Alex Honnold ha escalado paredes rocosas de todo el mundo, incluido su famoso solo integral de El Capitan, en el Parque Nacional Yosemite, en California. Pero una escalada más reciente, documentada en la nueva serie Escalando el Ártico, lo llevó a un lugar nuevo y extremadamente gélido. Como ayudantes en la investigación de la glacióloga Heïdi Sevestre, Honnold y la alpinista Hazel Findlay (ambos sobre estas líneas, con Honnold de rojo) lideraron la primera ascensión de la historia de una pared rocosa de Groenlandia llamada Ingmikortilaq, de 1.143 metros de altura. Antes de alcanzar la cumbre, el equipo –al que se unieron el guía Adam Mike Kjeldsen y el aventurero Aldo Kane– completó una caminata de cinco días arrastrando un trineo cargado de material para recabar datos sobre el deshielo de los glaciares en zonas de difícil acceso. 

Honnold, quien suele escalar con el torso desnudo y en pantalón corto, tuvo que trabajar fuera de su zona de confort. Cubierto con tres chaquetas, tres pantalones, dos capuchas y un gorro, apenas se veía los pies. En un momento dado, un desprendimiento de hielo le golpeó la cara. Pero la expedición le permitió prestar sus conocimientos de escalada a un fin científico: recoger pistas sobre la subida del nivel del mar y el cambio climático. «Si se tiene la oportunidad, siempre hay que echar una mano», dice.

Este artículo fue publicado en el número de febrero de 2024