Harry Houdini, el mago escapista que asombró al mundo

El mundialmente conocido escapista húngaro Harry Houdini no pudo "escapar" el 31 de octubre de 1926 a su destino y murió tras recibir un golpe en el abdomen por parte de un estudiante.

Harry Houdini en una foto tomada en 1919

Harry Houdini en una foto tomada en 1919

Foto: CordonPress

Harry Houdini en una foto tomada en 1919

La biografía de Harry Houdini, uno de los magos más famosos de la historia, está cubierta por un velo de misterio y leyenda que él mismo se encargó de alimentar. La versión oficial certifica que Houdini murió el 31 de octubre de 1926 tras sufrir una peritonitis, pero años más tarde empezó a circular, de manera no confirmada, una historia que sugería que el famoso mago habría muerto intentando realizar uno de sus trucos más peligrosos.

A pesar de que nadie puede contar hoy en día cómo era un espectáculo de Houdini en directo, los recuerdos de sus hazañas se encuentran aún muy vivos en la memoria de la historia. El mago húngaro era un ilusionista de gran talento que supo crear un personaje cargado de misticismo y misterio, y rodear sus espectáculos con un halo de intriga que mantenía al espectador completamente fascinado. En la actualidad, sus trucos de escapismo son admirados y copiados por expertos de todo el mundo.

Houdini supo crear un personaje lleno de misticismo y misterio, y rodeó sus espectáculos con un halo de intriga que mantenía al espectador completamente fascinado

Enamorado de un libro de magia

Como otros inmigrantes que llegaron a Estados Unidos, Harry Houdini, nacido en Budapest el 24 de marzo de 1847, intentó esconder su lugar de nacimiento, Hungría; su nombre real, Erich Weiss, e incluso la identidad de su padre, un rabino frustrado. Para ayudar a su familia, Erich empezó a trabajar desde muy pequeño. A la edad de ocho años vendía periódicos y lustraba zapatos en las calles. Sin pretenderlo, su padre abriría las puertas de la magia al pequeño Erich cuando lo llevó a ver el espectáculo del doctor Lynn, un mago itinerante. Quedó tan impresionado que a la edad de nueve años, Erich y sus amigos del barrio formaron una pequeña compañía de circo, en la que él actuaría por primera vez ante un público el 28 de octubre de 1883 con el nombre de Ehrich, el Príncipe del Aire, donde actuó como contorsionista y trapecista.

Erich aprovechaba su tiempo libre para estudiar magia, y gracias a sus aptitudes físicas compitió en varias disciplinas atléticas como la natación. En esa época, el joven consiguió un libro llamado The Memoirs of Robert-Houdin, Ambassador, Author, and Conjuror, Written by Himself (Las memorias de Robert-Houdin, embajador, autor y conjurador, escritas por él mismo). La obra narraba las memorias del mago Jean Eugène Robert-Houdin, a quien el joven de inmediato convirtió en su ídolo y por el cual decidió cambiar su nombre real por el nombre con el que pasaría a la historia: Harry Houdini. Junto a su hermano Theo formaron una pareja de magia que actuaba en espectáculos de vodevil hasta que conoció a Beatrice Rahner, una cantante y bailarina que no sólo sustituyó a su hermano, sino que también se convirtió en su esposa.

Las memorias de un mago llamado Jean Eugène Robert-Houdin llevaron al joven Erich por los caminos de la magia y decidió cambiarse su nombre real por el de Harry Houdini

Desapariciones y escapismo

Los inicios de Houdini en la magia consistieron en trucos de cartas combinados con otros de escapismo. Uno de sus primeros trucos fue uno llamando "metamorfosis", que consistía en que el ilusionisa debía meterse en un saco que, a su vez, era introducido dentro un baúl cerrado con candados y con un ayudante sobre él. El baúl se tapaba con una cortina y, cuando ésta se abría, era Houdini quien estaba sobre el baúl y el ayudante, dentro de él.

A pesar del éxito conseguido, no fue hasta que emprendió una gira por Europa cuando Houdini se convirtió en una celebridad mundial. A su regreso a Estados Unido, en 1904, lo hizo convertido en "el rey de las esposas". Houdini supo entender la magia como un espectáculo y estudió sus trucos a fondo para sorprender al público como nadie. El éxito de sus números lo llevó a Broadway y a ser conocido a nivel mundial por un número de ilusionismo en el que hacía desaparecer nada menos que a un elefante. Sus triunfos le llevaron a conseguir una considerable fortuna que le permitió disfrutar de algunas de sus grandes aficiones, como la aviación. En 1910 fue el primero en sobrevolar Australia.

Su llegada a Broadway lo convirtió en un artista conocido a nivel mundial y a amasar una considerable fortuna que le permitió disfrutar de su pasatiempo favorito: la aviación

Su lucha contra los espiritistas

Cuando llegaba a una ciudad, lo primero que hacía al Houdini antes de iniciar el espectáculo era actuar en plena calle, retando a los policías a que era capaz de escaparse tras ser esposado o incluso afirmando poder zafarse de una camisa de fuerza. Las leyendas cuentan que era capaz de dislocarse los hombros y controlar los reflejos de su garganta para poder esconder herramientas en su interior. Supo combinar una estética muy impactante, que recordaba al sadomasoquismo, con acciones temerarias y casi sobrehumanas. Números como "La celda de la tortura china", en el que el mago se sumergía atado de pies y manos en un acuario, forjaron su leyenda como el indiscutible maestro del escapismo.

La muerte de su madre en 1913, acercó a Houdini al espiritismo. Animado por Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes y espiritista convencido, el mago buscó consuelo en estas prácticas. Pero al final creyó que sólo eran un grupo de farsantes a los que definió como "traficantes de la inmortalidad". Tras una sesión en la que una médium le dio un mensaje falso de su madre, Houdini emprendió una cruzada contra ellos, desvelando sus trucos y desenmascarando sus montajes. Espiritistas de la época, como Minnie Williams, la señora Crandon o el español Agramasilla, se enfrentaron a los ataques del mago para intentar mantener la credibilidad de sus actuaciones y, aunque en algunos casos lograron convencer incluso a científicos sobre la veracidad de sus poderes, no lograban deshacerse de la presión de Houdini, que sacaba a la luz sus fraudes una y otra vez.

La muerte de su madre acercó a Houdini al mundo del espiritismo, el cual abandonó tras una sesión en la que una médium le dio un mensaje falso de su madre

Tras varios años luchando contra lo paranormal, Houdini ideó un código secreto que compartió con su esposa Beatrice, el cual se basaba en diez palabras secretas extraídas de una carta que Houdini había recibió de Conan Doyle. Harry le comentó a su esposa que si alguna vez lo contactaba a través de algún médium, él usaría esas palabras, de modo que Bess (como él la llamaba cariñosamente) pudiera tener la certeza de que el contacto era genuino.

Un reto mortal

A pesar de los riesgos que corría Houdini en sus números de escapismo, la muerte no le sobrevino al no poder quitarse las esposas en una de sus actuaciones, como cuenta la leyenda. Al parecer, en octubre de 1926, unos estudiantes universitarios se dirigieron a él mientras descansaba tras haber terminado uno de sus espectáculos. Uno de ellos le retó a recibir unos cuantos golpes en el abdomen para comprobar si su resistencia física era tan grande como se decía. El mago aceptó sin miedo. Sin embargo, antes de que estuviera preparado para ello, recibió un primer puñetazo muy fuerte de un estudiante canadiense llamado Joselyn Gordon Whitehead, del que se dijo que había sido una estrella del boxeo en su universidad. La historia cuenta que, si bien Houdini aguantó el envite como el buen actor que era, estos golpes le provocaron una rotura del apéndice, el cual, al parecer, ya tenía inflamado. Cabe la posibilidad de que, simplemente, al recibir los golpes estos convirtieran su apendicitis en una peritonitis.

Aunque se forjó la leyenda de que Houdini murió en uno de sus números al no poderse quitar unas esposas, en realidad la muerte le sobrevino tras recibir un golpe inesperado en el abdomen

Houdini era muy terco y muy poco consciente de su estado de salud en ese momento, por lo que, a pesar de los dolores y de la fiebre que tenía, siguió con sus espectáculos de magia. En uno de ellos no pudo aguantar más y se desmayó. Fue hospitalizado de inmediato, y el parte emitido por el servicio médico confirmaba el diagnóstico: una peritonitis muy grave. Tras varios días luchando contra la infección, Houdini pareció rendirse ante lo inevitable y le dijo a su hermano: "Me siento cansado de luchar, parece que esto me va a vencer". Nueve días después del reto aceptado, y con apenas 52 años, Harry Houdini moría el 31 de octubre de 1926. En su funeral, más de dos mil admiradores asistieron a darle el último adiós.

La despedida de "Bess"

Diversos espiritistas aseguraron posteriormente haber entrado en contacto con el espíritu de Houdini, especialmente uno llamado Arthur Ford, aunque la esposa de Houdini, Bess, lo negó categóricamente ya que ella era la única que conocía el código secreto para poder comunicarse con su marido fallecido. Diez años despues de la muerte del mago, Beatrice celebró una última sesión. Al ver que no recibía respuesta alguna por parte de su esposo, apagó la vela que había mantenido encendida junto a una fotografía de Houdini y dijo: "Diez años son suficientes para esperar por cualquier hombre". Desde entonces, es tradición entre los magos celebrar sesiones en las que se invoca al espíritu de Houdini cada 31 de octubre.

Tras una última sesión de espiritismo, su esposa Bess apagó la vela que había mantenido encendida junto a una fotografía de Houdini y dijo: "Diez años son suficientes para esperar por cualquier hombre"

También se dijo que Houdini habría trabajado para el servicio secreto estadounidense y para Scotland Yard, según una biografía publicada en noviembre de 2006, y otras fuentes apuntan a que fue envenenado en la habitación del hospital, pero esto ya son otras historias...

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