Fue el 26 de marzo de 1898 cuando Paul Kruger, presidente de la entonces República Sudafricana, también llamada de Transvaal, proclamó la creación de un parque gubernamental de vida salvaje: era la simiente del actual Parque Nacional Kruger, nombre que, tras ir ampliándose progresivamente, recibió en 1926. 

Es el parque más antiguo de África y el segundo del mundo, tras el de Yellowstone, fundado en 1872 en Estados Unidos. Sus dos millones de hectáreas de superficie están protegidas por una valla de 900 kilómetros. Una inmensa llanura con apenas montañas y unos ríos que en la estación seca se convierten en charcas temporales, los llamados vleis, cerca de los cuales crecen frondosos bosques de ribera. La vegetación dominante es de sabana, o veld, que puede ser herbácea, arbustiva o arbórea. 

Vleis formado durante la época seca
Albert Masó/ Wild Images

Los ríos que fluyen en época de lluvias se van secando en la época seca y forman los vleis (arriba), donde la fauna acude a beber. Derecha, ejemplos de la rica diversidad de especies que alberga el parque.

«En el Kruger hay más de 400 especies de árboles y arbustos. Destacan el mopane por su abundancia y el impresionante baobab por su tamaño: hasta 30 metros de perímetro y 20 de altura. Esta vegetación alimenta a una legión de herbívoros, los cuales a su vez son presa de depredadores y carroñeros, sosteniendo la cadena trófica del ecosistema», apunta el biólogo y fotógrafo de naturaleza Albert Masó, gran conocedor del Kruger. Un ecosistema único que es el hogar de más de medio millar de especies de aves y 150 de mamíferos, entre los que destacan los «cinco grandes» –león, elefante, leopardo, búfalo y rinoceronte–, además de guepardos, licaones, jirafas, hipopótamos, cocodrilos, facóqueros, hienas o chacales.

Elefantes jóvenes juegan en un río
Albert Masó/ Wild Images

Un par de elefantes jóvenes juega en un río del Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica. 

Considerado un modelo de gestión ambiental y fuente de inspiración para otros muchos parques del mundo, ha conseguido a lo largo de estos 125 años grandes éxitos de conservación. Entre ellos, la recuperación de los elefantes. «Desde que en 1905 se descubrieran cinco ejemplares refugiados en los frondosos bosques del norte, la especie ha prosperado imparablemente y hoy ya son alrededor de 14.000 los elefantes que campean en este histórico parque nacional», afirma Masó. ¡Felicidades, Kruger!

Este artículo fue publicado en el número de diciembre de 2023

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