Científicas que han inspirado al equipo de National Geographic

Cada 11 de febrero se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia de modo que hemos mirado puertas adentro y nos hemos preguntado, ¿qué científicas han servido de inspiración en la vida a las integrantes del equipo de National Geographic España?

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Los datos y la historia no dejan lugar a dudas. Durante muchos años el papel de la mujer ha sido relegado a un segundo plano en muchos aspectos de la vida. Y el mundo científico no ha sido una excepción. "Los prejuicios y los estereotipos de género que se arrastran desde hace mucho tiempo continúan manteniendo a las niñas y mujeres alejadas de los sectores relacionados con la ciencia" afirma sin ambages la ONU en la página oficial del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Y es que según los datos que maneja la organización internacional, la brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) persiste desde hace años en todo el mundo.  Según sus propias palabras, "a pesar de que la participación de las mujeres en las carreras de grado superior ha aumentado enormemente, estas todavía se encuentran insuficientemente representadas en estos campos".

Es por ello que hemos reflexionado sobre el papel de la mujer en la historia de la ciencia y hemos pedido a las mujeres que componen el equipo de National Geographic que nos explicaran qué investigadoras históricas les han servido de inspiración. Por que precisamente uno de los problemas es la falta de referentes femeninos y la visibilización de los mismos. Quizá esta selección de científicas inspiradoras sirva precisamente para inspirar a más personas de cara al futuro.

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Dian Fossey

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Dian Fossey

Sandra Martín, redactora jefe de Viajes National Geographic: "No soy una amante de los animales domésticos, la verdad, pero los animales salvajes en cambio me fascinan. Será por su independencia de los humanos, por su capacidad de vivir según las leyes de la naturaleza... Por eso me impresionó tanto la película Gorilas en la niebla (1988), con Sigourney Weaver interpretando a la zoóloga Dian Fossey (1932-1985). Aquella mujer se había instalado en las montañas de Virunga (entre Ruanda y la República Democrática del Congo) solo para estudiar el comportamiento de los gorilas. Comprometida con su investigación y con la protección de aquellos asombrosos animales, Fossey se enfrentó a las convenciones de género y a los científicos que no creían en el trabajo de campo de una mujer, pero también plantó cara a los cazadores furtivos hasta su asesinato en 1985, probablemente cometido por estos. Dian Fossey formaba parte de un grupo de tres mujeres investigadoras que, animadas por el antropólogo y arqueólogo Louis Leakey, viajaron a enclaves remotos para estudiar los primates. Las otras dos eran Jane Goodall, que estudió los chimpancés en Tanzania, y Biruté Galdikas que se dedicó a investigar los orangutanes de Borneo; ambas han continuado su labor como defensoras no solo de los chimpancés y los orangutanes sino también de los valores naturales del planeta. Fossey, Goodall y Galdikas son toda una inspiración en la actualidad tanto para mujeres como para hombres, niños, jóvenes, adultos o ancianos. Su vida y su trabajo debería difundirse muchísimo más".

Conocer más a fondo a Dian Fossey.

Foto: CordonPress

Hedy Lamarr

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Hedy Lamarr

Carme Mayans, redactora de Historia National Geographic: "Existe un dicho que afirma que una mujer hermosa no puede ser inteligente. La verdad es que jamás he creído semejante afirmación, y a las pruebas me remito en el caso de una mujer excepcional que demostró la absoluta falsedad de ese estereotipo rancio y machista: Hedy Lamarr. La glamurosa estrella del Hollywood de los años cuarenta, la primera en protagonizar un desnudo integral en una película, era dueña sin duda de una gran belleza, alabada por todos, pero algo que no todo el mundo sabía es que esta actriz austríaca era además ingeniera y poseía un coeficiente intelectual fuera de lo común. Es decir, era un genio. Lamarr desarrolló un invento que podríamos considerar el precursor del actual wifi y lo ofreció al gobierno estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, que no supo apreciar su utilidad hasta muchos años después. No obtuvo reconocimiento a su labor intelectual hasta 1997, cuando se le concedió el Pioneer Award. Imperturbable, su reacción entonces fue responder '¡Ya era hora!'. Es el precio que tuvo que pagar por ser una mujer absolutamente avanzada a su tiempo".

Conocer más a fondo a Hedy Lamarr.

Foto: CordonPress

Margherita Hack

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Margherita Hack

Annalisa Palumbo, coordinadora de Storica National Geographic: "Estaba en primer año de carrera de periodismo y paseaba perdida por las calles de Florencia. Levanté la mirada y alguien había tachado el apellido del hombre al que iba dedicada la calle y había escrito encima: Margherita Hack. Busqué en los rincones de mi mente: ¿quién era Margherita Hack? El nombre no me sonaba de nada. Fue al llegar a casa que descubrí la importancia que había tenido - y seguía teniendo, pues en este momento Margherita Hack aún vivía - para la ciencia italiana e internacional. Astrónoma y astrofísica, fue la primera mujer italiana en dirigir el Observatorio Astronómico de Trieste. Su primer trabajo de investigación fue dedicado a las Estrellas variables Cefeidas, que cambian su luminosidad en un breve lapso de tiempo. Eran conocidas desde la antigüedad, pero fue otra mujer, Henrietta Leavitt, quien descubrió a principios del siglo XX que se podía usar la variación de luminosidad para medir la distancia de dichas estrellas desde la Tierra. Margherita Hack siguió investigando y gracias a ella hoy este tipo de estrellas se utilizan como puntos de referencia para medir la distancia de las galaxias a las que pertenecen. Por si fuera poco, Hack exploró el universo gracias a los rayos UVA a partir de una estrella conocida como Epsilon Aurigae; trabajó para observatorios americanos y europeos como la NASA y la ESA y fue una pionera en todos los sentidos. Estudiosa, divulgadora científica, astrónoma pero no por ello menos interesada en resolver problemas más "terrenales", luchó en favor de los derechos de los homosexuales, para la aprobación de la ley en favor de la eutanasia y en favor de los animales entre otras cosas".

Foto: CordonPress

Rosalind Franklin

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Rosalind Franklin

Guiomar Huguet, redactora de Historia National Geographic: "Nadie sabe a dónde podrían haber llegado las investigaciones de la mujer que descubrió la estructura completa del ADN si no hubiese sido mujer. La historia de Rosalind Franklin reproduce un patrón conocido y repetido -casi sistemático, se podría decir- en la historia de la ciencia: la apropiación indebida de un descubrimiento por parte de un hombre en una posición superior. Tuvo que ser años más tarde, cuando ella ya había muerto, cuando la pareja de científicos que lideraba el laboratorio en el que trabajaba Rosalind reconociera que su aportación había sido esencial para la genética al permitir desvelar la estructura completa del ADN. Gracias a su dilatada experiencia como química y cristalógrafa, con poco más de 30 años y con el entorno hostil y machista del King’s College de Londres de lo años 1950 en contra, Franklin consiguió sacar una imagen histórica: la llamada fotografía 51. Acababa de revelar la estructura completa del ADN. Desafortunadamente, quizás debido a la sobreexposición a los rayos X con los que trabajaba, Franklin desarrolló un cáncer de ovario que le provocó una muerte prematura a los 37 años. Poco tiempo después, en 1962, los colegas que habían trabajado con ella en el laboratorio y que se habían beneficiado de sus descubrimientos sin otorgarle el reconocimiento debido, Watson y Crick, fueron galardonados con el premio Nobel de Química. Desde mi punto de vista, es necesario poner el foco en nombres y trayectorias como los de esta profesional del ámbito científico, con una carrera llena de éxitos, soltera y sin hijos -una rara avis en cualquier sociedad europea de mitad de siglo XX- deben ser reconocidas y convertirse así un espejo en el que pueda verse cualquier niña de hoy en día".

Foto: CordonPress

María Montessori

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Maria Montessori

Marta Cuadras, asistente de redacción de Historia National Geographic: "No hace demasiado que conozco la figura de Maria Montessori, autora de un método pedagógico que sigue tan vigente en la actualidad como a principios del siglo pasado cuando lo creó. Adentrándome en su trabajo y su biografía me parece increíble no haberla estudiado en la Universidad, en la Facultad de Psicología. Lo que más me sorprendió es su manera de hacer las cosas. Ella que siempre se negó a ejercer de maestra, única salida profesional para las mujeres en aquella época, logró ser la primera mujer licenciada en Medicina en la Facultad de Sapienza. Pero pronto se dio cuenta que el tratamiento médico era insuficiente para que los niños avanzaran en su desarrollo. Ironías de la vida, aceptó ser maestra en un centro de niños menores de 6 años del barrio de San Lorenzo, en Roma, un barrio marginal que la prensa solía llamarlo “la vergüenza de Italia”. A pesar de que sus colegas lo veían como un gran retroceso en su carrera, para Maria era un un gran desafío. Ese centro no era más que una habitación sencilla y gris sin mobiliario ni juguetes, pero no se desanimó. Compró plantas y peces de colores, y ella misma fabricó el material didáctico. Al principio acudieron unos pocos niños inseguros y “salvajes” aunque pronto se corrió la voz y en pocas semanas llegaron más alumnos. En tres meses se inauguró el segundo centro en el mismo barrio. No solo los niños habían mejorado en su comportamiento y aptitudes intelectuales; también las familias se habían contagiado del efecto Montessori. En las ventanas del barrio empezaron aparecer tiestos con flores y ya no se escuchaban tantos gritos ni insultos. Con pocos recursos y mucha voluntad se pueden hacer grandes cambios".

Foto: CordonPress

Hipatia de alejandria

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Hipatia de alejandria

Asunción Luján, redactora de Viajes National Geographic: "A Hipatia de Egipto (Alejandría, 355-416) me la descubrió la película Ágora, de Alejandro Amenábar (2009), quien parece ser se enamoró del personaje tras leer el libro Hypatia, la mujer que amó la ciencia. Tuve curiosidad por saber si la protagonista del film había existido, y me impresionó descubrir que aquella mujer del siglo IV, real, había llegado a destacar en el mundo científico. Hipatia había nacido en Egipto, un reino donde la mujer estaba en muchos casos equiparada al hombre y algunas tenían la opción de destacar, como reinas, sacerdotisas, adivinas, y también científicas. A pesar de ello, no me extrañó su final trágico, linchada por sus opositores, quienes si la historia se ajusta a la verdad, debieron sentir en sus carnes la amenaza del brillo intelectual de aquella mujer; la versión oficial de su asesinato habló de enfrentamiento entre cristianos y paganos, ¿o sería la envidia, o temor? En cualquier caso, Hipatia fue una mujer privilegiada, hija de Teón, célebre matemático y astrónomo. Ella misma llegó a ser un miembro destacado de la Escuela neoplatónica de Alejandría, élite de aristócratas, científicos y estudiosos de la época. Se decía que era una maestra excepcional, además de sabia y justa, y un ejemplo de entrega a la ciencia, su única pasión (se afirma que se mantuvo virgen, a pesar de casarse con Isidoro el Filósofo). La Historia la considera una de las primeras mujeres matemáticas. Escribió además sobre geometría y álgebra, realizó incursiones en la filosofía y mejoró instrumentos científicos como el astrolabio. Sin embargo, la órbita elíptica que recorren los planetas y que en Ágora aparece como su gran descubrimiento parece que fue una licencia del guión. Hoy está considerada una mujer pionera en la historia de la Ciencia. Toda una proeza si se tiene en cuenta la lucha que aún hoy, en pleno siglo XXI, sigue manteniendo la mujer en este y otros ámbitos, limitadas aún por un techo de cristal que, aunque ya rasgado y con muchas fisuras, sigue sin dejar pasar el aire con libertad".

Conocer más a fondo a Hipatia de Alejandría.

Foto: Album

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