Un canguro rojo yace muerto al margen de una carretera del interior de Australia. A pesar de ser un símbolo icónico del país, miles comparten cada año un destino similar. Este canguro había sido arrastrado desde el lugar del impacto para reducir la posibilidad de que los depredadores también acabaran atropellados. Durante tales accidentes, se debe revisar el marsupio de una hembra y contactar a las organizaciones de cuidado de la vida silvestre.

Fotografía finalista en la categoría Our Impact del certamen Australian Geographic Nature Photographer of the Year 2022