¿Estuvieron los judíos cautivos en Egipto?

Los judíos vivieron largo tiempo en Egipto trabajando como esclavos, hasta que emprendieron el éxodo a la tierra prometida bajo la guía de Moisés. Así lo afirma la Biblia. Pero ¿qué nos dicen la historia y la arqueología?

Esta pintura mural que decora la tumba del gobernador Knumhotep ilustra la migración de gentes procedentes del Próximo Oriente a Egipto.

Esta pintura mural que decora la tumba del gobernador Knumhotep ilustra la migración de gentes procedentes del Próximo Oriente a Egipto.

Foto: Erich Lessing / Album

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La historia de los judíos en Egipto comienza con José, hijo de Jacob. Tras provocar la envidia de sus hermanos, éstos lo acaban vendiendo a unos mercaderes que lo llevan a Egipto. Allí, un golpe de suerte lo convierte en visir del faraón. En cumplimiento de su cargo, José crea reservas de grano que salvan a los egipcios de una hambruna. En cambio, la familia de José es víctima de la sequía y acude a Egipto a comprar grano. José concede el perdón a sus hermanos y los invita a establecerse con él, dando inicio a la presencia judía en Egipto.

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¿Ocurrió realmente el Éxodo de los judíos?

Esta historia refleja una realidad histórica: en caso de hambruna, la población de Canaán emigraba a Egipto en busca de alimento, porque allí las cosechas eran abundantes y no dependían de las lluvias, sino de la crecida del Nilo. La Biblia, en el Génesis, recuerda este hecho en las "bajadas a Egipto" de Abraham o de los hijos de Jacob.

Por otra parte, se conoce un episodio de emigración masiva de un grupo étnico al delta del Nilo en búsqueda de una vida mejor. Estos pobladores de lengua semita, como los judíos, dominaron el Delta durante un siglo. Se denominaban a sí mismos aamu, "asiáticos", aunque son más conocidos como hicsos, del egipcio heqa khaseshet, "soberanos de países extranjeros".

Un grupo de origen semita, que tenía como dios principal a una divinidad extranjera, entró en conflicto con la población egipcia

Los hicsos establecieron su capital en Avaris, en el Delta, y tenían como divinidad principal al dios semita Baal, aunque lo representaban con las normas formales egipcias. Pero esto no supuso un conflicto religioso con la población autóctona, que siguió venerando sin problemas a sus propios dioses. Los egipcios, con capital en Tebas y adoradores del dios Amón, comenzaron una "guerra de liberación" contra los hicsos que culminaría en tiempos de Ahmosis (1539-1514 a.C.), el fundador de la dinastía XVIII, con la derrota hicsa y la unificación del país. Avaris fue destruida y los hicsos volvieron a Canaán.

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En resumen, un grupo de origen semita, que tenía como dios principal a una divinidad extranjera, entró en conflicto con la población egipcia y fue expulsado a la tierra de la que procedía: Canaán. En este momento de la historia no se puede hablar de judíos, pero, indudablemente, el "retrato robot" coincide con el de los descendientes de Jacob que menciona el Génesis.

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