Aunque hace apenas unas décadas era pura fantasía, la energía solar espacial pronto podría ser una realidad, además de un avance colosal en materia de energías renovables: accesible en cualquier momento, a diferencia de los paneles solares terrestres, limitados por la oscuridad, y disponible en cualquier lugar de la Tierra, incluso sin infraestructura.

¿Cómo funcionaría? Enormes estructuras en el espacio sostendrían paneles fotovoltaicos que captan la luz solar y la convierten en señales de radio para transmitirlas a la Tierra. Este tipo de misión espacial es «uno de los problemas de ingeniería más complejos que tenemos», dice Mamatha Maheshwarappa, responsable de sistemas de carga de la Agencia Espacial del Reino Unido, que cofinancia la investigación y el desarrollo del proyecto con una inversión multimillonaria.

El Caltech acaba de comunicar avances significativos con su Demostrador de Energía Solar Espacial. La nave lleva en órbita desde enero de 2023, probando materiales y componentes electrónicos, y por primera vez ha logrado transmitir energía inalámbrica en el espacio. «Es un paso de un largo viaje», afirma el codirector del equipo del Caltech, Ali Hajimiri. Y como toda buena historia, dice, «seguro que dará muchos giros».

Este artículo fue publicado en el número de diciembre de 2023