Jordi Matas, fotógrafo: "Las pinturas rupestres de Laas Geel son muy impactantes porque se encuentran en muy buen estado de conservación"

En el último número de National Geographic hemos publicado un reportaje sobre las fantásticas pinturas rupestres de Laas Geel (Somalilandia) de la mano del periodista Xavier Aldekoa y el fotógrafo Jordi Matas. Hablamos con este último para conocer de primera mano su trabajo.

Jordi Matas fotografiando pinturas rupestres en Laas Geel, Somalilandia.

Jordi Matas fotografiando pinturas rupestres en Laas Geel, Somalilandia.

Foto: Xavier Aldekoa

Jordi nos atiende por teléfono desde su casa en Palamós. Nacido en Girona hace 44 años pero palamosí de adopción desde los 11 nos explica que, tras estudiar Arquitectura y trabajar un par de años en Nueva York, decidió que el mundo de oficinista no iba con su manera de ser. Él prefería viajar, conocer mundo y, sobre todo, mostrar el planeta a los demás.

“Me compré un billete para ir a la India y una cámara sencillita, a ver si si podía hacer algo con el mundo de la fotografía”, explica, aunque también confiesa que era una buena excusa para viajar. Tras un par de años viviendo en Asia se mudaría a vivir a Sudáfrica, donde empezó a trabajar más seriamente como fotógrafo… Y ahora, en octubre 2022 acaba de publicar su primer trabajo en National Geographic, un reportaje sobre las fantásticas pinturas de Laas Geel, en Somalilandia, una de las muestras de arte rupestre más importantes del mundo y que podéis hojear aquí. Conocemos de primera mano cómo se preparó, qué dificultades tuvo, cuánto tardó en conseguir la foto que deseaba... 

National Geographic España: ¿Cómo empezó tu carrera como fotógrafo?

Jordi Matas: ... Cuando me mudé a Sudáfrica miré a ver si podía trabajar como fotógrafo. Así que fui a un periódico y me dejaron que siguiera sus fotógrafos. Y así, al cabo de unas de unas semanas, pues empecé a ir a hacer algunos trabajitos. Luego llegó 2010 y con él vino el Mundial de Fútbol en Sudáfrica... no sé ni cómo, pero me dieron la acreditación y acabé cubriendo 11 partidos, incluyendo la final. Aunque lo mío no era la fotografía de deporte esto me permitió hacer contactos, amigos... y después ya hice mi primer trabajo con el Guardian ... después con el Telegraph... Más tarde vieron un trabajo personal que yo había hecho sobre atletas Olímpicos y Paralímpicos sudafricanos y me dijeron si podía hacer algo parecido en Londres en los Juegos Paralímpicos. Y de esta manera empezó un poco mi trabajo en el fotoperiodismo.

NG: es la primera vez que publicas en National Geographic... ¿cuál es tu especialidad fotográfica?

Jordi Matas: He hecho mucha fotografías para ONGs, combinándolo con fotoperiodismo. Sobre todo cuando vivía en África y los últimos seis años que viví en Turquía. Casi el 95% de mis fotos las he tomado en África y en Oriente Medio. Pero en el fondo es documentar. Documentar desde el retrato de un político a documentar el problema del hambre, problemas sociales, el cambio climático o cómo es la vida en un campo de refugiados.

NG: Según comentas has sido entonces un poco autodidacta en el mundo de la fotografía, ¿no? y sin embargo tus fotos tienen algo especial

Jordi Matas: Gracias (risas)... No sé yo si tengo ojo, pero sí que tengo el mío sea el que sea. Es verdad que arquitectura es una carrera que te prepara bastante para temas visuales y estéticos. Quizá es por eso. En cualquier caso yo mantengo la mirada que tengo. Sea la que sea. De todos modos a veces pienso que me hubiera gustado tener a alguien, a un fotógrafo o fotógrafa mayor, un mentor que me pudiera dar su feedback sobre las fotos, y guiarme un poco.

NG: Y ¿cómo surge esta colaboración con un periodista como Xavi Aldekoa? ¿Ya habíais trabajado juntos?

Jordi Matas: Xavi es un torbellino. Es una persona con muchísima energía, dinamismo, ideas... Yo tuve la suerte de conocerle por la hermana de una amiga común en Ciudad del Cabo. Nos encontramos para hacer un café el hecho de los dos ser de aquí creó una conexión. Por aquellas yo estaba muy verde porque esto fue en el año 2010... A partir de ahí mantuvimos el contacto y trabajamos un poco más juntos. En total habremos hecho entre 5 y 10 trabajos juntos. Ahora tenemos hijos y vivimos cerca (él en Barcelona y yo en Palamós) y seguimos manteniendo una relación muy bonita.

Fotografiar Laas Geel ha sido el primer trabajo publicado por Jordi Matas en National Geographic.

Fotografiar Laas Geel ha sido el primer trabajo publicado por Jordi Matas en National Geographic.

Foto: Jordi Matas

Ng: ¿Cómo nació la idea del reportaje de Laas Geel?

Jordi Matas: Hablando con Xavi un día me comentó lo de las cuevas de Laas Geel. Me dijo que ya había estado antes y que le gustaría hacer un reportaje más en profundidad...

NG: Y ¿cuántos días estuvisteis allí?

Jordi Matas: Pues fue a finales de abril del 2021, hace un año y medio aproximadamente, y creo que estuvimos unos 7-8 días.

NG: Podrías contarnos un poco cómo es el entorno y el lugar donde se encuentran las pinturas rupestres de Laas Geel...

Jordi Matas: En realidad es un lugar fácil de descubrir. Vas por unas carreteras casi infinitas, en una zona muy árida, sin construcciones y de golpe, ¡ves una montaña! Según te vas acercando acercando, ves que hay un río, que hay una casita pequeña que han construido con una especie de mini museo sobre las cuevas y las pinturas... pero no hay barreras, ni vallas, ni nada. Para llegar a las pinturas debes subir unas escaleras y acabas viendo las pinturas en colores rojos muy llamativos dibujadas en estos abrigos rocosos. Y si te giras, encuentras toda la planicie vista desde arriba... ves casi hasta el infinito, con algunos ríos, alguna carretera, un poco de humo, algunos camellos...

NG: Una vez allí, cómo fue el proceso de documentación y fotografía?

Jordi Matas: Nosotros tuvimos la suerte de ir con Jama, el director del centro cultural de Hargeisa, el cual sabe mucho sobre las cuevas. Y visitamos las pinturas por orden de cueva. Las más cercanas a la entrada fueron las primeras que vimos y ahí está una de las más impactantes, la que Xavi llama en el reportaje "la Capilla Sixtina". Después visitamos otros abrigos rocosos, unos 7 u 8, pero tengo la impresión que debía haber muchos más. En cualquier caso, es muy interesante ver las composiciones, porque seguramente fueron pintadas por diferentes personas en distintos momentos. Es interesante ver cómo utilizan los espacios, la parte "negativa" entre vacas para añadir más pinturas y más y más capas de vacas, de cabras, de perros, de pastores... y es bastante impactante porque realmente se encuentran en muy buen estado de conservación.

Cuevas y abrigos rocosos de Laas Geel

Cuevas y abrigos rocosos de Laas Geel

A medio camino entre Hargeisa y el puerto de Berbera, Laas Geel alberga unas 500 figuras humanas, animales y geométricas repartidas en más de una veintena de refugios, en los que la vaca es la imagen principal. Pintadas durante el III milenio a.C., son el testimonio del pensamiento simbólico de los primeros pastores neolíticos de la región.

Foto: Jordi Matas

NG: Para ti era la primera vez que fotografiabas arte rupestre, ¿verdad?

Jordi Matas: No había fotografiado nunca pinturas rupestres, pero tuve la suerte pues de poder hablar con Pedro Saura. Él es un especialista y me explicó mil historias, aparte de consejos un poco más prácticos.Yo suelo hacer fotos de personas de movimiento y lo más parecido a las fotos de arte rupestre son las fotos de arquitectura, donde tienes más tiempo para pensar la imagen. Es importante ver y mostrar el volumen de la piedra, la perspectiva desde donde se toma la imagen... Por suerte, con Xavi íbamos mirando e intentábamos ver si había algún tipo de relación entre la pintura y dónde estaba pintada y si se quería enfatizar alguna parte más que otra.

NG: ¿Cómo te preparaste fotográficamente hablando tanto a nivel de técnica como de material?

Jordi Matas: Cuando Xavi me llamó me compré un par de flashes, un par de paraguas, me los puse en la mochila con las cámaras y los trípodes y me fui a practicar al castillo de Motgrí, aquí en Girona. Probé el rango dinámico porque sabía que en los abrigos rocosos hay zonas muy oscuras y otras luminosas. Que la foto final se vea lo más parecido a lo que el ojo ve, que no se vea falsa, que se mantengan los colores reales. Lo bueno es que tuvimos tiempo en Laas Geel y pude colocar bien el trípode, pensar un poco el tipo de foto...

NG: Hay una foto del reportaje que me gusta especialmente... en ella aparece Moussa, el pastor de cabras de 77 años que descubrió las pinturas accidentalmente hace 6 lustros rodeado de ese arte rupestre. ¿Cómo llegó el pastor hasta esta montaña que se pensaba que estaba "maldita"?

Jordi Matas: La palabra "descubrir" no es una palabra fácil. Porque él lo descubrió, pero quizá sus padres también las descubrieron. O quizá incluso hace 150 años ya fue descubierto. Es decir, que ha sido un descubrimiento constante hasta que Mohaammed Ali Abdi conectó con el arqueólogo francés Xavier Gutherz y confión que él trataría las pinturas con el amor y el respeto que merecen. Según nos contaba Moussa, cuando tenía 19 añitos fue ahí con las cabras porque venía una tormenta y al día siguiente comprobó que no le había pasado nada nadie había pasado nada. Descubrió que no había ninguna maldición en las rocas.

NG: Pero es raro que estando ahí tan a la vista y habiéndose "descubierto" hace más de 60 años, haya sido mucho más tarde cuando se han dado a conocer, ¿no?

Jordi Matas: Quizás por por falta de recursos no del país o por la inestabilidad no sé por que pero Mohamed Ali Abdi [el descubridor formal de las pinturas] tenía miedo de que el descubrimiento no se tratara como se tenía que tratar. Las únicas personas en las que él podía confiar eran los científicos y después de bastante tiempo consiguió que los franceses le hicieran caso. Yo la impresión que tengo es que quizá por la historia, por la cultura de la zona, por el miedo a los djin [espíritus que viven en la zona] de Laas Geel, hacía que no hubiera un gran interés. Durante muchos años ha habido miedo por historias que se pasaban de abuelos a nietos y que daban un poco bueno de respeto a la gente local.

El anciano Moussa Abdi Jama, pastor de cabras de 77 años, se encontró con las pinturas de Laas Geel por accidente hace más de 60 años.

El anciano Moussa Abdi Jama, pastor de cabras de 77 años, se encontró con las pinturas de Laas Geel por accidente hace más de 60 años.

Foto: Jordi Matas

NG: Supongo que cada vez lo visitará más gente...

Jordi Matas: Sí, ya ves más coches que van viniendo. No muchos, pero supongo que atraerá a más gente cuando se conozca más. No solamente por el interés que la gente local pueda tener, sino también porque atraerá turistas.

NG: Es probable que, gracias al reportaje, quizá algún curioso interesado más se acerque a Laas Geel...

Jordi Matas: Yo estoy muy agradecido con publicar en National Geographic, pero también muy contento de que de que vosotros publiquéis una historia africana positiva. Estamos tan acostumbrados a ver África siempre de la misma manera, que mostrar historias positivas reales, con interés científico, y que muestran que África no es solamente lo que hay en las noticias, yo lo encuentro muy importante.

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