El fenec en el desierto

Este cánido, el más pequeño que existe, es conocido como zorro del desierto por su capacidad de adaptación al clima árido

Vulpes zerda

Vulpes zerda

Foto: Francisco Mingorance

fenecsahara

Un fenec escudriña el rastro de los escarabajos en la arena de una duna. Sus enormes orejas son capaces de percibir el sonido más leve. Este cánido, el más pequeño que existe, es conocido como zorro del desierto por su capacidad de adaptación al clima árido.

Este animal de hábitos nocturnos se alimenta de insectos, reptiles y roedores que encuentra en el desierto, aunque suele completar su dieta con dátiles, bayas y otros frutos que encuentra en los oasis a los que acude para aprovisionarse de agua.

El fenec debe en parte su supervivencia a sus agudos sentidos. En el desierto, la comida no es abundante y los enemigos acechan. Como defensa cava túneles que le permiten esquivar a los depredadores y protegerse de los cambios drásticos de temperatura.

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