5 tortugas marinas que puedes encontrar en el Mediterráneo español

El Mediterráneo alberga seis de las siete especies de tortugas marinas que habitan en el planeta. Repasamos algunas de las que pueden avistarse en los litorales de la península y de las islas Baleares.

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Los cerca de 2,5 millones de kilómetros cuadrados que cubre el mar Mediterráneo no representan más del 1% de la superficie total del océano. Sin embargo, a pesar de su poco volumen comparativamente hablando, en sus aguas pueden encontrarse 6 de las 7 especies de tortugas marinas del mundo. De estas, cuatro pertenecen a dos familias distintas, y solo dos (la boba y la verde), nidifican en las costas del Mare Nostrum. Eso sí, hay un dato preocupante: todas ellas están catalogadas por alguna amenaza, según la UICN. (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Repasamos aquí 5 especies que pueden localizarse en las costas mediterráneas, tanto de la península ibérica como de Baleares.

 

Tortuga boba

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Tortuga boba

Esta tortuga, de nombre científico Caretta caretta, se caracteriza por tener un caparazón formado por cinco pares de placas costales. Puede medir más de 1 metro de largo y puede llegar a pesar 450 kilos o más. Los machos tienen una cola más larga que las hembras, y una uña más fuerte y recurvada en cada aleta delantera. Son muy frecuentes en el Mediterráneo, donde pueden avistarse cerca de la superficie marina, especialmente en Baleares. Existen distintos puntos de cría a lo largo del litoral Mediterráneo, por ejemplo en Vera (Almería), Premià de Mar (Barcelona) o El Saler (Valencia). Incluso poblaciones muy cercanas a las grandes ciudades, como el Prat del Llobregat, donde recientemente se ha organizado una suelta

Tortuga verde

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Tortuga verde

La tortuga verde (Chelonia mydas) es la segunda especie más abundante el Mediterráneo. También tiene el caparazón formado por placas óseas, algo característico de los quelonios. Igual que la tortuga boba, también construye sus nidos en las costas mediterráneas, aunque solo en el sector oriental (Turquía, Líbano, Israel, Egipto y Chipre). Se caracteriza por su coloración dorsal parda u olivácea, a menudo moteada y rayada. Los machos tienen la cola mucho más larga y gruesa que las hembras. Generalmente viven en aguas costeras, muy abundantes en los campos de algas fanerógamas marinas. 

Tortuga laúd

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Tortuga laúd

La tortuga marina más grande del mundo también puede avistarse en las costas mediterráneas, especialmente en el nordeste, cerca de Francia, en las islas Baleares y del Levante español, aunque no se ha localizado ninguna puesta en este territorio. Son fácilmente identificables debido a su característico caparazón terminado en punta y con una textura parecida a la del cuero. Sin embargo, es poco probable que las veáis cerca de las playas, pues es una especie de hábitos pelágicos. Esto es, prefiere las aguas abiertas, tanto frías como templadas o tropicales. Puede sumergirse hasta los 1.000 metros de profundidad. Si alguna vez encontráis una, actuad con sumo cuidado, pues es una especie catalogada como 'vulnerable' por la UICN. 

Tortuga golfina

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Tortuga golfina

La más pequeña de las tortugas marinas también puede encontrarse en la costa Mediterránea, aunque su presencia está delimitada al Mediterráneo central, el estrecho de Gibraltar y el sudoeste de la península ibérica. Lepidochelys kempii es una especie costera habitual en climas tropicales, por lo que en la península pueden observarse de forma muy ocasional, normalmente en aguas superficiales. A pesar de que está catalogada como ‘en peligro crítico por la UICN’, carece de protección en España, donde no se ha encontrado ninguna zona de reproducción.

Tortuga carey

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Tortuga carey

Esta especie, de nombre científico Eretmochelys imbricata, cuenta con cuatro pares de placas costales y dos pares de placas prefrontales. Frecuentan aguas tropicales, sobre todo someras, principalmente de arrecifes y manglares. Su presencia en el Mediterráneo es más residual que la tortuga boba, con observaciones muy ocasionales en las costas occidentales. Es capaz de realizar grandes desplazamientos, pero es menos migratoria que las otras tortugas marinas. Debido a su carácter asustadizo, también son mucho más difíciles de avistar.