Medusa a la deriva

Parece una galaxia viajando sobre el océano, pero se trata de la antomedusa botón azul

Porpita porpita

Porpita porpita

Foto: Matty Smith

Matty Smith B3 Porpita porpita

Parece una galaxia viajando sobre el océano, pero se trata de la antomedusa botón azul, una colonia de individuos de la especie Porpita porpita. En verano, cientos de ellas son arrastradas por los vientos hasta las playas de la costa oriental de Australia. Estos organismos marinos son muy frágiles y, al tocarlos, se rompen en fragmentos.

El aspecto de estos cnidarios es ramificado y filiforme, lo que recuerda a un vegetal. Algunos ejemplares se instalan en bordes rocosos a poca profundidad y aprovechan el movimiento de las olas para desplazarse.

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Su constitución física está ideada para flotar sobre la superficie del mar, dejándose llevar por la fuerza de las mareas, que muchas veces suelen transportarlas hasta la costa. Mientras flotan a la deriva, dejan caer sus tentáculos urticantes para alimentarse de plancton.

Lo más curioso es que estas medusas no son realmente unas medusas en sentido estricto. Se trata más bien de una enorme colonia de hidroides que conviven formando un mismo individuo, especializándose cada uno en un aspecto diferente que, a fin de cuentas, les ayuda a mantenerse con vida. Así pues, unos adoptan la función de reproducción, otros de alimentación, otros forman parte de la estructura de la criatura... Unidos, se convierten en la medusa de botón azul.

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