Cangrejos, mapaches, cotorras... especies invasoras que ponen en peligro la biodiversidad en España

Las especies invasoras son la segunda causa de pérdida de biodiversidad del mundo, según la UICN. Su crecimiento descontrolado es una seria amenaza para la fauna autóctona. He aquí algunas especies comunes en la geografía del país que causan estragos en nuestros ecosistemas.

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Sergi Alcalde National Geographic
Sergi Alcalde

Periodista especializado en ciencia, sociedad y medio ambiente

Herrera de Pisuerga, un pueblo palentino de unos 2.000 habitantes, es conocido en España por la celebración del Festival Internacional de la Exaltación del Cangrejo de Río, una festividad que acaba de celebrar su 50 aniversario.

Sin embargo, los cangrejos autóctonos que antaño poblaban sus ecosistemas fluviales han desaparecido a favor de dos especies invasoras foráneas, entre ellas el cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) una especie invasora introducida en España de forma intencionada hace décadas con fines comerciales y cuya expansión descontrolada acabó convirtiéndose en una plaga que amenaza a otras especies fluviales.

Por paradójico que parezca, estos cangrejos invasores son hoy la estrella de esta fiesta gastronómica, y ello a pesar de una sentencia del Tribunal Supremo del año 2016 que prohibía su comercialización, al considerarla una especie invasora.

Aquella decisión judicial puso en pie de guerra a las autoridades del pueblo, quienes alertaban de que la medida podría tener el efecto rebote, pues podría descontrolar las poblaciones de una especie a la que es muy difícil poner coto. Aun así, la localidad palentina logró reponerse de aquel imprevisto, y hoy el Festival Internacional de la Exaltación del Cangrejo hace honor a su nombre a pesar de las amenazas que suponen para los ríos, pues han pasado de ser carroñeros a depredar otras especies fluviales, entre ellas, peces, ranas, anfibios o tritones. 

Y es que controlar las poblaciones de especies invasoras es una tarea extremadamente complicada. "Es muy difícil, sobre todo cuando están tan expandidas -explica la ambientóloga Laura Moreno, responsable del programa de especies de WWF, a National Geographic España-. Lo más importante es tener el enfoque preventivo. Lo ideal es tener sistemas de alerta temprana y respuesta rápida para poder controlar las poblaciones". Algo que no ocurrió en Herrera del Pisuerga, donde esta especie invasora se expandió sin control, o en la localidad sevillana de Isla Mayor, donde la pesca del cangrejo se ha convertido en una actividad industrial (se calcula que es el tercer productor del mundo) que está muy poco interesada en controlar esta especie invasora.

El cangrejo rojo no es la única especie que amenaza nuestros ecosistemas. Existen más de un centenar de ellas, según el Catálogo Español de Especies Amenazadas elaborado por el Ministerio de Transición Ecológica. Un catálogo de intrusos que incluye algas, crustáceos, anfibios, reptiles, mamíferos..., pero también plantas, como el alianto, o peces, como los siluros, unos peces introducidos que afectan a las carpas autóctonas. 

 

Mapaches

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Mapache

Aunque cueste creerlo, en España también hay mapaches en estado salvaje. Fueron introducidos a principios de este siglo procedentes de América. Tras llegar a nuestro opaís empezaron a crearse poblaciones en el Parque Regional del Sureste de Madrid, y desde allí se expandieron hasta la capital de España y otras comunidades como Castilla-La Mancha o Galicia. Incluso llegaron a Doñana. Había quien decidió domesticarlos para tenerlos como animales de compañía, aunque estos mamíferos no se parecen en nada al animal simpático que aparece en muchas películas infantiles. "Estas especies se ponen de moda, a veces porque algún famoso los ha adoptado como mascota o porque aparecen en una película de ciencia ficción", explica la bióloga de WWF Laura Moreno a National Geographic. Pero mapache no es una criatura que pueda mantenerse como mascota, pues son salvajes, agresivos, muy poco apropiados para convivir con el hombre. Por si fuera poco, representan una seria amenaza para los ecosistemas. Según un estudio publicado en 2018 en la revista especializada Biodiversity and Conservation, estos pequeños mamíferos podrían causar estragos entre la fauna y flora autóctona, además de provocar importantes daños económicos en las explotaciones agrícolas. En esta investigación se apunta que las poblaciones de mapaches han aumentado en Europa hasta un 300% desde la década de 1990. Son animales voraces y oportunistas, capaces de cazar y depredar nidos. Debido a su potencial colonizador, pueden constituir una amenaza para las especies autóctonas, pues, compiten en la naturaleza por el mismo nicho que los zorros europeos y los tejones. Se trata de una especie que se reproduce con mucha facilidad, con lo que causa estragos en los ecosistemas, explica Moreno. Por ejemplo, depredan huevos de aves, pero también anfibios y reptiles. Su erradicación es difícil, por lo que es necesario desarrollar medidas de control en las primeras fases de la expansión.

Cangrejo Rojo

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Cangrejo de río americano

La primera vez que se tuvo constancia de la presencia del cangrejo rojo en España fue en 1974 en las marismas del Guadalquivir, donde esta especie fue introducida con fines comerciales. Posteriormente se extendió por toda la península, donde se usaba como alimento y como especie cebo, y de ahí fue extendiéndose por los cursos fluviales del país. Además de su gran capacidad invasora, compite directamente con el cangrejo de río europeo (Austropotamobius pallipes) a quien transmite la afanomicosis, o peste del cangrejo, una enfermedad infecciosa causada por el hongo Aphanomyces astaci, que es letal para la especie autóctona, pero no para la americana, cuya extensión ha hecho desaparecer al cangrejo local de gran parte de su área de distribución, quedando refugiado en muchas cuencas tan solo en sus tramos más altos. Además, la especie invasora degrada las orillas, destruye la vegetación y desestructura la cadena trófica, alterando la productividad del ecosistema. 

Cotorra gris o cotorra argentina

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Cotorra de pecho gris o cotorra argentina

La cotorra de pecho gris o cotorra argentina está considerada una de las especies más invasoras de todo el planeta. Llegaron a Europa hace unos 40 años, procedentes en su mayor parte de Uruguay y de Argentina. Su popularidad como mascota ha acelerado todavía más su expansión. Sus poblaciones están perfectamente asentadas en distintas localidades de la península Ibérica, aunque también en los archipiélagos de Baleares y Canarias. En ciudades como Barcelona o Málaga son especialmente abundantes, por lo que en muchas ocasiones se considera una plaga. No en vano, España es el país del mundo con un mayor número de estas aves. En 2015, un censo elaborado por la organización SEO/Birdlife con la colaboración de 600 voluntarios calculó que existían unos 20.000 ejemplares, aunque se estima que esa cifra podría incluso haberse duplicado. Más que la competencia con otras especies, en el caso de la cotorra argentina el problema radica en los daños que provocan en árboles, como cedros, plátanos y otras especies de árboles urbanos. 

Visón americano

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Visón americano

El visón americano fue introducido en Europa en la década de 1920 por la industria peletera, y desde entonces se ha convertido en una especie invasora en todo el continente. También España, donde se ha expandido a raíz de las sueltas ilegales. Tiene una alta capacidad de dispersión y colonización, de manera que actualmente está presente en gran parte de la mitad norte de la Península. Su principal problema es la competencia con las especies autóctonas, como el turón, la rata de agua, el desmán ibérico, la garza imperial o el cormorán moñudo, pero, sobre todo, el visón europeo, el más amenazado, calificado como “en peligro de extinción” según el Catálogo Español de Especies Amenazadas

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Galápago de Florida

Esta subespecie de tortuga semiacuática procedente del sudeste de Estados Unidos y el nordeste de México es uno de los reptiles más afectados por el comercio internacional de mascotas. Está catalogado como una de las 100 especies exóticas más perjudiciales para los ecosistemas autóctonos, según la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. Aunque su importación está prohibida desde 1997, durante años se han estado liberando ejemplares en la naturaleza, lo que, unido a su aclimatación y reproducción en libertad, multiplica su potencial invasor. Está presente en prácticamente todo el territorio nacional y frecuenta masas de agua dulce, como desembocaduras, regadíos, estanques o embalses. Su principal amenaza es la competencia con las especies autóctonas ibéricas, como el galápago leproso Mauremys leprosa y el galápago europeo Emys orbicularis. 

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