Vuelta a lo 'vintage'

Editorial ganador en segundo puesto de la Categoría Explorador 1, jóvenes de 3º y 4º ESO, del III CONCURSO DE REDACCIÓN PERIODÍSTICA PARA JÓVENES: SOMOS EL FUTURO

Cómo la rapidez de las tecnologías ha hecho a los jóvenes volver a las tendencias de otro tiempo y el beneficio que esto acarrea a la situación del planeta

En la actualidad, los jóvenes viven en la generación de lo inmediato, con toda clase de productos a su alcance, lo que ocasiona el sobreconsumo de estos. A su vez, crea una escasez de recursos y un gran desperdicio. A pesar de ello, según el ‘Informe Juventud en España 2020’, elaborado por el INJUVE, un 47 % de los jóvenes entre 14 y 29 años considera que el cambio climático es el problema más importante de nuestro país.

En los últimos años, los jóvenes han buscado en los artículos de otro tiempo el refugio a esta sociedad frenética en la que vivimos. Es por esto por lo que las tiendas y aplicaciones de segunda mano han tenido un crecimiento exponencial. Y como siempre se dice: lo que para unos es basura, para otros es un tesoro.

Está claro que todas las personas necesitamos consumir cierta cantidad de productos diariamente. Sin embargo, el problema está en que mucha gente no utiliza solo lo que necesita. Por lo tanto, ponen en peligro el medio ambiente de diversas formas. Un ejemplo son las emisiones de efecto invernadero que se generan al fabricar dichos productos. Desde la perspectiva de consumo, esto se conoce como “huella de carbono”. Según The Nature Conservancy, cada habitante genera casi cuatro toneladas anuales de CO2.

Un estudio realizado por Ethos International, el Instituto de Investigación Medioambiental de Suecia y Milanuncios indica que, gracias al mercado de segunda mano, se ahorró unas emisiones de 1.242.855 toneladas de CO2 en España durante el año 2020.

La compraventa de artículos vintage es una parte fundamental de la economía circular, cuyo principal objetivo es reducir la dependencia de las materias primas a favor de los productos reutilizados y generar la menor cantidad posible de desechos. Para ello, se alquilan, reutilizan, reparan, renuevan y reciclan materiales y artículos existentes todas las veces que sea posible.

Algunos ejemplos de economía circular son la creación de nuevas prendas de ropa a partir de retales, mediante técnicas como el patchwork o el upcycling. Otra opción para los amantes de la moda es el alquiler de prendas que propone MUD jeans, para así renovar su vestuario sin originar desperdicios. Tras el período de alquiler de un año, los consumidores pueden cambiar sus prendas por otras y continuar el arrendamiento, devolverlas para su reciclaje, o mantenerlas.

En conclusión, la economía circular es el camino hacia la sostenibilidad en las generaciones futuras, ya que tiene como ventajas el ahorro económico que supondrá en los bienes de consumo del día a día, así como la innovación en el mercado. Sin duda, tengo el presentimiento de que algún día aquellos jóvenes que intentan cambiar el mundo tendrán la visibilidad que se merecen.