La historia de un constructor de presas

Spider Web

Spider Web

Foto: Bencé Maté / BigPicture Natural World Photography Competition 2022

Amanecía en el Parque Nacional Kiskunsag de Hungría, y el fotógrafo Bence Máté yacía quieto, apenas respirando, en un escondite flotante del tamaño de un ataúd. Frente a él, un castor euroasiático -Castor fiber- estaba ocupado royendo un árbol, retroiluminado por los primeros rayos del sol de la mañana. Cerca de allí, los árboles previamente talados emergieron como los pilotes de un muelle del agua cubierta de niebla, uno de ellos adornado con una tela de araña brillante. La escena, etérea, era más que hermosa; fue una ilustración sorprendente de como los castores transforman sus entornos cuando construyen presas, creando hábitats que son utilizados por muchas otras especies.

Los castores euroasiáticos alguna vez estuvieron muy extendidos por Europa y Asia, pero estos grandes roedores fueron cazados hasta casi la extinción en la década de 1800. En Hungría, el último castor fue abatido en 1865. La especie enfrentó un destino similar en toda Eurasia, y a principios del siglo XX los científicos estimaron que solo quedaban alrededor de 1.200 individuos en ocho poblaciones.

El destino de la especie comenzó a cambiar en 1922, cuando Suecia lanzó un esfuerzo de reintroducción. Más de 20 países europeos finalmente siguieron su ejemplo, y en 2011, la población en todo el continente ascendía a más de un millón de individuos. Cuando los castores regresaron al paisaje euroasiático, los científicos comenzaron a documentar los impactos que tuvieron en su entorno.

Al construir presas, los animales aumentaron el almacenamiento de agua, redujeron el daño por incendio y crearon humedales que filtran los contaminantes agrícolas. También impulsaron la biodiversidad: los hábitats construidos por castores albergan especies más abundantes y diversas que las áreas vecinas. Después de una ausencia de 120 años, los castores regresaron a Hungría en 1985, dispersándose naturalmente de una población que había sido reintroducida con éxito en Austria. Hoy en día, los científicos estiman que más de 3.000 castores euroasiáticos viven en el país, incluido el individuo laborioso que Máté fotografió mientras diseñaba un ecosistema más rico en el Parque Nacional Kiskunsag.

Esta imagen fue publicada originalmente en bioGraphic, una revista independiente sobre naturaleza y conservación impulsada por la Academia de las Ciencias de California y socio del concurso de fotografía BigPicture: Natural World.

El ambicioso plan de Estados Unidos para renaturalizar el Oeste americano

Más información

El ambicioso plan de Estados Unidos para renaturalizar el Oeste americano