Cae la medianoche en Phi Yen, Vietnam. Los hornos -como el día- ya están fríos, y los trabajadores encienden sus linternas para iniciar su jornada para obtener sal. Los trabajadores deben esperar durante el día, con la sal en los hornos, para que se elimine su humedad, para después, extraerla a mano.

"Una vez que la sal se enfría, trabajan desde la medianoche hasta el amanecer, retirando la sal y embolsándola para distribuirla en Vietnam. Tan pronto como se retira toda la sal del horno, se colocan nuevas ollas de sal para ser calentadas y tenerlas listas para la próxima noche", relata el fotógrafo Thach Nguyen Ngá, autor de la imagen.