El agua tiene muchas utilidades. A estos búfalos, por ejemplo, no solo les sirve para calmar la sed y bañarse; el agua además origina el barro en el que se revuelcan. Y no son los únicos que lo hacen: también otros animales, como los cerdos, tienen fama de buscar el lodo.

Cubrirse de barro ayuda a estos mamíferos a la termorregulación; es decir, a mantener su temperatura corporal y a estar resguardados del sol. Asimismo, esta capa extra de tierra les protege de insectos y parásitos, como moscas y mosquitos.