Las Islas Galápagos son, indudablemente, un lugar mágico e incomparable. En este famoso archipiélago ecuatoriano la biodiversidad es abundante y, en muchos casos, endémica debido principalmente a su aislamiento geográfico en el océano Pacífico, convirtiendo a cada una de sus islas en un paraíso natural de extraordinaria riqueza. 

 

Además, la peculiar ausencia de depredadores ha permitido que especies como las tortugas, iguanas o leones marinos se hayan desarrollado sin igual y que, además, no se escondan ante la presencia del hombre, un hecho que ha fascinado a los investigadores y ha permitido estudiar la fauna de una forma excepcional

No obstante, esta característica no las hace inmunes a algunas de las amenazas que hoy en día afectan a los ecosistemas del resto del mundo, como el cambio climático, la introducción de especies invasoras o, en menor medida, la degradación de los hábitats causada por el turismo. 

Pero este importante enclave de la biodiversidad es también un lugar donde los esfuerzos de conservación nunca cesan. El más reciente de ellos viene de la mano de la misma Dirección del Parque Nacional Galápagos juntamente con un equipo de científicos de la organización Galápagos Conservacy, y busca conocer más sobre uno de los animales más icónicos de estas islas: la tortuga gigante.

tortuga gigante galapagos
Galápagos Conservancy Inc.

Ejemplar de tortuga adulta de la especie Chelonoidis vicina.

LA MISTERIOSA TORTUGA GIGANTE DE LAS GALÁPAGOS

Durante siglos, las tortugas gigantes han cautivado a la comunidad científica no solamente por su sorprendente tamaño, sino también por otras características como su longevidad, convirtiéndola en objeto de numerosos estudios.

En las Islas Galápagos existen al menos 10 especies de estas tortugas terrestres grandes, que pueden abarcar una amplia diversidad de subespecies, aunque actualmente se encuentran en peligro de extinción. Su supervivencia ha dependido, en gran parte, de programas de reproducción en cautiverio y otros éxitos de conservación de sus hábitats. 

Concretamente, en el sur de la Isla Isabela, se encuentran 9 poblaciones de las especies Chelonoidis vicina y Chelonoidis guntheri ubicadas entre los volcanes Cerro Azul y Sierra Negra. Este espacio ha sido el foco de una tarea titánica: localizar y censar todas las tortugas que habitan estas áreas de difícil acceso para el ser humano. 

resultados del estudio

Un año de expediciones por el territorio con el fin de monitorizar la vida de estos animales han dado a conocer que actualmente existe un total de 4.146 tortugas de la especie C. vicina y 461 tortugas C. guntheri, además de una visión detallada del estado de conservación de los ecosistemas en los que habitan y la forma en que estos animales los usan. 

El director general de la organización Galápagos Conservacy, Washington Tapia, ha remarcado que además, esta información permite conocer a qué amenazas se enfrentan estos animales y así desarrollar acciones concretas orientadas a su conservación. Los resultados apuntan especialmente a las amenazas de las tortugas recién nacidas, pues a menudo los huevos son consumidos por algunas de las especies invasoras de la isla. 

Así termina el que sería el primer censo poblacional integral de tortugas gigantes realizado en el sur de la isla Isabela, que más allá de un simple registro es un ejemplo de caso de éxito para la conservación de animales endémicos y esenciales como lo es la tortuga gigante de las Galápagos.