Cómo nace una obra de arte

Bodegón del material que utiliza la ilustradora Almudena Cuesta.

Bodegón del material que utiliza la ilustradora Almudena Cuesta.

Foto: Almudena Cuesta

Se dice que Miguel Ángel solo esculpía después de encontrar la pieza de mármol perfecta, y que antes incluso de tomar el cincel ya visualizaba la obra a la que iba a dar forma. La ilustradora Almudena Cuesta, colaboradora de National Geographic desde hace años, trabaja con materiales menos nobles, como madera, espuma de poliestireno, arcilla, escayola y cartón, pero su proceso creativo siempre nos deja maravillados. Es como un truco de magia que solo parece obvio una vez que se explica.

La artista Almudena Cuesta es la autora de la ilustración que recrea la escena del cruce del Ródano por parte del ejército de Aníbal, portada de este número.

La artista Almudena Cuesta es la autora de la ilustración que recrea la escena del cruce del Ródano por parte del ejército de Aníbal, portada de este número.

Foto: Almudena Cuesta

Hace unos meses desafiamos a esta artista nacida en Palencia en 1983 a hacer una ilustración que recrease el cruce del Ródano por parte del ejército de Aníbal (más información aquí). Empezó por la imprescindible fase de documentación: leyó todo lo que pudo encontrar sobre este episodio histórico y buscó los grabados del siglo XIX que reproducen la escena. Antes de ponerse a dibujar, Almudena suele crear una maqueta para usarla como referencia. Normalmente esculpe los personajes, pero en este caso compró elefantes de juguete para probar varias perspectivas. Con trozos de madera desechados construyó una balsa, que pintó con acuarelas.

Base de madera utilizada para la recreación de Aníbal cruzando el Ródano.

Base de madera utilizada para la recreación de Aníbal cruzando el Ródano.

Foto: Almudena Cuesta

Luego instaló una plataforma hecha con listones cortados de una pieza de madera sobre la que iría el elefante para cruzar el río. También fabricó una torre, con cartón, madera y cuerdas, y la colocó a lomos de uno de los elefantes, el que supuestamente montó el general cartaginés. «Mediante el trabajo artesanal adquiero una relación con el proyecto totalmente diferente a si lo diseñara digitalmente», explica Almudena.

A partir de un elefante de juguete (en la imagen), Almudena Cuesta construyó a mano todos los elementos de la maqueta para crear un mundo en miniatura.

A partir de un elefante de juguete (en la imagen), Almudena Cuesta construyó a mano todos los elementos de la maqueta para crear un mundo en miniatura.

A partir de un elefante de juguete (en la imagen), Almudena Cuesta construyó a mano todos los elementos de la maqueta para crear un mundo en miniatura.

Las fotografías del modelo sirvieron de base para la ilustración digital publicada en el artículo «Aníbal, el hombre que pudo cambiar la historia».

Foto: Almudena Cuesta

Una vez definido el elemento central de la composición, añadió las agitadas aguas del Ródano. Con papel grueso modeló el río, arrugándolo y pintándolo con tonos oscuros para reproducir el movimiento del agua. En este mundo liliputiense de creación artística, todavía faltaba introducir los elementos humanos. Almudena imaginó a cada personaje, desde el sereno mahout y los remeros ocupados en la cubierta hasta el propio Aníbal, impertérrito en la torre, al frente de las operaciones. «Para integrar a los personajes, fotografío personas que adoptan las posturas de los protagonistas. Después los pongo uno a uno en escena para que interactúen entre ellos», dice.

Con trozos de madera desechados Almudena Cuesta construyó una balsa, que pintó con acuarelas.

Con trozos de madera desechados Almudena Cuesta construyó una balsa, que pintó con acuarelas.

Con trozos de madera desechados Almudena Cuesta construyó una balsa, que pintó con acuarelas.

Luego instaló una plataforma hecha con listones cortados de una pieza de madera sobre la que iría el elefante para cruzar el río. También fabricó una torre, con cartón, madera y cuerdas, y la colocó a lomos de uno de los elefantes.

Foto: Almudena Cuesta

Apasionada del trabajo artesanal, «lo que más me hace disfrutar del proceso creativo es crear decorados y buscar formas de expresarlos, combinando escultura y pintura para descubrir diferentes formas de contar historias», explica esta ilustradora que en 2015 realizó un curso de storytelling con Fernando Baptista, el editor de ilustración e infografía español que trabaja en la sede central de National Geographic, en Washington D.C., desde hace más de una década.

Ilustración digital de la portada de junio de National Geographic y publicada también en el artículo «Aníbal, el hombre que pudo cambiar la historia».

Ilustración digital de la portada de junio de National Geographic y publicada también en el artículo «Aníbal, el hombre que pudo cambiar la historia».

Foto: National Geographc

La construcción del escenario y la maqueta en miniatura son solo la mitad del exigente trabajo de Almudena. Posteriormente, hay que digitalizar las fotografías del modelo, agregar color y texturas digitalmente y jugar con la iluminación. A lo largo de sus 134 años de existencia, la revista National Geographic se enorgullece con razón de los artistas que crearon obras de arte para sus reportajes. Algunas sobreviven a la ocasión para la que fueron creadas y se vuelven memorables, como iconos culturales, ayudando al lector a adentrarse en la historia y comprender conceptos difíciles de explicar solo con palabras. Quizás el propio Aníbal se asombraría si hoy viese la rigurosa ilustración que reconstruye su gesta al cruzar el Ródano y tratar de cambiar la historia del mundo.

Bodegón de pinturas utilizadas por Almudena Cuesta en sus creaciones.

Bodegón de pinturas utilizadas por Almudena Cuesta en sus creaciones.

Foto: Almudena Cuesta

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Este artículo pertenece al número de Junio de 2022 de la revista National Geographic.

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