Casey Cooper buceaba en Hawái, buscando tiburones tigre (Galeocerdo cuvier) cuando se encontró con esta medusa. Emocionado, nadó hacia ella; es una especie muy rara, de la familia Thysanostoma. Pero hubo además otra cosa que llamó la atención de Cooper. ¡La medusa ha hecho nuevos amigos! Un banco de peces amarillos, avanzan con ella, y le cuidan las espaldas... ¿O es al revés?

En realidad, los peces amarillos que aparecen en la fotografía usan a la medusa para protegerse. "Estos peces no son picados por la medusa, así que la utilizan como protección contra otros depredadores. Los peces que intentaran comérselos se llevarían un buen bocado de aguijones", cuenta el fotógrafo. ¡Esperemos que ninguno de los implicados crea que esta es una amistad verdadera!