Tigre

El más grande

Por Andoni Canela

SEMANA 1. En busca del tigre de Bengala

El tigre. El felino más emblemático. El más grande. El más fuerte. El más peligroso para el ser humano. También diría que el más misterioso y atrayente. Lo es para la mayoría de la gente y también para mí. Además de mi hijo Unai, en esta nueva búsqueda me acompaña Carlos de Hita, un extraordinario sonidista de naturaleza. Su sabiduría y su conocimiento de la grabación de sonidos de los animales será un gran aporte durante nuestro viaje.

Únicamente habita en el continente asiático y es la especie de gran felino más amenazada y escasa del planeta. De las diferentes subespecies de tigres que sobreviven, el tigre de Bengala (Panthera tigris tigris) era nuestro objetivo. El lugar de destino: Ranthambore, situado en Rajastán, al norte de la India. Llegamos al final de la época seca, justo cuando más aprieta el calor en esta zona de jungla y sabana subtropical.

El tigre es el felino más peligroso para el ser humano además de ser la especie más amenazada y escasa del planeta

Dos jóvenes tigres juegan en una charca.

Dos jóvenes tigres juegan en una charca.

Foto: Andoni Canela

LA GRAN BIODIVERSIDAD DE RANTHAMBORE

Una vez entramos en el estado de Rajastán, viajamos hasta el Parque Nacional de Ranthambore cuya superficie es de 1.334 km², y que es uno de los parques nacionales más antiguos de India, pues fue creado en 1980. Aquí la población de tigres, unos 70 ejemplares, permanece estable en la actualidad. Aquí, convive con otros felinos, como leopardos, caracales y el gato de la jungla. Evidentemente también comparte hábitat con otros mamíferos como osos bezudos, chacales, hienas, puercoespines y mangostas. Además la biodiversidad de aves es excepcional en este lugar: aves rapaces diurnas y nocturnas y gran cantidad de aves acuáticas: varias especies de cigüeñas y garzas, marabúes, cigüeñuelas, martinetes, avetoros, jacanas, diversas especies de anátidas, etc. En definitiva, un auténtico deleite para los amantes de la naturaleza.

Los paisajes que nos encontramos nos evocan a El Libro de la selva, con tigres paseando entre centenarios palacios en ruinas.

Hace siglos, Ranthambore fue el coto de caza de los marajás de Jaipur y todavía se conservan algunos palacios dentro del área natural protegida, la mayoría en ruinas. Uno viaja en el tiempo al contemplar a los tigres paseándose por esas construcciones del pasado. Una imagen que nos evoca a las aventuras de Mowgli en el El libro de la selva, del escritor Rudyard Kipling y a la famosa película de Disney.

Un grupo de langures gris en un templo de Ranthambore.

Un grupo de langures gris en un templo de Ranthambore.

Foto: Andoni Canela

LAS CARACTERÍSTICAS DEL TIGRE

Como decía, el tigre es el felino de mayor tamaño y peso. Los machos adultos pueden llegar a alcanzar los 300 kilos. Actualmente, tres cuartas partes de todos los tigres del mundo pertenecen a la subespecie del tigre de Bengala, pero todavía se encuentran subespecies minoritarias como el tigre de Sumatra o el tigre de Amur. Durante el siglo pasado, se extinguieron tres subespecies de tigre: el de Bali, el de Java y el del Caspio. Se calcula que hay alrededor de 4.000 tigres en estado salvaje en todo el mundo. Este animal está considerado por la Lista Roja de la UICN "en Peligro de Extinción".

Durante el pasado siglo se extinguieron tres subespecies de tigre: el de Bali, el de Java y el del Caspio.

Otro ejemplo de gran felino en serio peligro es el del tigre de Xiamen (Panthera tigris amoyensis), extinguido en libertad en el sur de China y únicamente se encuentra en zoológicos. Sus principales amenazas son la destrucción de su hábitat, el aumento de la población humana, la caza furtiva, el tráfico de pieles o de partes de su cuerpo como remedios de la medicina tradicional asiática y el enfrentamiento con el ser humano por el ganado. Las autoridades han tomado medidas: no está permitida la caza, ni el comercio de ninguna parte de su cuerpo, pero su situación es crítica.

RUTA EN TODOTERRENO

Hemos llegado a Ranthambore justo antes del comienzo del verano. Es la época seca que precede al monzón. La temperatura es muy alta, superándose muchos días los 40 ºC. Nacen nubes con la intención de descargar, aunque las tormentas no acaban de estallar y descargar agua. El ambiente rezuma humedad, el calor es pegajoso, casi insoportable. Desde la primera hora del día hasta la caída del sol buscamos a los tigres, pero no es tarea sencilla. Para encontrarlos nos ponemos en su piel, ¿qué es lo más posible que hagan con este calor de justicia? Lo mismo que otros muchos mamíferos, buscar un buen sitio con sombra para descansar.Son esos lugares oscuros y sombríos los que buscamos, y también donde es más difícil encontrar a los felinos.

Camino forestal entre higueras estranguladoras.

Camino forestal entre higueras estranguladoras.

Foto: Andoni Canela

Nos movemos en los todoterrenos oficiales del parque nacional junto a un viejo amigo, Rajendra Gurjas. Rajendra, a quien conocí hace años buscando tigres, se adentra en la jungla casi cada día desde hace más de treinta años. Conoce a los tigres como nadie. Los vehículos que utilizamos son unos pequeños 4x4 llamados “gipsies” ("gitanos" en castellano), fuertes y muy ágiles para maniobrar por las estrechas pistas del parque. Nos comenta Rajendra que en la zona donde nos movemos hay una tigresa de bengala, que va con sus tres jóvenes cachorros y que, en ocasiones, se deja ver. Así que centramos todos nuestros esfuerzos en ir a buscarla.

Un tigre descansa cerca de la charca de Ranthambore.

Un tigre descansa cerca de la charca de Ranthambore.

Foto: Andoni Canela

SEMANA 2. Calor extremo

Pasan los días y no logramos ver a la tigresa. Parece que la madre con las tres crías se muestra esquiva. Tras analizar la situación decidimos ampliar la búsqueda a otras zonas para intentar observar otros ejemplares distintos más allá de esta tímida felina.

EL PRIMER TIGRE

Con tanto calor, el mejor lugar para esperar a los tigres son los puntos donde hay agua. Como es natural, los felinos acuden a estos lugares a beber cada día, aunque a veces lo hagan durante la noche.

Aunque haya observado tigres en otras ocasiones, contemplar el primer tigre durante un viaje es siempre una gran sorpresa.

Llegamos con las primeras luces del día a luna de las charcas del parque. Los pavos reales emiten su trompeteo y los loros alejandrinos su cantar intenso. Tras media hora detectamos algo entre la espesura. La emoción nos sacude, el corazón late con fuerza y… ¡llega el primer tigre! Es un ejemplar joven que se acerca a matar la sed. Y así lo hace, bebé tranquilo durante cinco minutos y se marcha. Aunque haya visto tigres en otras ocasiones, para mí contemplar el primer tigre durante una expedición es siempre una gran sorpresa. En esta ocasión, verlo desde una distancia tan cercana es una auténtica gozada.

Un tigre bebe de una charca a primera hora del día.

Un tigre bebe de una charca a primera hora del día.

Foto: Andoni Canela

GRITOS DE ALERTA

Un tigre puede atacar a una gran cantidad de animales. En la India se alimenta especialmente de ciervos sámbar y chitales, aunque también caza otras especies como langures, cerdos salvajes, puercoespines, cocodrilos, tortugas, etc. Para capturar a sus presas utiliza tanto el acecho, como el rececho, es decir, tanto esperar a que aparezcan escondido entre la maleza de la jungla, como perseguir a su víctima para terminar cazándola. Otras subespecies de tigres, como el tigre de Amur (Panthera tigris virgata) que vive en latitudes más frías, se alimenta sobre todo de jabalíes, alces y varias especies de cérvidos.

Cuando buscas tigres en este tipo de hábitat, los gritos o llamadas de alarma de los ciervos sámbar son el mejor indicador de la cercanía del felino. Emiten una suerte de bramido, al que se unen con frecuencia los chillidos de chitales y de langures, la especie de mono más común en la zona.

UN IMPONENTE FUERTE MEDIEVAL

Cada día entramos al parque a través de alguno de los varios portones de piedra de aspecto medieval que hacen de puerta de acceso. Desde muchos puntos puede verse la imponente silueta del fuerte de Ranthambhore, construido entre los siglos X y XII, y modificado a lo largo de las centurias. Incluye varios templos dedicados a Ganesh y Shiva, entre otras deidades, y se considera una de las fortificaciones de este estilo más grandes de toda India. La vista desde lo alto del fuerte impresiona, con algunos lagos y otros palacios ancestrales a nuestros pies.

EL FELINO MÁS PELIGROSO PARA EL SER HUMANO

Ni el jaguar, ni los leones, ni los leopardos. El tigre es el felino más peligroso para el ser humano, el que protagoniza más ataques mortales. En la zona central del sur de la India se producen pocos ataques a personas, pero en Bangladesh, en el delta del río Ganges y en otros humedales de esa región, la cosa es diferente. Cada año se calcula que medio centenar de personas mueren atacadas por tigres. La escasez de presas naturales, incluso en áreas protegidas como el Parque Nacional de Sundarbans (Bangladesh), hace que el ser humano se convierta en presa eventual de los tigres. El cultivo de la tierra y el cuidado del ganado suponen un auténtico riesgo para muchas familias, sobre todo cuando la zona es castigada por ciclones o inundaciones.

Cada año alrededor de 50 personas mueren atacadas por tigres en la región.

Como la esperanza es lo último que se pierde, durante tres días consecutivo salimos a la zona donde podríamos ver a la madre tigresa y sus tres cachorros, pero la fortuna no nos sonrió. Así pues, decidimos variar la ruta e intentarlo en otra zona diferente de Parque Nacional de Ranthambore.

Siguiendo la táctica que nos había funcionado con el avistamiento del primer tigre, nos acercamos de nuevo a los lugares con agua. Al llegar a una de estas charcas rápidamente nos percatamos que esa noche había habido actividad y tras un vistazo más en profundidad observamos dos tigres jóvenes comiéndose un ciervo sámbar. El desayuno probablemente, lo había cazado su madre en esa misma charca la noche anterior pero, ¿dónde se ha metido? ¿les ha dejado solos? No vemos a la madre hasta una hora después, cuando hace su aparición estelar caminando desde el interior de unos arbustos cercanos.

Dos jóvenes tigres comen un ciervo sámbar cazado la noche anterior.

Dos jóvenes tigres comen un ciervo sámbar cazado la noche anterior.

Foto: Andoni Canela

Los tigres jóvenes necesitan casi la misma cantidad de carne que su madre para alimentarse. De ahí que las presas preferidas por una madre tigresa sean las presas más grandes, como los ciervos sámbar, los cuales puede superar los 300 kilos. Si no lo encuentra o no tiene suerte, su siguiente objetivo será un chital u otro cérvido de menor tamaño, aunque también puede servir una tortuga, una liebre, algún roedor o incluso un pavo real.

Observamos con detalle los fuertes y alargados colmillos, un rasgo característico de los grandes felinos. En el caso del tigre, que es más grande que sus parientes, los dientes caninos todavía son más grandes. Para un carnívoro cazador, son armas imprescindibles con las que abate a sus presas y desgarra sus partes más duras.

SEMANA 3. ¡Por fin aparecen!

Es normal que los chitales y los langures se asocien para evitar los temidos ataques del tigre, por lo que no es extraño verles cohabitando diversas zonas de la jungla. Gracias a su fino oído y con la perspectiva desde las ramas y el suelo son capaces de detectar la presencia de un tigre a decenas de metros de distancia. Es el momento en el que tanto chitales como langures emiten un característico grito de alarma para avisar del peligro a otros ejemplares del grupo. Pero no son los únicos que se preocupan del resto de la seguridad de sus congéneres. El pavo real también tiene su grito de alarma para avisar de la presencia de depredadores como águilas, leopardos o tigres.

Un día más volvemos a intentar avistar a la familia esquiva. Salimos al amanecer. Todo está extremadamente árido, seco por el calor y la falta de lluvias. Amarillea el paisaje y se asemeja más a una sabana africana que a una jungla asiática. Hace calor como siempre, pero en unos instantes nos olvidaremos de la incomodidad... De repente, escuchamos el grito cortante de un ciervo sámbar. Un momento después vemos el motivo de tanto alboroto. ¡Aparece un tigre! ¡La madre! Y unos segundos después: dos, tres... ¡cuatro tigres! La anhelada tigresa con sus tres cachorros. Caminan cerca de la pista donde estamos, uno detrás del otro. La tigresa, acompañada de sus tres crías, se pasea muy cerca de donde nos encontramos. Nos quedamos extasiados con la visión de los cuatro tigres tan integrados en su hábitat, viendo con qué tranquilidad caminan.

Cuatro imponentes tigres pasean tranquilamente ajenos a nuestra presencia.

Cuatro imponentes tigres pasean tranquilamente ajenos a nuestra presencia.

Foto: Andoni Canela

MURCIÉLAGOS EN EL GRAN LAGO

Dentro del Parque Nacional existe un lugar privilegiado, que gusta a tigres y a todos los otros animales. Se trata de la gran laguna de Ranthambore. Es donde se concentra la mayor cantidad de agua de la zona y donde acuden todos los herbívoros y carnívoros que viven cerca a beber que se encuentran con una gran cúmulo de aves acuáticas. Es también el lugar preferido de los zorros voladores para iniciar su jornada.

Cada atardecer estos enormes murciélagos frugívoros se descuelgan de los árboles donde duermen durante el día y vuelan sobre el lago para dar un primer trago de agua. Verlos salir de entre las ramas y planear sobre el agua es un gran espectáculo. Por si fuera poco, en las playas también se pueden divisar cocodrilos y tortugas de distintas especies, lo que convierte esta pequeña parte del Parque Nacional, en un punto caliente de biodiversidad maravilloso.

Zorros voladores indios al atardecer.

Zorros voladores indios al atardecer.

Foto: Andoni Canela

SEMANA 4. Momento soñado

Buscar una especie concreta de animal es tedioso y apasionante a la vez. Requiere de dosis de paciencia, kilómetros y horas de quietud cerca de algún lugar donde, en otras ocasiones, los guías han visto aparecer algún ejemplar. Así pues, decidimos hacer algunas esperas en un río prácticamente seco en esta época del año. Unas pocas charcas en algunos tramos hacen intuir la presencia del curso de un río en otras estaciones. Es justo allí donde aguardamos a la tigresa con sus tres cachorros. Continúa el calor y en algún momento les entrará la sed. Pasa media hora y con los primeros rayos de sol del día, vemos a lo lejos a la tigresa entre la espesura de la jungla. Detrás, la siguen los tres tigres jóvenes. Los cuatro felinos se acercan a la charca. Majestuosos, enormes, fascinantes... ¡Los cuatro tigres entran a la vez al agua!

La escena es preciosa, parece sacada de un cuento... Beben, se bañan, se acicalan y se tumban en la orilla. La espera de cuatro días en la charca ha tenido su recompensa. Cuando te concentras en observar animales salvajes y la naturaleza te ofrece un regalo como este, todas las horas de atenta expectación y esfuerzo merecen la pena. Agrupados, relajados, parecen posar para salir bien en las fotos.

UNA ESPECIE AMENAZADA

Durante el siglo XX, el número de tigres en libertad pasó de 100.000 ejemplares a poco más de 3.000. El motivo fue la persecución por parte del ser humano y la destrucción de su hábitat, esta última su amenaza principal ligada al aumento de población. A veces, debido al conflicto con el ganado o a causa de los eventuales ataques a personas, pero casi siempre ha sido víctima de la caza furtiva con el objetivo de comercializar su piel o partes de su cuerpo, muy apreciadas en los ritos y la medicina popular de algunos lugares de Asia.

En apenas 100 años el número de tigres en libertad pasó de 100.000 ejemplares a poco más de 3.000 debido principalmente a la destrucción de su hábitat por el aumento de la población humana.

La conservación del tigre es una de las prioridades para la oficina local de la organización ecologista WWF en Ranthambhore. Para conocer más a fondo cómo se protege a esta emblemática especie de gran felino, viajamos a Sawai Madhopur, cerca del parque, para visitar al doctor Abhishek Bhatnagar, cuya misión es garantizar la conservación del tigre en su hábitat natural. Bhatnagar es el responsable de uno de los proyectos más importantes que desarrolla WWF: el proyecto Corredores del Tigre. "Una de las claves para la supervivencia de los tigres son los corredores naturales. Estas zonas son los pasadizos por los cuales los tigres pueden moverse de un lado a otro. Esto permite la variación genética de las distintas poblaciones de tigre y, además, hace que vaya aumentando el área de distribución", explica.

A simple vista, parece obvio que la superpoblación humana de India deja poco espacio para la fauna salvaje, y todavía menos para un animal potencialmente peligroso que necesita presas grandes para vivir. Aun así, Bhatnagar está esperanzado: "Nuestro trabajo de seguimiento durante estos años demuestra que los tigres están utilizando los corredores, cada vez más. Incluso, algunos tigres han estado viviendo en esas zonas intermedias. Por ejemplo, un tigre que salió del Parque Nacional de Ranthambhore pasó casi dos años en la zona del corredor del río Chambal". El tigre sobrevivió durante ese tiempo sin que lo mataran. Cuando se visita esa zona y se ve lo habitada que está, se aprecia la capacidad del felino para moverse de noche y pasar desapercibido. Aun así, según comenta Bhatnagar, los tigres jóvenes necesitan territorio y prefieren zonas más tranquilas y con más presas naturales como, por ejemplo, el Parque Nacional de Keoladeo y el santuario de vida salvaje. Allí están muy protegidos y no entran en conflicto con la población local.

La madre tigresa con sus tres hijos ya crecidos se dan un baño y beben en un arroyo.

La madre tigresa con sus tres hijos ya crecidos se dan un baño y beben en un arroyo.

Foto: Andoni Canela

SEMANA 5. El último tigre

Para encontrar un animal como el tigre hay que conocer muy bien sus hábitos y seguir las pistas que va dejando tras de sí. Desde huellas hasta animales cazados recientemente. Es precisamente lo que encontramos en una de nuestras salidas: un gran ciervo sámbar cazado durante la noche. Seguro que ha sido un tigre y seguro que no anda lejos. Le buscamos en los alrededores mientras vemos como varias urracas y una mangosta roja comen lo que pueden lo más rápido posible. Tras un rato encontramos al culpable de la muerte del ciervo. Se trata de un macho viejo y grande que está haciendo la digestión junto a un charco de agua formado por un torrente. Estamos tan cerca que podemos ver como tiene la respiración pesada y la barriga llena. Está claro que esta madrugada se ha dado una buena comilona.

EL TIGRE EN LA HISTORIA

La cantidad de cuentos populares y leyendas que se cuentan en Asia es incontable. Para las culturas orientales, el tigre se ha vinculado con la realeza y los grandes guerreros. También con lo desconocido, lo misterioso y lo que está en otra dimensión. En China, el tigre es uno de los signos del zodíaco, protector de las personas buenas, símbolo de la tierra y la materia, y ahuyentador de los malos espíritus. También era símbolo de valentía y pereza, y servía para distinguir a los guerreros más destacados. En la India aparece en contextos bélicos, sirviendo de montura a Dura, la diosa de la guerra, y a Shakti, la diosa del poder y la fuerza. En el hinduismo, Brahma, el dios creador y Shiva, el dios destructor, utilizan la piel de tigre en su indumentaria como símbolo triunfal.

Para las culturas orientales, el tigre se ha vinculado con la realeza y los grandes guerreros.

En el mundo actual el tigre ha perdido quizá ese halo místico, etéreo, zodiacal, mágico... y sin embargo continúa cautivando a cualquier amante de la naturaleza. Su mirada profunda, su majestuosidad, su fuerza, le convierten en uno de los grandes felinos más maravillosos que existen sobre la faz de la tierra. Para verlo en todo su esplendor hemos tenido que sudar, esperar, aburrirnos, contener la respiración... pero, sin ninguna duda: ¡ha merecido la pena!

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