Un buzo explora cuevas submarinas que parecen de otro mundo. Martin Broen, el autor de esta imagen, trató originalmente de capturar las cuevas en su GoPro, pero estaba demasiado oscuro, así que decidió aprender fotografía hasta poder tomar imágenes tan hermosas como esta. Los patrones formados entre las rocas de las cuevas de la Riviera Maya, en la península de Yucatán, México, tardaron miles de años en formarse. Broen cuenta que "se trata de un laberinto de túneles inundados de tono negro, en los que te adentras alejándote progresivamente de la salida, siguiendo cuerdas y dejando marcadores para poder rastrear el camino de vuelta". Una de las variantes más peligrosas del submarinismo.

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