Burgos-Almagro: Cuaderno de bitácora de un viaje tras las huellas de Elcano (II)

Sigue la ruta en bicicleta de 1600 kilómetros que une el País Vasco y Andalucía que conmemora el V centenario de la histórica expedición de Magallanes-Elcano

El verano de 1519 partía de Sevilla una flota al mando del veterano navegante portugués Fernando de Magallanes. En ella, enrolado como maestre de una de las cinco naos, Juan Sebastián Elcano. Nadie podía imaginar entonces que aquella expedición acabaría por circunnavegar por primera vez el planeta. Ahora tres ciclistas vascos y tres andaluces estamos rememorando aquel hito con una ruta promovida por la Fundación Elkano y la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía. Pretendemos llegar desde Getaria a Sevilla, pasando por Sanlúcar de Barrameda. En total, 1.600 kilómetros que atraviesan cuatro comunidades españolas. ¡Pero es más lo que nos une que los kilómetros que nos separan! Este es el cuaderno de bitácora de nuestra aventura.

Rodando agrupados por carretera

Rodando agrupados por carretera

Portada Elcano2

Tercera etapa: Burgos-Tordesillas (11 de septiembre)

El entorno ha cambiado conforme nos hemos ido alejando del País Vasco. Estos son ya los paisajes propios de los extensos campos de Castilla y León, tierras que fueron de poder en tiempos de las cortes de Carlos I. Esta ha sido una jornada protagonizada por el polvo; en las alforjas, en el mecanismo de las bicis, en nuestras piernas, en las camisetas mojadas por el sudor… Aún así, hemos disfrutado de la etapa y de la belleza de un paraje tan singular.

Al equipo se ha incorporado la periodista Igone Mariezkurrena. a pesar de que no lo hizo con muy buen pié ya que tuvo la mala suerte de pinchar casi nada más comenzar y tuvimos que detenernos. A pesar de ellos, estábamos tan motivados que logramos recuperar el tiempo perdido y nos dio tiempo suficiente a parar en mitad del camino a darnos un refrescante baño. Algo que agradecieron nuestros brazos, un poco agarrotados de rodar por caminos de tierra. Ya se sabe, no es como se comienza, sino como se acaba…

Tordesillas nos esperaba como final de etapa. Imposible no recordar el famoso tratado (firmado el 7 de junio de 1494) que repartió los derechos de navegación entre los Reinos de Castilla y Portugal; el oeste para Castilla y el este para Portugal. Una vez llegados a las Molucas, la decisión de Elcano tuvo una gran repercusión pues al volver por el Oriente se consiguió por primera vez circunnavegar la Tierra.

Cuarto día en ruta por tierras de Castilla

Cuarto día en ruta por tierras de Castilla

Cuarta etapa: Tordesillas-Talavera de la Reina (12 de septiembre)

Tal vez la etapa más dura de todas las que llevamos acumuladas en nuestras piernas hasta ahora. Y es que entre Ávila y Talavera de la Reina nos aguardaba la Sierra de Gredos. Nos tocó subir con esfuerzo y sacrificio los los 1.564metros del puerto de Menga. Eso sí, el paisaje que nos regaló la sierra es maravilloso.

A las rampas y puertos tuvimos que sumar momentos de la jornada en los que el termómetro alcanzó los 39 grados: el aire quemaba, lo notabas caliente en el rostro y en los brazos. Te secaba la piel y no parábamos de sudar. Un calor que nos obligó a hidratarnos muchísimo. ¿La recompensa? Llegar a Talavera de la Reina. Un enclave simbólico, pues las cerámicas fabricadas allí salieron de los puertos de Sevilla, Cádiz y Sanlúcar hacia el Nuevo Mundo. Otro viaje más...

En conclusión, la etapa ha sido preciosa y nos ha brindado una enseñanza más: el valor del sacrificio. Vale la pena luchar por algo que quieres, exactamente igual que aquellos intrépidos que surcaron los mares desconocidos hace ya quinientos años. Al final, la vida es como esa carretera por la que hemos subido y bajado hoy. Lo importante es seguir hacia adelante, ¿verdad?

Subiendo puertos con ánimo

Subiendo puertos con ánimo

Quinta etapa: Talavera de la Reina-Almagro (13 de septiembre)

¿Molinos o gigantes? Resonaban las voces de Don Quijote y Sancho Panza en los primeros kilómetros de esta jornada. Una etapa de llanuras, con carreteras muy largas, en las que el viento en contra nos obligó a apiñarnos y rodar agrupados. Ahí se hizo evidente que ya formamos un auténtico equipo en el que, a pesar de tener capacidades deportivas muy diferentes, prima lo colectivo frente a lo individual.

Verdadera tierra de molinos. Salimos de Talavera y remontando el Tajo, llegamos a Toledo por el monumental puente de San Martín. Maravilla el resultado de siglos de historia de coexistencia de las culturas judía, cristiana y musulmana. Algo por lo que la ciudad fue declarada como Patrimonio de la Humanidad en 1986. Almagro fue final de etapa. Para entonces, ya habíamos tenido tiempo de reflexionar, ¿Cómo nos gustaría que nuestra sociedad fuera recordada dentro de 500 años?

Tal vez como una sociedad capaz de ver molinos y gigantes al mismo tiempo… O como dijo mejor la paleontóloga María Martinón-Torres, del Museo de la Evolución Humana de Burgos, a quien tuvimos muy presente durante nuestra charla, como una sociedad capaz de destruir el planeta, pero que al mismo tiempo también tiene la capacidad de buscar soluciones ¿Qué camino queremos elegir?.

Entre molinos

Entre molinos

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