Una vivienda de calidad es una necesidad vital. Una casa, un hogar, es un refugio, un santuario necesario para todo ser humano. El lugar donde se asientan los cimientos de una vida familiar, en ocasiones, el escenario para el retiro necesario al regreso de un día en la vertiginosa rutina urbana. Un rincón de intimidad, un pequeño castillo donde guarecerse física y espiritualmente de la vida en sociedad.

Todo ello es lo que se enfatiza en los premios Housing Awards 2017, un galardón otorgado a las mejores viviendas del año y que trata de ser el reflejo de cómo puede construirse un hogar con los ladrillos de la belleza, la comodidad, la seguridad y la sostenibilidad.