Esta fotografía aérea tomada en la provincia de Zhejiang, en la zona este de China, muestra un bosque dibujado en la tierra, con la particularidad de que no ha habido ninguna mano artista implicada: el mérito ha sido todo del río. El río Qiantang es famoso por sus particulares mareas. Su flujo socava las marismas y crea este paisaje en su desembocadura.