 metros de longitud, una aleta dorsal de hasta 1,62 y una cola de 3,85 metros de alto respectivamente. “16 metros es lo que consideraríamos un tamaño máximo conservador, a pesar de que entra en el rango que los científicos habían estimado para estas enormes criaturas (15-18 metros). Aunque es bastante más pequeño que los monstruos de unos 20 metros de longitud que aparecen en las películas, sigue siendo un tamaño considerable”, afirma Cooper.

La reconstrucción del tamaño de las partes del cuerpo de Megalodon representa un paso fundamental hacia una mejor comprensión de la fisiología de este gigante y los factores intrínsecos que pueden haberlo conducido a la extinción.

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