El último rinoceronte

El pasado mes de marzo murió el último macho de rinoceronte macho norteño, una subespecie que se enfrenta a una más que posible extinción

Sudán

Sudán

Foto: AgePhotoStock

Sudan

Se llamaba Sudán porque nació en ese país en 1972, aunque con apenas tres años de edad, y debido a la guerra, fue trasladado junto a otros ejemplares a un zoo de la República Checa, donde estuvo hasta 2009.

Ese año, Sudán y otros tres rinocerontes más fueron enviados de vuelta a África, concretamente a la reserva natural de Ol Pejeta, de Laikipia, Kenia, con el objetivo de que se reprodujeran y aumentara su exigua población. Sudán vivió allí hasta que el pasado marzo los veterinarios decidieron sacrificarlo, tras confirmar que su deterioro físico era irreversible.

El último rinoceronte

Más información

El último rinoceronte



Con él desaparece el último macho de la subespecie de rinoceronte blanco norteño que quedaba en el mundo. Ahora quedan solo dos hembras, su hija y su nieta, las cuales albergan una variabilidad genética mínima.

Con la muerte de Sudán desaparece el último ejemplar de rinoceronte blanco del norte


Aunque cuando Sudán nació había alrededor de un millar de rinocerontes blancos norteños repartidos por varios países africanos, hoy la subespecie se enfrenta la extinción tras años de conflictos bélicos y del acoso de los cazadores furtivos que abaten a estos animales para traficar con su cuerno, al que se le suponen poderes afrodisíacos y curativos.

No en vano él y las dos hembras han vivido custodiados los últimos tiempos, rodeados de guardas armados hasta los dientes. La presión va mas allá de las fronteras naturales: en marzo de 2017, en lo que fue un hecho inédito, un ejemplar fue abatido a tiros en un zoo cerca de París para luego sesgarle el cuerno.

Animales en peligro de extinción

Más información

¡Peligro, extinción inminente!

37

Fotografías


Ahora, en lo que es una medida de­­sesperada para evitar la desaparición de esta pieza irremplazable de la biodiversidad de nuestro planeta, se habla de iniciar un programa de fecundación in vitro con el semen congelado de Sudán que permita obtener más ejemplares. Incluso la red social Tinder inició una campaña para recaudar fondos para tal fin. Sin embargo, cabría preguntarse ¿para que vivan, dónde?

Compártelo

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de National Geographic España?