El fotógrafo Daniel Núñez utilizó un dron para capturar el contraste entre el bosque y el crecimiento de las algas en el lago de Amatitlán. Tomó esta fotografía para crear conciencia sobre el impacto de la contaminación en el lago de Amatitlán, que recibe alrededor de 75.000 toneladas de desechos de la Ciudad de Guatemala cada año. "Fue un día soleado con condiciones perfectas", dice, "pero es un momento triste e impactante".

Las cianobacterias florecen en presencia de contaminantes como aguas residuales y fertilizantes agrícolas que forman floraciones de algas. Los esfuerzos para restaurar el humedal de Amatitlán están en marcha, pero se han visto obstaculizados por la falta de fondos y las acusaciones de corrupción política.

Fotografía ganadora en la categoría: Wetlands - The Bigger Picture del certamen Wildlife Photographer of the Year 2022

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