La situación de Chernóbil tras la invasión rusa

La toma de la Zona de Exclusión por parte del ejército ruso llevó a un inusual aumento de los niveles de radiación que distan de ser peligrosos para el ser humano. Estas son las razones.

Reactor 4 con el nuevo edificio de contención instalado, mayo de 2017. Chernóbil, Ucrania.

Reactor 4 con el nuevo edificio de contención instalado, mayo de 2017. Chernóbil, Ucrania.

En la mañana del 24 de febrero de 2022 las tropas del ejército ruso comenzaron la invasión de Ucrania. Durante semanas se especuló sobre la posibilidad de una invasión a través de la Zona de Exclusión de Chernóbil. La zona, escenario del mayor accidente nuclear de la historia en abril de 1986, sigue siendo uno de los lugares más radiactivos del planeta.

En las primeras horas de la invasión parecía que el ejército ruso podría evitar Chernóbil. Se anunció que columnas de vehículos blindados habían entrado en Ucrania y se dirigían hacia Cherníhiv/Chernígov, principal ciudad al este de Chernóbil. A lo largo de la mañana se informó de la entrada de más tropas desde Bielorrusia, a través del pequeño puesto fronterizo de Vilcha, al oeste de la Zona de Exclusión.

Durante la tarde las tropas rusas tomaron el control de la Zona de Exclusión y del complejo nuclear de Chernóbil. Fuentes ucranianas, incluido el presidente Volodymyr Zelenski, informaron de intensos combates entre tropas ucranianas y rusas en el área. Fuentes militares rusas hablan de la toma de Chernóbil sin mucha oposición. Es complicado saber hoy cómo se desarrollaron los acontecimientos.

Tropas del ejército ruso tomando el control del complejo nuclear de Chernóbil, Ucrania. 24 de febrero de 2022.

Tropas del ejército ruso tomando el control del complejo nuclear de Chernóbil, Ucrania. 24 de febrero de 2022.

Foto: Chernobyl Nuclear Power Plant

Las tropas rusas toman Chernóbil

El organismo regulador de la energía atómica de Ucrania anunció que tras la toma de la central los operarios del complejo nuclear seguían en sus puestos y que las instalaciones no habían sufrido daños. El complejo consiste no solo en el reactor 4 con su edificio de contención, sino también los reactores 1, 2 y 3 y los edificios SNF-1 y SNF-2 de almacenamiento de combustible usado. Unas 22.000 unidades de combustible nuclear quedan en Chernóbil.

La posibilidad de combates en Chernóbil y la pérdida de control del complejo nuclear por las autoridades ucranianas aumentaron la preocupación sobre el estado de las instalaciones y la radiación en los alrededores. Todas las informaciones que existen en la actualidad aseguran que las instalaciones se encuentran en perfecto estado y no han sufrido ningún daño. Horas después de la toma de Chernóbil varios de los sensores automáticos de radiación registraron aumentos significativos en sus mediciones.

Niveles de radiación (en nanoSv/h) en las diferentes estaciones de medición distribuidas en la Zona de Exclusión de Chernóbil, Ucrania, a la 5:32AM del 25 de febrero de 2022.

Niveles de radiación (en nanoSv/h) en las diferentes estaciones de medición distribuidas en la Zona de Exclusión de Chernóbil, Ucrania, a la 5:32AM del 25 de febrero de 2022.

Foto: Ecocentre - Chernobyl Exclusion Zone, Ucrania. State Inspectorate for Nuclear Regulation of Ukraine

El aumento registrado en los niveles de radiación se asocia al paso de un elevado número de vehículos pesados por la zona en dirección a Kiev. Estos vehículos habrían levantado gran cantidad de polvo y movilizado algunas partículas radiactivas del suelo. Es importante remarcar que este aumento se mantiene muy por debajo de los límites considerados peligrosos para la salud. Los niveles de radiación registrados siguen siendo muy inferiores, por ejemplo, a los de muchas pruebas médicas realizadas habitualmente (mamografías, escáneres…).

Dosímetro indicando nivel de radiación (en microSv/h) dentro de la Zona de Exclusión de Chernóbil, Ucrania. Mayo 2017.

Dosímetro indicando nivel de radiación (en microSv/h) dentro de la Zona de Exclusión de Chernóbil, Ucrania. Mayo 2017.

Un intenso movimiento de polvo podría causar algún problema en el caso de que se ingiriese alguna partícula de alta actividad radiactiva (“hot particles” de plutonio). Este efecto es poco probable y en todo caso limitado a una escala muy local.

Una toma estratégica

No hay ninguna razón para temer que el combustible de la central pueda ser utilizado para la creación de una bomba sucia, mucho menos de una bomba nuclear. Ese material no tiene el enriquecimiento necesario para ello. Además, Rusia tiene su propio y muy abundante arsenal nuclear. La ocupación de Chernóbil puede entenderse desde un punto de vista estratégico, y quizás simbólico.

Trabajo de campo en la Zona de Exclusión de Chernóbil, Ucrania. Mayo 2017.

Trabajo de campo en la Zona de Exclusión de Chernóbil, Ucrania. Mayo 2017.

En definitiva, debe existir tranquilidad respecto al estado de las instalaciones de Chernóbil, del material alojado allí y de la radiación en la zona. La preocupación respecto a la ocupación de Ucrania debe enfocarse hacia otros escenarios.

Ojalá la situación vuelva pronto a la normalidad y Chernóbil pueda seguir siendo un lugar destinado a la memoria del accidente y en el que puedan proseguir los estudios y la conservación de su rica biodiversidad.

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*Germán Orizaola es Investigador Ramón y Cajal en la Universidad de Oviedo. Este artículo se publicó originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.