La crisis provocada por la COVID-19 a través de una cámara fotográfica

El proyecto fotográfico desarrollado por Maria Contreras Coll es un reflejo de los efectos que ha tenido la crisis provocada por la pandemia. Una parte de la sociedad sufre las consecuencias económicas y otra hace lo posible para ayudar.

Voluntarios preparando comida para familias dentro del Monasterio de Santa Anna. Durante el estado de alarma y el confinamiento parcial, el Hospital de Campaña repartió más de 200 comidas para llevar al día, juntamente con los alimentos que se repartieron a las familias más afectadas.

Foto: Maria Contreras Coll

La situación mundial tras el inicio de la pandemia de la Covid-19 ha cambiado por completo nuestra realidad más inmediata. Entre otras muchas cosas, ahora nos lavamos constantemente las manos, trabajamos más en casa, nos ponemos la mascarilla antes de salir y vemos menos y desde más lejos a nuestros familiares y amigos. Pero el día a día de muchas personas no solo se ha visto afectado por estas medidas de corte más práctico. Sus vidas se han visto envueltas en un cambio mucho más profundo y mucho más dramático. La expansión del SARS-CoV-2 alrededor de mundo ha causado una grave crisis económica cuyos efectos se están cebando especialmente con las clases más humildes de la sociedad.

Esta penosa situación ha sido el caldo de cultivo del trabajo de la joven fotógrafa documental Maria Contreras Coll que ha seguido las historias de personas afectadas por la crisis económica derivada de la pandemia y que ahora toma forma en una exposición que ha sido posible gracias la beca Emergency Fund for Journalists otorgada por National Geographic Society. El Hospital de Campaña de la parroquia de Santa Anna del barrio Gótico de Barcelona es el lugar desde donde parten las historias de las protagonistas del trabajo fotográfico que muestra dos caras unidas indisolublemente: la necesidad y la solidaridad.

La pandemia ha dejado estampas inusuales y desoladoras en las calles del centro de Barcelona.

La pandemia ha dejado estampas inusuales y desoladoras en las calles del centro de Barcelona.

Foto: Maria Contreras Coll
Una de las personas ayudadas por Santa Anna poniendo carteles para encontrar trabajo en Cornellà De Llobregat en Barcelona.

Una de las personas ayudadas por Santa Anna poniendo carteles para encontrar trabajo en Cornellà De Llobregat en Barcelona.

Foto: Maria Contreras Coll

Personas que ayudan a personas

Y es que precisamente esta situación de extrema necesidad en la que se han visto miles de personas ha activado el gatillo de la solidaridad de muchos agentes sociales, entre ellos el pilar más fundamental de toda sociedad: los propios individuos. Los ejemplos alrededor del mundo son numerosos, pero el objetivo de la cámara de Maria Contreras Coll se ha centrado en la labor llevada a cabo por el Hospital de Campaña de la parroquia de Santa Anna, en Barcelona.

Esta institución ubicada en un monasterio del siglo XII es un referente en el barrio Gótico. Y con la situación de emergencia se erigió, además, como el catalizador de un sentimiento compartido en la comunidad de vecinos: el deseo de ayudar al prójimo. El hospital ya funcionaba desde el 2017 proporcionando ayuda y recursos a las personas sin techo de la ciudad, pero desde marzo de 2020 sus funciones se han ampliado. Ahora también intenta satisfacer las necesidades de personas y familias enteras que antes de la pandemia nunca hubiesen imaginado necesitarlo.

El hospital se ha convertido en el catalizador de un sentimiento compartido en la comunidad de vecinos: el deseo de ayudar al prójimo

Cuando esta fotógrafa vio las imágenes de las largas colas en el banco de alimentos de Santa Anna se vio profundamente afectada. "He estado en esa calle incontables veces", nos explica Maria a través de un correo electrónico. Tras este primer impacto, se dio cuenta que era allí donde quería estar y usar su cámara para “amplificar la labor humanitaria que Santa Anna estaba llevando a cabo”, según sus propias palabras. “Sentí que este proyecto combinaba perfectamente denuncia social, fe, y solidaridad”, concluye.

Las misas en Santa Anna se desarrollan con mascarillas y guardando las distancias de seguridad.

Las misas en Santa Anna se desarrollan con mascarillas y guardando las distancias de seguridad.

Foto: Maria Contreras Coll

Del reportaje resultante se deduce fácilmente cuán importante ha sido el peso de la denuncia social en las imágenes tomadas por la fotógrafa. La situación económica ha empeorado de manera drástica para una gran parte de la gente en España, una realidad por la que Maria Contreras Coll se sentía directamente interpelada y que ha querido reflejar en sus instantáneas.

Un caso paradigmático

Muchas personas pasaron por delante de su objetivo, pero son tres las mujeres que han acabado protagonizando el reportaje, y es Meritxell Galindo la que atrajo de manera particular la atención de la fotógrafa. “Sentí que ella personificaba lo que le estaba pasando a todo un colectivo de mi país desde Marzo”, explica Maria.

Meritxell Galindo posando para un retrato en casa de un amigo, mirando hacia un futuro incierto y complicado.

Meritxell Galindo posando para un retrato en casa de un amigo, mirando hacia un futuro incierto y complicado.

Foto: Maria Contreras Coll
Meritxell Galindo y su marido se vieron obligados a acudir al Hospital de Campaña de Santa Anna para encontrar alimentos.

Meritxell Galindo y su marido se vieron obligados a acudir al Hospital de Campaña de Santa Anna para encontrar alimentos.

Foto: Maria Contreras Coll

Meritxell Galindo ha acudido al hospital de la parroquia, donde ha recibido parte de la ayuda que necesitaba, convirtiéndose así en una de las imágenes que mejor explican las duras consecuencias de esta pandemia. “Nunca me hubiera imaginado que me encontraría en esta situación, haciendo cola para recibir comida gratuita, pero aquí estamos”, explica Meritxell.

Ella y su marido perdieron el trabajo a causa de los efectos de la pandemia, tuvieron que abandonar su casa, un hogar que ya no podían pagar, y se vieron obligados a acudir al Hospital de Campaña de Santa Anna para encontrar alimentos con los que llenar la nevera. Meritxell lo ve así: “mi vida no ha cambiado, me la han cambiado, de tener un futuro a verme pidiendo limosna”.

La cantidad de puestos de trabajo destruidos y los niveles de paro en el país no tienen precedentes en la historia reciente.

En la fotografía, Galindo y su marido a principios de la pandemia. "Mi vida no ha cambiado, me la han cambiado, de tener un futuro a verme pidiendo limosna", escribe Galindo en una cartulina.

En la fotografía, Galindo y su marido a principios de la pandemia. "Mi vida no ha cambiado, me la han cambiado, de tener un futuro a verme pidiendo limosna", escribe Galindo en una cartulina.

"Mi vida no ha cambiado, me la han cambiado, de tener un futuro a verme pidiendo limosna", escribe Galindo en una cartulina. "Pero lo hice, pedí, y tube la suerte de encontrarme con gente que también luchaba, cómo yo". En la fotografía, Galindo y su marido a principios de la pandemia.

Foto: Maria Contreras Coll

Lamentablemente, el caso de Meritxell Galindo no es único. "Creo que las tres historias que he seguido más a fondo representan tres colectivos y problemáticas distintas en una misma, y esto permite al público acercarse desde diferentes ángulos. En el caso de Galindo, para mí representa la rotura de un sistema económico que ya era frágil. En el caso de C.V, de Honduras, y de H.E, originaria de Marruecos, representan las dificultades que una persona migrante puede encontrarse de manera repetida en una situación tan excepcional cómo esta, juntamente con la incertidumbre que ha acompañado a la maternidad de H.E durante este proceso" explica la propia fotógrafa.

Este intenso trabajo verá la luz en forma de exposición a partir del sábado 19 de diciembre, cuando tendrá lugar su inauguración. A modo de homenaje y con la intención de devolver una pequeña parte de todo lo aprendido al Hospital de Campaña, la obra de Maria Contreras Coll, que es exploradora de National Geographic 2020-2021 y miembro de Women Photograph y Photographic Social Vision, colgará de los muros del claustro de Santa Anna hasta el 15 de enero.