Gijón, paraíso de la arqueología romana

No hace falta recorrer miles de kilómetros para trasladarte al mundo de los emperadores romanos. La asturiana ciudad de Gijón conserva alguno de los restos romanos más importantes de la península Ibérica, tanto en la propia ciudad como en los alrededores.

Hace ya más de 35 años que se puso en marcha el Proyecto Gijón Excavaciones Arqueológicas, orientado al descubrimiento y estudio de las distintas poblaciones y restos de la zona, es decir, del mundo castreño y la etapa romana hasta los albores de la Edad Media. Los avances han permitido comprender el papel de este territorio y conocer más a fondo este patrimonio histórico cultural. Ahora se puede afirmar con rotundidad que, Gijón en particular y Asturias en general fueron un lugar de referencia cultural de la época romana.

Es por ello que se ha lanzado la marca Gijón Romano para poner en relieve esta riqueza y dar a conocer la importancia de la región en la historia del Imperio Romano e Hispania. Estos son algunos de los restos más importantes de la zona, aunque para vivir realmente las reminiscencias romanas del norte de España, ¿qué mejor plan que verlas en directo?

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Cimavilla, el origen de la ciudad

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Cimavilla, el origen de la ciudad

El precioso barrio de Cimavilla se fundó a mediados del siglo I d. C.  y se convirtió rápidamente en un importante centro regional, como lo demuestran las termas públicas e incluso una fábrica de salazones de la que se han conservado restos que han llegado hasta nuestros días. 

Foto: Gijón Romano

Muralla de Cimavilla

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Muralla de Cimavilla

La obra más monumental del Gijón antiguo es la muralla que fortificó la ciudad entre finales del siglo III y principios del IV. Formó parte del programa de fortificaciones bajoimperiales de Hispania, pero fue destruida posteriormente en 1395 durante el último asedio a Gijón. Posteriormente sus restos fueron usados para construir viviendas y palacios, manteniéndose en la actualidad restos de la misma integrados entre los edificios de la urbe. 

Foto: Gijón Romano

Termas romanas de Campo Valdés

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Termas romanas de Campo Valdés

Este complejo termal se usó desde mediados del siglo I d. C. hasta finales del siglo IV d. C. para tonificar el cuerpo a través de baños calientes y fríos, saunas y ejercicios físicos. además era un lugar de encuentro y reuniones.

Foto: Gijón Romano

Estatua de Octavio Augusto

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Estatua de Octavio Augusto

Octavio Augusto fue el primer emperador de Roma -31 a. C. al 14 d. C.-. Esta escultura que recuerda el ineludible pasado romano de Gijón está ubicada en el Campo Valdés para rematar las obras llevadas a cabo para el museo de las termas y la Plaza Campo Valdés.

Foto: Gijón Romano

Villa romana de Veranes

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Villa romana de Veranes

Sobre los restos de una explotación agropecuaria altoimperial se levantó una villa tardorromana desde mediados del siglo IV d. C. de la que todavía se conservan interesantes restos de la época: pórticos, comedores, baños, salones de recepción... Una joya arqueológica que permite viajar cientos de años atrás en el tiempo.

Foto: Gijón Romano

Museos Campa Torres

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Museos Campa Torres

El castro de campa Torres era el más extenso de la costa cantábrica, destacando especialmente por su producción metalúrgica y por su actividad comercial antes de la llegada de los Romanos. Se excavó por primera vez en 1783, pero no sería hasta 1982 que se retomarían los trabajos arqueológicos que demostrarían la importancia histórica de este enclave esencial en el desarrollo de Gijón y de Asturias. 

Foto: Gijón Romano

Villa romana de Veranes

Gijón, paraíso de la arqueología romana

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