Roma es una de las ciudades más visitadas del mundo, especialmente atestada de turistas en verano. La extraordinaria ola de frío y nieve que se está extendiendo por Europa durante esta semana ha blanqueado la capital italiana, y otras ciudades tan turísticas como Venecia y Nápoles, dejando unas estampas insólitas: el Coliseo, el Foro Romano y la basílica de San Pedro del Vaticano cubiertos de nieve y sin el trasiego habitual del turismo.

El Foro Romano aparece nevado y solitario y la Fuente de las Náyades de la plaza de la República llena de carámbanos. La última gran nevada en Roma ocurrió en febrero de 2012, hace seis años. Un evento mágico y excepcional que, sin embargo, ha paralizado la ciudad y, aunque parezca imposible, el tráfico ha sido más caótico de lo habitual.