Todos hemos visto el vídeo del ciervo que embiste a Frank Cuesta, naturalista conocido por la televisión. El presentador estaba grabando un directo en su 'Santuario' de Tailandia cuando ocurrió el incidente. Se acercó al ciervo -que lleva el nombre de Perrito-, le preguntó "¿Cómo va la vida?" y acto seguido, la embestida. Cuesta se libró del animal tras un forcejeo y posteriormente, declaró que ambos estaban relativamente ilesos.

Los ciervos, habitualmente, no atacan a los humanos, pero puede darse el caso. En National Geographic te traemos la recomendación de los expertos sobre qué hacer en este tipo de encuentros para que así, te ahorres el susto.

¿Los ciervos atacan a los humanos?

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Un ciervo rojo con su cría.

Los ataques de ciervos son poco comunes, pero ocurren. No son animales agresivos, y si te encuentras con ellos en su hábitat natural lo más probable es que huyan. Sin embargo, cuando están heridos o asustados, su comportamiento cambia, especialmente si sienten que no pueden correr.

Las hembras son potencialmente más peligrosas cuando están las crías cerca, ya que tratan de protegerlas; y los machos, lo son durante la temporada de apareamiento, período durante el cual se tornan más agresivos y territoriales.

Asimismo, los ciervos que están habituados a los humanos tienen una tendencia mayor a atacarnos, debido a que el contacto reiterado les ha quitado parte del miedo que le provocamos y se sienten con más seguridad para ir contra nosotros. Por ello, evita alimentarlos.

En el caso concreto de Frank Cuesta, el propio naturalista explica después que cree que hizo sentir a Perrito acorralado y que por eso le atacó.

¿Un ciervo me puede matar?

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Los machos se enfrentan con sus astas.

En Estados Unidos, los ciervos figuran en varios rankings sobre los animales que más humanos matan al año: un promedio de 120 estadounidenses. ¡Pero ojo! La mayoría de estas muertes son causadas por accidentes automovilísticos (especialmente porque el desarrollo urbano destruye, degrada o fragmenta sus hábitats), y no por ataques directos de los ciervos.

Los ataques mortales de ciervos son muy raros, se calcula que solo 2 de las mencionadas muertes son por esta causa. Sin embargo, sigue siendo un animal que puede alcanzar los 200 kilogramos de peso, y tiene astas y pezuñas... Así que capacidad para ponerte en una situación (como mínimo) incómoda, le sobra.

Quiero soluciones, no problemas: ¿Qué hago si me encuentro con un CÉRVIDO?

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Un alce durante la temporada de celo, con la mirada hacia el fotógrafo.

Como con casi todo, lo mejor aquí es prevenir. Si ves un ciervo, camina en dirección opuesta. Evita correr, los movimientos bruscos y darle la espalda mientras retrocedes, por si decide cargar por detrás. Asimismo, si antes de que puedas alejarte el ciervo resopla o pisotea, es mejor que permanezcas inmóvil y que dejes que se calme antes de empezar a andar.

Además, recuerda lo que te dijimos sobre las temporadas: el celo suele ser durante el otoño, de octubre a diciembre y los nacimientos de los cervatillos suelen producirse entre mayo y julio.

Si no has podido evitar la situación y el ciervo ya ha decidido atacarte; algunas pistas de esto son la cola doblada, la cabeza levantada y la mirada fija en ti. Ante todo trata de no entrar en pánico y estudia tus opciones:

  • Si hay un árbol cerca, súbete a él. Lo más probable es que el ciervo acabe por perder el interés en ti y se marche.
  • Si no hay ningún árbol al que puedas subir, busca algún lugar donde esconderte y que te mantenga protegido de las embestidas: por ejemplo, una roca.
  • Si tampoco hay ningún lugar donde esconderte y el ataque es inminente, intenta asustarlo. Grita y estira los brazos para parecer más grande en lo que intentas alejarte. Sin embargo, los expertos recomiendan esta actitud como último recurso, ya que es la que menos garantías de éxito tiene.

En caso de que nada de esto funcione y el ciervo finalmente te embista, intenta agarrarte a sus astas y sus patas para evitar que pueda golpearte de nuevo y mantenerlo así hasta que se frene. Si la embestida te ha tirado al suelo y no puedes hacer esto, la recomendación es acurrucarte en posición fetal, protegiéndote la cabeza y el cuello. Llegados a este punto, existen tres posibles finales:

  • Puede ocurrir que tras este primer golpe, el ciervo se detenga. Si pasa esto, quédate inmóvil. El ciervo podría dejar de detectarte como una amenaza y marcharse.
  • También puede ser que dé algunos golpes, pero que eventualmente se vaya. La estrategia es la misma que en el caso anterior.
  • El ciervo prosigue con el ataque. La última opción es que contraataques con lo que tengas a mano.

Lo más probable es que nunca vayas a enfrentarte a una situación como esta, pero si llegase a pasarte... tu reacción podría salvarte la vida.