9 cosas que quizá no sabías sobre las cigüeñas

Además de por entregar los bebés a sus nuevos padres, las cigüeñas son aves fascinantes por otras muchas razones

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Similitudes morfológicas

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Similitudes morfológicas

Las cigüeñas no presentan dimorfismo sexual, lo que significa que los machos y hembras son idénticos en forma, coloración o tamaño.

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30 días para nacer

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30 días para nacer

Los huevos son de color blanco algo más grande que el de una gallina y necesitan 33 días de incubación constante para eclosionar

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¡Los pollos tienen dientes!

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¡Los pollos tienen dientes!

Efectivamente, como la mayoría de reptiles y aves, los cigoñinos al nacer tienen un diente en el pico para romper la cáscara del huevo.

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Aves prolíficas

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Aves prolíficas

Las puestas de las cigüeñas normalmente son de cuatro huevos, sin embargo se han registrado nidadas de hasta 7 polluelos en potencia.

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Custodia compartida

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Custodia compartida

Ambos padres participan en la incubación. Tanto el macho como la hembra disponen de placa de incubación -un parche de piel carente de plumas que es visible en la región ventral de las aves- por lo que van haciendo turnos de manera que los huevos nunca se enfrían.

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La vida en sociedad

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La vida en sociedad

Se trata de una especie frecuentemente colonial, que suele reunirse en grandes congregaciones para criar. El nido se sitúa con frecuencia en todo tipo de construcciones humanas, desde iglesias y casonas hasta silos, depósitos de agua, chimeneas, torretas de electricidad y antenas, amén de transformadores eléctricos, casas de campo, ruinas y edificios monumentales, aunque un buen porcentaje se sitúa en árboles y, en menor medida, en rocas.

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Arquitectura de altura

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Arquitectura de altura

Año tras año, la misma pareja vuelve al mismo nido para criar y en su afán por conseguir el mejor lugar para sus cigoñinos coloca y coloca palos hasta alcanzar grandes nidos de 2 metros de diámetro y mucho peso, generalmente de 200 y 400 kilogramos, aunque en ocasiones pueden a superar la tonelada.

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Pasión Carnívora

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Pasión Carnívora

En cuanto a su alimentación Ciconia ciconia es una especie relativamente oportunista basada en grandes artrópodos, principalmente, saltamontes y escarabajos. No obstante en su dieta aunque en su dieta se incluyen también, con desigual proporción según las regiones, una gran variedad de invertebrados, en particular, lombrices de tierra, y vertebrados, como roedores, culebras, lagartijas, ranas, peces y hasta pollos de otras aves.

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Efectos sonoros

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Efectos sonoros

En general, la cigüeña blanca es un ave bastante silenciosa, aunque emite algunas vocalizaciones ásperas de alarma cuando se excita o en presencia de individuos extraños en las inmediaciones del nido. El sonido más característico de la especie es un sonoro castañeteo producido al entrechocar las mandíbulas, conocido como “crotoreo”, que el ave ejecuta como salutación hacia su pareja.

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Custodia compartida

9 cosas que quizá no sabías sobre las cigüeñas

Pudiendo ser avistadas tanto en espacios abiertos como dehesas, pastizales, regadíos y humedales, como en campanarios y algunos de los puntos más altos de algunas localidades, por su gran porte y elegancia, las cigüeñas blancas se han convertido en una de las aves más icónicas de la península Ibérica, sobre todo en su vertiente más occidental.

Ave inconfundible, de gran tamaño y notable envergadura, Ciconia ciconia luce un característico plumaje blanco en el cual se diferencian en negro las plumas de vuelo. Su pico largo y apuntado presenta una tonalidad rojiza o anaranjada muy intensa en el caso de los adultos y un tanto menor en juveniles. Su patas se presentan igualmente de un intenso color rojo anaranjado en las aves adultas y rosadas en los jóvenes.

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Fotografías

La especie se distribuye por el norte de África, centro, suroeste y sureste de Europa, algunas regiones de Asia central y su extremo oriental. Se trata del típico migrador transahariano, aves las cuales, durante la invernada se desplazan hasta el centro y sur de África y Asia meridional.

Este enorme ave zancuda que un día abandonó sus hábitos montaraces para asociarse al hombre en busca de sustento y protección, hubo de soportar durante el pasado siglo una serie de drásticos cambios en los paisajes y usos rurales que la llevaron a desaparecer en muchas regiones. No obstante hoy en día, gracias en parte a un cambio de hábitos, se recupera asombrosamente. La población europea se estima entre 180.000 y 222.000 parejas reproductoras y manifiesta un constante crecimiento desde la última década del pasado siglo, aunque todavía no se ha recuperado del notable retroceso sufrido en años anteriores. En España, el último censo nacional realizado en 2004 reveló una cifra de 33.217 parejas reproductoras, lo que supone un incremento de casi el 500% respecto al mínimo histórico de la especie a comienzos de los años ochenta del siglo XX.

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