Un búfalo sacia su sed en una charca mientras tolera impertérrito que un picabueyes inspeccione su pelaje en busca de pequeños insectos de los que alimentarse. La fotografía fue capturada por el fotógrafo aficionado Clint Ralph en un abrevadero de Kwazulu Natal, en Sudáfrica.

Estos llamativos pájaros, endémicos de la sabana subsahariana, son conocidos por aferrarse a animales mucho más grandes que ellos, en los que encuentran una fuente segura de alimento en forma de garrapatas, larvas de tábano u otros insectos. 

Un hecho curioso es que su nombre, tanto en español como en inglés, oxpecker, así como su denominación científica, Buphagus, surgen de su hábito de posarse sobre grandes mamíferos, quienes suelen aceptar de buena gana la presencia de estas aves a cambio de sus servicios gratuitos de desparasitación, aunque es cierto que animales como los elefantes y los antílopes no los toleran. 

Otra curiosidad relacionada con su nombre es que en el idioma de los swahili, el picabueyes piquigualdo -Buphagus africanus- una de las dos especies representantes del género, es conocido como Askari wa kifaru, que se traduce como la guardia del rinoceronte. 

Askari es una palabra de origen persa que significa soldado, y que en somalí o swahili se traduce indistintamente como soldado, militar o policía.