La muerte de Filotas y Parmenión

Después de sus mayores éxitos y conquistas, Alejandro Magno tuvo que enfrentar numerosos complots que a menudo procedían de sus círculos más íntimos

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01 03 Ejecucion Filotas miniatura. Filotas, lapidado

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Filotas, lapidado

Cuando Filotas fue acusado de traición, Alejandro ordenó llevarlo ante la asamblea de todo el ejército, cuyos miembros envidiaban las riquezas y la posición de Filotas y se sentían agraviados por él porque a veces los había menospreciado, insultándolos. No es de extrañar que toda la asamblea acabase gritando que el reo "debía ser despedazado a manos de los presentes", según explica Quinto Curcio en su Historia de Alejandro Magno. A continuación, Alejandro y sus allegados lo sometieron a tortura para que confesara, lo que hizo Filotas, destrozado por el dolor. Y, como refiere Curcio, lo que sucedió fue que "mientras Filotas negó el crimen se consideró que someterlo a tormento era una crueldad; una vez que confesó, ni siquiera sus amigos sintieron compasión por él". Su culpabilidad quedó de manifiesto, de manera que él y otros acusados fueron conducidos ante la asamblea y "a una señal –explica Curcio– fueron lapidados según la costumbre macedonia".

FOTO: Quintlox / Album

02 Muerte Parmenion miniatura. Parmenión, apuñalado

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Parmenión, apuñalado

Alejandro tenía que acabar con Parmenión de manera que éste no pudiera sospechar nada. Para ello envió la carta con la orden de ejecutarlo por medio de Polidamante, un amigo del viejo general, con cuyos hermanos se quedó el rey como rehenes. Con Polidamante envió a dos nómadas, o tal vez dos árabes, cuyas familias también se quedaron junto al soberano en calidad de rehenes. El grupo partió hacia Ecbatana a lomos de veloces camellos, y cubrió más de mil kilómetros en diez días. Una vez llegado a su destino, Polidamante entregó las órdenes del rey a los generales allí destacados bajo Parmenión: Cleandro, Sitalces y Menidas. Juntos fueron a buscar a Parmenión, que estaba en el jardín de su residencia y se alegró de ver a su compañero Polidamante. Entonces le entregaron una carta falsificada de su hijo Filotas y, cuando la estaba leyendo, lo cosieron a puñaladas. Después enviaron su cabeza al rey.

FOTO: Quintlox / Album

04 Alejandro Dioscuros escultura romana. Alejandro Magno

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Alejandro Magno

Aquí representado como uno de los dioscuros (los gemelos Cástor y Pólux) en una escultura romana del siglo I a.C. procedente de la antigua localidad de Cirene, actual Shahhat en Libia. 

FOTO: AKG / Album

02 Muerte Parmenion miniatura

La muerte de Filotas y Parmenión

La ejecución de Filotas como presunto implicado en una conspiración contra Alejandro tenía que ir seguida de inmediato de la muerte de su padre Parmenión, que se hallaba en la lejana Ecbatana a cargo del gigantesco tesoro arrebatado a los soberanos persas. El asesinato de ambos suponía el fin de los varones de aquella familia, ya que durante la campaña habían muerto los dos hermanos de Filotas: Héctor, ahogado en el Nilo, y Nicanor, fallecido de enfermedad.

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