Fernando Constantino Martínez Belmar esperó en la oscuridad hasta que una serpiente rata del Yucatán atrapó a un murciélago. Usando una luz roja a la que tanto los murciélagos como las serpientes son menos sensibles, Constantino vigiló a esta serpiente rata de Yucatán que asomaba por una grieta. Tuvo solo unos segundos para disparar cuando la serpiente rata se retiró a su grieta con su presa.

Cada noche, al atardecer en la Cueva de las Serpientes Colgantes, miles de murciélagos salen para alimentarse durante la noche. También es cuando emergen decenas serpientes rata hambrientas, colgando del techo para abatir a sus presas en el aire.

Fotografía ganadora en la categoría: Behaviour: Amphibians and Reptiles del certamen Wildlife Photographer of the Year 2022