Las focas grises eligen playas y costas específicas para dar a luz a sus crías. La Reserva Nacional de Donna Nook, en el norte de Lincolnshire (Reino Unido) es uno de esos lugares seleccionados. La reserva se compone de dunas, lagunas y zonas intermareales y se calcula que cada invierno nacen unas 2.000 crías de foca gris en esta reserva nacional; una de esas pequeñas, recién llegadas al mundo, es la protagonista de esta imagen.

Algunas curiosidades sobre estos cachorros es que a pesar de su nombre, las focas grises nacen con el pelaje blanco y pesan ya alrededor de 35 kilogramos al nacer. Asimismo, aunque las crías de foca gris son alimentadas con leche materna durante aproximadamente tres semanas, desarrollan rápidamente habilidades de natación y caza. Después de este período, comienzan a buscar alimentos sólidos.