Así se hace una infografía en National Geographic

Fernando G. Baptista nos cuenta cómo elaboró las infografías que acompañan al reportaje principal del número de febrero sobre la reconstrucción de la catedral de Notre Dame

Infografía de Notre Dame elaborada por Fernando G. Baptista.

Foto: Fernando G. Baptista

03 de febrero de 2022, 10:32 | Actualizado a

En el último número de National Geographic dedicamos un extraordinario reportaje a la reconstrucción de Notre Dame, la catedral parisina que quedó devastada tras el incendio que se produjo en abril de 2019. El reportaje, escrito por Robert Kunzig, está acompañado de las impactantes fotografías de Tomas van Houtryve (que tardó seis meses en conseguir la imagen aérea que aparece en la portada) y las detalladas infografías elaboradas por Fernando G. Baptista. En las infografías podemos observar las piezas clave del monumento y recorrer todos los pasos que se realizarán durante la restauración.

Fernando G. Baptista está en el elenco de los mejores del mundo en su ámbito y sus maravillosos trabajos son auténticas obras de arte y a la vez, obras periodísticas. Por eso le pedimos a Baptista que nos contara con todo detalle cómo se hizo la infografía. Él mismo nos escribió estas palabras que reproducimos fielmente:

Notre Dame después del incendio

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La dolorosa imagen de abril de 2019 de la catedral parisina engullida por las llamas se me había quedado grabada para siempre en la memoria. Por eso, cuando casi dos años más tarde National Geographic propuso realizar un reportaje gráfico sobre la restauración de la catedral más famosa de Francia, solicité entusiasmado que me asignasen el proyecto. Seguro que los lectores estarían tan deseosos como yo de conocer al detalle cómo se estaba realizando la restauración, por lo que queríamos dedicarle un paquete gráfico de ocho páginas que se materializó en este detallado reportaje del nuevo número de National Geographic de Febrero.

Si normalmente recopilar toda esa información ya exige varios meses de dedicación y la implicación de varias personas, en este caso el volumen de trabajo iba a ser incluso mayor. La investigadora asignada para ayudarme en el proyecto fue Patricia Healy, quien se encargó de contactar con los mayores expertos mundiales en la materia, concertar las citas y apoyarme en la recopilación de la información. Todo el equipo nos pusimos manos a la obra.

Tan minucioso como espectacular, este es el resultado final del intenso trabajo de Fernando Baptista. 

Foto: Fernando G. Baptista

Desde las oficinas centrales de National Geographic en Washington DC volé hasta París. Visitar el lugar te permite ver todo de un modo diferente, situarte espacialmente y sentir la trascendencia arquitectónica y artística de ese edificio. Del mismo modo, fue todo un lujo poder contar con el testimonio del arquitecto a cargo de la restauración, Philippe Villeneuve, que contestó a todas las preguntas que llevábamos preparadas e incluso apoyó sus explicaciones con bocetos y documentación de primera mano. Además, también pude visitar el laboratorio donde estudian los restos y los materiales. Un gran equipo humano está esforzándose por replicar con un altísimo nivel de fidelidad cada elemento de piedra, metal, yeso, pigmentos cromáticos, etc.

Los operarios que ahora mismo continúan trabajando en la restauración de Notre Dame deben seguir un estricto protocolo de protección contra el plomo. Me explicaron que debía vestir un traje de protección química, que estaría prohibido comer o beber durante toda la visita y que al salir tendría que tomar una ducha descontaminadora en los barracones. Y es que el incendio que casi destruyó por completo Nuestra Señora fundió el plomo que recubría el tejado y la aguja, y a continuación se esparció en una peligrosa nube sobre todo París.

La experiencia más impactante fue presenciar el interior de la catedral lleno de andamios y cubierto por telas y refuerzos de madera. Una imagen totalmente diferente a la que que yo recordaba. Acompañado de un operario de seguridad pude recorrer las zonas que necesitaba documentar para completar la información del gráfico y tomar fotografías, grabar vídeos y empaparme de cada detalle.

Fernando Baptista enfundado en el traje de protección química durante la visita a Notre Dame. 

Foto: Fernando G. Baptista

El contraste entre los elementos originales y los andamios es un recuerdo constante de la tragedia que vivió la catedral.  

Foto: Fernando G. Baptista

Completé el viaje a París con visitas a varios museos que me recomendaron los expertos. Allí pude reunir todavía más documentación gráfica, como pinturas de época, planos originales y maquetas a escala.Y de vuelta a Washington DC empecé el diseño inicial de las infografías.

Este estaría compuesto por dos gráficos. En uno de ellos explicaríamos cómo era la catedral en su época medieval y cómo se construyó, y en el otro cómo se está trabajando la reconstrucción en el presente. El elemento principal del gráfico es una sección a lo largo del crucero de la catedral, mostrando la aguja y los elementos más destacados del proceso de restauración.

Durante dos meses, Notre Dame se convirtió en el centro de mi vida. Era casi en una obsesión. Solo pensaba en revisar las fotografías y documentos obtenidos en París para contar una a una sus columnas, desmenuzar su balaustrada, escudriñar sus ventanales, etc. Quería conocer a fondo el edificio para poder dibujarlo y mostrarlo en la infografía con la mayor exactitud. Contar su historia exigía empaparse de todo él y de cada una de sus partes, tanto de su historia como de su aspecto.

Conseguimos también un modelo tridimensional de Notre Dame basado en el escaneo realizado en 2010, lo que me ayudó en el cálculo de las proporciones exactas del edificio, así como secciones y partes aisladas de ese modelo que me ayudaron a entender mejor el edificio. Además, construí una maqueta del edificio en cartón que me permitió realizar una sección de la aguja y el crucero de la catedral. La maqueta me sirvió para encontrar el punto de vista exacto, fotografiarlo y utilizarlo como referencia para dibujar.

Una de las particularidades que le da valor al trabajo de Fernando Baptista es la combinación de la tecnología actual con su gran habilidad con el dibujo.

Foto: Fernando G. Baptista

Maquetas y bocetos trabajados por Fernando Baptista durante el proceso de creación.

Foto: Fernando G. Baptista

En mis ilustraciones suelo combinar el dibujo y el arte tradicional —analógico, hecho a mano— con las posibilidades que nos brinda hoy día el ordenador. Esta técnica me permite aunar lo mejor de ambos mundos; el resultado es un perfecto equilibrio entre la calidez y la textura orgánica del dibujo hecho a mano alzada y la precisión del coloreado digital posterior con el ordenador. Intento aprovechar la flexibilidad que me brinda cada uno de estos mundos. Este tipo de dibujos en el que reconstruimos el pasado o mostramos el interior de las cosas es algo que hace único nuestro trabajo y le da un valor añadido a los gráficos.

¡Espero que disfrutéis las infografías tanto como yo he disfrutado realizándolas!

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