En la era de las imágenes generadas por ordenador, la ilustradora portuguesa Diana Marques ha ido a contracorriente. Desde la Edad Media, el vitral ha sido uno de los soportes gráficos más potentes para narrar historias desde los vanos de las catedrales que se extendían por toda Europa. El reportaje de este número se centra en las punteras innovaciones tecnológicas que posibilita el vidrio, la llamada Tercera Edad del Vidrio, pero Diana percibió la importancia de añadir una mirada retrospectiva. «Me pareció apropiado que la infografía trazase la trayectoria del vidrio desde sus orígenes, recorriendo las dos edades de oro anteriores (el vidrio romano y el vidrio de Venecia realizado en Murano) hasta llegar a la aceleración tecnológica de los siglos XX y XXI», explica.

Para crear las magníficas vidrieras que aparecen en las páginas, la ilustradora comenzó a trabajar en abril de 2023. Tras visitar el Museo de Corning, ciudad del estado de Nueva York con una larga tradición vidriera, Diana Marques consultó bibliografía e ideó el primer boceto. A finales de octubre comenzó a confeccionar los dos paneles, que tardó dos semanas en perfeccionar. Su labor pasó por cortar piezas de vidrio, pulir los contornos, pintar las piezas (que se cocieron en el horno para fijar el color), aplicar cinta de cobre y soldar. El primer panel de 35 por 27 centímetros, consta de 16 piezas de vidrio e identifica los componentes básicos de este material. El segundo, reproducido sobre estas líneas), de 84,5 por 35 centímetros, está formado por 96 piezas. «Es difícil permanecer indiferente ante las vidrieras, al margen de creencias religiosas –reflexiona–. Las formas y los colores son fascinantes, pero lo que las hace especiales es el efecto de la luz».

Este artículo fue publicado en el número de febrero de 2024